El aluminio afronta la competencia del acero en el mercado de los coches eléctricos

31/03/2018 - 13:43


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Cuando el fabricante de vehículos eléctricos Tesla lanzó su primer modelo en masa el verano pasado sacudió la industria del aluminio al emplear en buena parte el acero en lugar del metal liviano que había utilizado primero en dos de sus coches de lujo.

La decisión del cofundador de Tesla, Elon Musk, de emplear un material más pesado aunque menos costoso como el acero lo está impulsando frente al aluminio, que se esperaba ampliamente fuera el principal beneficiario de la revolución de los automóviles eléctricos.

El aluminio había sido considerado crucial para compensar el peso de las baterías a fin de extender la autonomía de los coches eléctricos, una de las claves para la aceptación de los consumidores.

Pero a medida que los coches eléctricos buscan entrar en mercados más grandes con vehículos más baratos - y contar con todos los avances tecnológicos de las nuevas baterías y sus componentes - muchos están volcándose cada vez más en el acero para reducir costes.

El precio en el mercado del Modelo 3 de Tesla supone alrededor del 50 por ciento el del modelo de lujo S de 70.000 libras esterlinas.

"Antes el objetivo era desarrollar vehículos eléctricos y ahora es fabricarlos con el rango adecuado de precio", dijo Mauro Enríquez, socio de McKinsey & Company en Alemania, que se especializa en el sector automotor.

Se trata del último forcejeo en una batalla de décadas entre el aluminio y el acero por la cuota de mercado entre las automotrices, que intentan reducir el peso de sus vehículos para bajar sus emisiones de gases y cumplir con estándares de regulación ambiental cada vez más severos.

El acero también está recuperando cierta participación de mercado entre vehículos de combustión como el Audi 8. El último modelo dejó atrás el uso abundante de aluminio para emplear una combinación de acero, aluminio, magnesio y fibra de carbono.

La competencia entre los metales se ha intensificado por la demanda cada vez mayor de coches eléctricos.

Las ventas de vehículos eléctricos e híbridos subirían hasta el 30 por ciento del mercado global automotor para 2030, de acuerdo con la consultora de metales CRU, un alza de 4 por ciento desde los 86 millones de vehículos vendidos el año pasado.

Eficiencia de costes

En China, el mayor mercado mundial de coches, las ventas de este tipo de vehículos escalarán en 40 por ciento este año para alcanzar el millón de unidades, de acuerdo con la Asociación China de Fabricantes de Coches.

Tesla declinó comentar, pero en un documento presentado al regulador de valores estadounidense el mes pasado dijo que diseñó el Modelo 3 con una "combinación de materiales ligeros y seguros que además incrementan la eficiencia de costes para el mercado de vehículos".

Entre otros fabricantes de vehículos eléctricos que también han elegido al acero sobre el aluminio se encuentran Nissan Motor Co Ltd para su modelo Leaf, el vehículo eléctrico número uno de ventas en el mundo, y Volkswagen con su modelo e-Golf.

El aluminio sigue siendo bastante más caro que el acero. El contrato a futuro en la Mesa de Metales de Londres (LME) cotiza en alrededor de 2.050 dólares por tonelada, más de tres veces el coste de la varilla de acero, que se negocia en cerca de 585 dólares por tonelada.

Aún se espera que el aluminio se beneficie en gran medida de la revolución de los coches eléctricos, especialmente en el caso de los vehículos híbridos que utilizan dos motores.

Según Eoin Dinsmore de la consultora CRU, la demanda de aluminio para coches eléctricos e híbridos subirá en más de 10 veces a casi 10 millones de toneladas en 2030.

El aluminio fue utilizado en el primer taxi eléctrico de Londres lanzado el año pasado, que allanó el camino para la reapertura de una planta de aluminio en Gales perteneciente a la productora noruega Norsk Hydro.

"Elegimos al aluminio porque es tres veces más ligero que el acero en su forma básica y absorbe dos veces más la energía durante un choque", dijo Chris Staunton, ingeniero jefe de estructuras en la firma que desarrolló el taxi negro eléctrico en Londres.


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