
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha 'llamado la atención' al primer ministro griego, Alexis Tsipras. El italiano le ha espetado que no espere "ninguna financiación puente", y que cumpla los compromisos del Eurogrupo y deje de criticar a los socios para centrarse en el trabajo con las instituciones en las reformas. Rajoy apoya las reuniones con Grecia pero advierte de que sólo decide el Eurogrupo.
El mensaje de Draghi, adelantado por fuentes de la Eurozona, se lo ha transmitido a Tsipras en la reunión a siete bandas que se ha celebrado al término de la primera jornada de la cumbre europea entre Grecia y la canciller de Alemania, Angela Merkel, y los presidentes de Francia, François Hollande, del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y del Consejo Europeo, Donald Tusk.
"Vuelva al trabajo, no nos critique todo el rato, adhiérase al acuerdo del 20 de febrero en el Eurogrupo y no espere de nosotros que proporcionemos ninguna financiación puente" mientras no se haya negociado la lista de reformas con las instituciones para lo que Atenas tiene hasta finales de abril, dijeron las fuentes respecto al mensaje que el italiano transmitirá al griego.
Tras la 'minicumbre', fuentes griegas han desvelado que la próxima semana se podría celebrar otra reunión del Eurogrupo para seguir debatiendo y negociando las medidas que deberá aplicar Grecia para poder acceder a los mecanismos de financiación. Y es que tal y como señaló la canciller alemana, Angela Merkel, parece que las negociaciones no van a ser cortas.
El mensaje de Draghi "es el mismo de las otras instituciones", señalaron las fuentes, que consideraron que los líderes europeos que participarán en la reunión restringida dirán a Tsipras que no pueden discutir "detalles" en el encuentro.
Por ello lo remitirán de nuevo al Eurogrupo como foro en el que Grecia debe negociar las reformas, un grupo que no se reunirá hasta el 24 de abril en Riga y lo hará con carácter informal al ser una cita que se celebra bajo la presidencia de turno europea de Letonia.
Respecto a la insistencia de Atenas de pedir al BCE que eleve el techo de emisión de Letras del Tesoro para financiarse, fijado en 15.000 millones de euros, pero que la entidad monetaria de la Eurozona ha rechazado repetidamente, las fuentes señalaron que "la situación no ha cambiado".
En cuanto a las advertencias de las instituciones a Grecia para que no tramitara en el Parlamento heleno medidas unilateralmente, como ha sucedido con ley contra la crisis humanitaria, las fuentes señalaron que la legislación contiene una "estimación de los costes que no es clara" y que "probablemente serán mayores".
Igualmente hacen referencia a otro capítulo de la ley que recoge la creación de la secretaría general de lucha contra la corrupción, que dependerá del ministro de Estado, Panayotis Nikoludis, y a la que precede la "disolución de otra oficina", algo que, a juicio del BCE, "no tiene nada que ver con lo humanitario".
Por su parte, el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijselbloem, dijo a su llegada al Consejo Europeo que "hay mucho trabajo todavía por hacer" respecto a Grecia, al tiempo que subrayó que "los apoyamos en base a los acuerdos del 20 de febrero. Trabajamos sobre la base de esos acuerdos".
El también ministro holandés de Finanzas reiteró al Gobierno de Tsipras de que la negociación es lenta, y que "no tenemos mucho tiempo, quedan tres meses" hasta el 30 de junio, fecha en que se cumple la ampliación de la asistencia financiera que Atenas consiguió de los acreedores internacionales el pasado 20 de febrero.
Progresos muy pequeños
"Esta noche hablaremos de los progresos hechos que parece ser que son pocos", dijo Dijsselbloem, que insistió en que hay que aceptar lo que ya se ha hecho. El presidente del Eurogrupo, que reúne a los diecinueve países que comparten la divisa europea, dijo que espera que con esta reunión se pueda "poner todo en marcha de nuevo, porque necesitamos que se haga mucho trabajo".
Respecto al compromiso mostrado por las autoridades griegas, Dijsselbloem recordó que el Gobierno de Tsipras "estuvo de acuerdo el 20 de febrero, y creo que es bastante claro lo que tenemos que hacer". "Tenemos que trabajar para alcanzar un paquete que se tiene que aplicar dentro de los próximos tres meses. El tiempo pasa y no creo que tengamos mucho tiempo, por lo que realmente nos tenemos que poner a trabajar", afirmó.
"Espero que haya algún progreso, pero no esta noche", dijo Dijsselbloem, quien señaló que éste tiene que darse a nivel técnico y "esta noche, no es el momento de los técnicos". Indicó también que espera una "actitud constructiva por parte de todo el mundo" y señaló que su relación con Tsipras es "buena".
Preguntado qué es necesario hacer para contener la salida de depósitos de los bancos del país, Dijssebloem dijo que "nada", salvo trabajar para lograr avances, lo que consideró que dará "confianza". Dijsselbloem aludió este martes a la situación de Chipre, donde se impuso un control de capitales, durante una entrevista radiofónica sobre la situación de Grecia.