
El secretario de Exteriores indio, Vikram Misri, admitió este domingo en Nueva Delhi que el persistente déficit comercial con China sigue siendo una de las principales preocupaciones del Gobierno de Narendra Modi, y aseguró que su reducción será clave para consolidar el acercamiento bilateral tras años de tensiones.
"El déficit es un hecho, y se ha debatido en distintos niveles desde hace años. Lo que el primer ministro compartió con el presidente Xi Jinping es que debemos abordarlo desde una perspectiva estratégica", señaló Misri en rueda de prensa en la capital india.
El responsable indio subrayó que un aumento equilibrado de los intercambios "cambiaría la percepción" mutua y reforzaría la confianza entre las dos mayores economías emergentes de Asia.
La asimetría comercial entre la India y China, que en 2023 arrojó un déficit superior a los 100.000 millones de dólares sobre un volumen total de más de 136.000 millones, es uno de los mayores desequilibrios bilaterales del mundo.
Pekín abastece a la India de manufacturas, componentes industriales y productos farmacéuticos, mientras que Nueva Delhi exporta sobre todo materias primas y bienes agrícolas. Este desequilibrio incide tanto en la solidez de las cadenas de suministro globales como en la ambición india de presentarse como alternativa manufacturera frente a China.
Además del comercio, Misri indicó que Modi trasladó a Xi la necesidad de avanzar en otros ámbitos sensibles, como el terrorismo transfronterizo y la estabilidad en la frontera común, sin los cuales "no puede haber un desarrollo fluido" en la relación bilateral.
Modi y Xi se reunieron este domingo en Tianjin al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), en el primer encuentro bilateral de alto nivel en siete años. Ambos coincidieron en que India y China deben ser "socios y no rivales" y anunciaron, entre otros gestos, la reanudación de los vuelos directos suspendidos desde 2020.
El debate sobre el déficit comercial se produce en un contexto de creciente volatilidad global, marcado por las tensiones arancelarias entre la India y Estados Unidos a raíz de las compras de crudo ruso de Nueva Delhi.
En este tablero, Modi tiene previsto reunirse mañana en Tianjin con el presidente ruso, Vladímir Putin, tras haber conversado días atrás con el ucraniano Volodímir Zelenski, en un encuentro clave para medir su margen de maniobra entre grandes potencias enfrentadas.
La cita en China forma parte de la cumbre de la OCS, que reúne a China, Rusia, India, Pakistán, Irán y varias repúblicas centroasiáticas.