15 Aniversario

La aviación superará con éxito el reto medioambiental

  • Si algo ha demostrado el sector aeronáutico a lo largo de la historia es su agilidad para innovar y adaptarse a las necesidades
Maurici Lucena, presidente y consejero delegado de Aena

El sector aéreo afronta la temporada de invierno 2022 con moderado optimismo, tras haber recuperado en los meses de verano más de la mitad del tráfico de 2019, año previo a la crisis del Covid-19, y después de que las compañías aéreas hayan ofertado más asientos que antes de la pandemia. No obstante, seguimos siendo muy prudentes ante los retos que presenta la recuperación.

Las buenas cifras de los últimos meses han sido posibles gracias al avance del proceso de vacunación y al trabajo realizado por todos los miembros del sector del transporte aéreo que, según los datos del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC), se ha demostrado como un entorno de baja prevalencia del virus con menos del 1% de los casos detectados.

En concreto, los aeropuertos españoles de la red de Aena implementaron en tiempo récord protocolos de seguridad y salud que superaron las recomendaciones del ECDC, en un esfuerzo por trasladar confianza a pasajeros y trabajadores.

Las rutas nacionales y de medio radio fueron las primeras en recuperarse tras los meses más duros de la pandemia pero, además, en 2021, ya se han restablecido 50 de las 74 rutas con América Latina y la apertura de las fronteras estadounidenses desde el mes de noviembre para las personas vacunadas podría ser el impulso definitivo de los viajes transoceánicos. En 2022, por tanto, esperamos recuperar la conectividad de largo radio.

Lo que parece claro es que las ganas de viajar son inherentes a la naturaleza humana. Siempre que los datos de incidencia de la pandemia han mejorado y se han ido eliminando restricciones a la movilidad, la demanda acumulada previamente se traducía de forma automática en un incremento sustancial del número de viajeros.

Esta recuperación post-Covid debe encararse sin dejar al margen el gran reto de la aviación del siglo XXI: la sostenibilidad medioambiental. Bajo el lema Rumbo cero emisiones, Aena ha diseñado un Plan de Acción Climática que permitirá alcanzar en 2026 la neutralidad de carbono y reducir un 94% las emisiones por pasajero en 2030 en los aeropuertos españoles. Todo ello en el camino hacia la consecución del Net Zero en 2040.

La compañía se ha convertido en la primera empresa española y una de las primeras del mundo en votar este Plan en su Junta de Accionistas. Una de las iniciativas más ambiciosas es el Plan Fotovoltaico que, en 2026, habrá instalado placas solares en los terrenos aeroportuarios para autoabastacer a toda la red de aeropuertos.

Lograr una aviación limpia en el año 2050 es tecnológicamente posible siempre que se garantice un trabajo conjunto y coordinado de todos los operadores implicados. Por esta razón, además de reducir a cero las emisiones de nuestros aeropuertos, Aena apoya a las compañías aéreas, mediante el uso de Combustible de Aviación Sostenible (SAF) y las transformaciones tecnológicas que el sector requiere hasta su total descarbonización.

El reto es sin duda formidable, pero si algo ha demostrado el sector aeronáutico a lo largo de la historia es su agilidad para innovar y adaptarse a las necesidades y requerimientos en términos de seguridad, eficiencia y confort. En este sentido, la fabricación de aviones comerciales híbridos-eléctricos o propulsados por hidrógeno durante los próximos lustros supondrá un cambio radical en la eficiencia energética de la industria.

Estoy convencido de que el desafío climático se superará de la misma manera que se han abordado con éxito otros retos en una actividad que es indispensable para el progreso de la Humanidad. Con grandes inversiones para lograr estos objetivos, principalmente en investigación y desarrollo, y con las políticas públicas correctas, ambas ya en marcha, la sostenibilidad de la aviación será una realidad en las próximas décadas.

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