La revolución de la cerveza sin alcohol: cinco marcas para aficionarse

Por Yago Gantes | 3/04/2018 - 12:33

Hasta no hace mucho pedirse una cerveza sin alcohol en el bar era cosa de embarazas, de ancianos o de hombres de poca virilidad. Las costumbres fueron cambiando y muchos se apuntaron a este tipo de cerveza para disfrutar de una noche de cañas sin riesgo de multa o accidente. Sin embargo ahora, el consumo de las variedades sin alcohol está aumentando entre 'los normales' y el mercado está ofreciendo cada vez más marcas con sabores más auténticos.

Una de las conclusiones del último informe socioeconómico del sector de la cerveza en España - elaborado por Cerveceros de España junto al Ministerio de Agricultura, y la Federación Española de Hostelería y Malteros de España- revela que este país es el líder en producción y consumo de cerveza sin alcohol dentro de la Unión Europea. De hecho, en 2016, más del 14% del consumo de cerveza realizado por los españoles fue de la variedad sin alcohol y el 33% de los consumidores de cerveza consumió cerveza sin alcohol fuera del hogar en alguna ocasión.

Estos datos nacionales tienen su correspondencia a nivel internacional. Mientras el consumo de cerveza tradicional cayó en 2015 y 2016, el mercado sin alcohol creció un 5% en 2016, de acuerdo con la firma de investigación Euromonitor International. Por su parte, la multinacional belga Anheuser-Busch InBev, uno de los mayores fabricantes de cerveza del mundo, lanzó versiones no alcohólicas de Budweiser y Corona en 2016 y predice que la cerveza baja en alcohol o libre de alcohol constituirá un 20% de su volumen de producción para 2025.

Un caso paradigmático también ha sido el del fanático de la cerveza artesanal Steve Dass que tras abandonar el alcohol por razones de salud comenzó a producir su propia cerveza sin alcohol, Nirvana Brewery, porque no había encontrado en el mercado un sustituto no alcohólico de calidad. Actualmente, Dass produce 3.200 litros de cerveza baja en alcohol y sin alcohol a la semana, y se vende en tiendas como Whole Foods.

Lo cierto, la mayor variedad de marcas de cervezas sin alcohol y su mayor calidad es uno de los motivos que explican el aumento de su consumo, además de una sociedad más comprometida con la salud y el consumo responsable de alcohol. 

Cinco cervezas sin alcohol a tener en cuenta

Heineken 0.0 (lata 33 cl: 0,69 euros)

El gigante cervecero holandés promete que es posible elaborar una cerveza lager 0.0 con un gran sabor: "Nuestros maestros cerveceros empezaron desde cero y dedicaron años a explorar, elaborar y probar innumerables recetas hasta encontrar una que se define por sus refrescantes notas afrutadas y su suave cuerpo con sabor a malta, perfectamente equilibrado".

Clausthaler (botella 33 cl: 1,01 euros)

Los creadores de la cerveza Clausthaler, perteneciente al grupo alemán Dr. Oetker, se definen como una generación de cambio que en la década de los setenta en vez de apostar por cervezas bajas en calorías, trabajaron por elaborar la primera cerveza del mundo sin alcohol pero con un excelente sabor. "En 1972, Clausthaler empezó el proceso que cambiaría el mundo de la cerveza para siempre", sentencia la compañía.

El éxito de esta cerveza fue producir de manera diferente su variedad sin alcohol. Mientras que la competencia intentaba eliminar el alcohol de la cerveza normal, los maestros cerveceros de Clausthaler consiguieron dar con un proceso de elaboración innovador en el que la fermentación se detenía justo antes de que el alcohol empezase a desarrollarse. Este proceso entró en la historia de la elaboración cervecera como la Fermentación Controlada de Clausthaler.

Aigua de Moritz (botella 33 cl: 1,10 euros)

Nacida en 1856, la compañía cervecera barcelonesa Moritz está segura que su cerveza 0,0 Aigua de Moritz "hace que todo aquel que dice que 'la cerveza 0,0 no sabe a nada' se quede mudo después de probarla". Se trata de una bebida saludable y que destaca por su aroma gracias a la flor de lúpulo de Saaz.

Aigua de Moritz es la única cerveza sin alcohol elaborada íntegramente con agua mineral natural del manantial Font d'Or del Montseny, y es el aliado perfecto como bebida refrescante en los días de calor o incluso como la hidratación idónea después de una sesión de entretenimiento.

Mahou 0,0 Tostada (lata 33 cl: 0,55 euros)

La nueva 0,0 de Mahou está comprometida con todo el sabor de la malta tostada, su principal ingrediente y el responsable de su color dorado, del sabor, del aroma y el cuerpo que la caracterizan. Mahou asegura que esta cerveza está hecha para los paladares más cerveceros.

Super Bock Sin Alcohol Negra (botella 33 cl: 0,69 euros)

La cerveza negra sin alcohol portuguesa cada vez gana más adeptos. Repleta de sabor y llena de cuerpo posee una espuma generosa y duradera, "manteniendo el carácter de una auténtica cerveza negra", explica la compañía. Tiene un sabor amargo evidente con notas dulce y una final de boca ligeramente tostado y amargo.

Red Courtesy, la cerveza premium española que no conoce

La joven compañía valenciana Hidden ICE, S.L, nacida en 2014, es uno de estos fabricantes que se ha lanzado al sector de las cervezas y además con una apuesta única: Red Courtesy. Una cerveza de gama premium que tiene "un sabor distinto a cualquier otro", explican desde la compañía en una entrevista a Evasión. Pinche aquí para saber más sobre la cerveza premium española Red Courtesy. 

Contenido patrocinado

Otras noticias

Comentarios 3

1
03-04-2018 / 19:12
Puntuación 0

En Birrapedia puedes consultar unas cuentas mas, hasta 70 https://birrapedia.com/cervezas/del-tipo-sin-alcohol

2
03-04-2018 / 19:14
PEDROGON
Puntuación -2

Para escribir artículos es conveniente documentarse primero, la Super Bock, para mi la mejor, NO ES ESPAÑOLA, es portuguesa

3
04-04-2018 / 00:13
felipe hermoso
Puntuación 0

La cerveza sin no vale un pimiento, mejor una gaseosa

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google Friend Connect para garantizar la identidad de tus comentarios:

:
:
:
:

elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.



Evasión en Twitter