
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha afeado a su antecesor, José Manuel Durao Barroso, su decisión de trabajar para Goldman Sachs tras dejar el Ejecutivo comunitario al dejar claro que él personalmente "no lo hubiera hecho".
"Yo no lo hubiera hecho", ha dicho el ex primer ministro luxemburgués en una entrevista con la televisión France 2, al ser preguntado por el polémico fichaje de Barroso por el banco de inversión.
Juncker se ha limitado a decir que "el Señor Barroso ha respetado todos los procedimientos previstos" pero sí ha dejado claro que él "no lo hubiera hecho".
El exprimer ministro portugués sólo llamó a Juncker para comunicarle su incorporación al banco de inversión después de que se hiciera oficial su nombramiento y no antes.
Los antiguos miembros del Ejecutivo comunitario sólo tienen obligación de notificar a la Comisión Europea un nuevo empleo en los primeros 18 meses posteriores a dejar Bruselas porque se considera que el acceso a información privilegiada "ya no es un problema", aunque sigue sujeto por los Tratados a mostrar "integridad, discreción y secreto profesional".