Tribuna del derecho

"Un código de buenas prácticas de la Administración Tributaria mejoraría su relación con los contribuyentes"

  • "Nuestro objetivo es liberar a los clientes de la preocupación e incertidumbre que supone mantenerse al día de la tributación"
  • "La realidad económica es infinitamente más variada que la que se contempla a la hora de redactar una norma legal o reglamentaria"

Desde sus inicios en 1961, Arbex Consultores ha tenido el objetivo de acompañar a los clientes en el correcto desempeño de sus obligaciones tributarias para proporcionarles seguridad y soluciones adecuadas que optimicen la carga tributaria que deben soportar. Hablamos con Fernando Arbex Valenzuela, director y administrador único.

Después de medio siglo de vida, el nombre de Arbex ya va precedido de un gran prestigio…

Aunque la extraordinaria atomización del sector que existe en una ciudad como Madrid dificulta enormemente la creación de una marca propia, no cabe duda de que nuestra larga experiencia, así como nuestro buen hacer en las relaciones con la Administración Tributaria, han servido para forjar un nombre que resulta ampliamente conocido en el sector y que ponemos gran empeño en conservar y acrecentar.

Esta experiencia también debe ser un punto a favor en su campo

Si de algo sirve la experiencia en todos los ámbitos de la vida, es para ser consciente de que la verdad absoluta no existe. La normativa tributaria está sometida a continuos, numerosos y no siempre justificados cambios, y soluciones que son válidas hoy, mañana pueden demostrarse ineficientes y no siempre la marcha atrás es económicamente viable. La experiencia aporta un componente de prudencia y sensatez, que resulta imprescindible para trasladar al cliente una opinión profesional adecuada, dentro de un entorno cambiante.

¿Su objetivo es hacer la vida más fácil a las empresas y a los empresarios?

Nuestro objetivo es liberar, a cualquiera que desee contar con nuestro asesoramiento, de la preocupación e incertidumbre que supone mantenerse al día de la tributación. Y, como consecuencia de ello, contribuir a que cualquier persona, y particularmente las empresas y empresarios, concentren sus esfuerzos y conocimientos en el desarrollo de su negocio y de su patrimonio personal.

¿La fiscalidad roba demasiado tiempo a las empresas?

La fiscalidad es muy compleja. Quien sostenga que la disminución del número de tramos en la tarifa del IRPF simplifica la tributación de las personas físicas debería ser calificado como ignorante. Y el que se lo crea es de una candidez injustificada.

Mantenerse al día de todos los ámbitos de la fiscalidad, en sus cambios normativos y en las interpretaciones mantenidas por la Administración y los Tribunales es una tarea ímproba, únicamente al alcance de los que nos dedicamos en cuerpo y alma a esta materia.

En cuanto al tiempo que "roba" a las empresas, yo preferiría hablar de los recursos que consume de las empresas. No son pocas las empresas que se ven obligadas a destinar personal, exclusivamente, a responder los múltiples requerimientos que reciben de Hacienda en relación a sus clientes y proveedores.

Pero en teoría, las normas están claras…

Ninguna norma legal es clara al 100%. Aunque solo sea porque la realidad económica es infinitamente más variada que la que se contempla a la hora de redactar una norma legal o reglamentaria. Ejemplo paradigmático de lo que digo es la norma relativa a la "Declaración de Bienes y Derechos en el Extranjero", el famosísimo Modelo 720. Nunca en mi vida profesional he debido afrontar el cumplimiento de una norma más precipitada, más incompleta en la inclusión de diferentes realidades económicas, más compleja en su interpretación y más absurda en su contenido. Poca información fiable puede extraerse de ella. Resulta muy difícil explicar a los clientes el contenido de su declaración. Y no hablemos del régimen sancionador, cuestionado por la Comisión Europea, la cual ha dictaminado que "el Reino de España ha incumplido las obligaciones que le incumben..." en cuanto a diversos artículos del Tratado Fundacional de la Unión Europea. Por cierto, que, casi dos años después, no se ha producido modificación alguna, ni en la normativa del modelo 720, ni en su régimen sancionador.

Otro de los problemas que dificultan las relaciones entre Hacienda y los contribuyentes es el de "la prueba". Resulta bastante controvertida la actitud de los órganos de la Agencia Tributaria de trasladar al contribuyente la "carga de la prueba" de todo aquello que pueda "beneficiarle" (desde un gasto necesario a una exención tributaria). Pero lo que resulta poco razonable es que se pretenda la aportación de pruebas "absolutas" que, conforme a su estricto criterio, demuestren la correlación de un gasto con los ingresos obtenidos o el derecho a una exención tributaria. En la vida real las pruebas irrefutables se dan en muy pocas ocasiones, por lo que deberían ser admitidas aquellas que, al menos de manera indiciaria, permitieran concluir razonablemente la veracidad de lo que se pretende defender.

En una época, como la actual, en la que se promueven un sinfín de normas encaminadas a asegurar el mejor funcionamiento de las empresas, no parece de recibo que la propia Administración no se autoimponga unas normas de comportamiento que proporcionen equilibrio a las relaciones de Hacienda con los contribuyentes, es decir, que no exista un "Código de Buenas Prácticas de la Administración Tributaria".

¿Qué servicios ofrecen?

Además de atender la problemática tributaria habitual de las personas físicas y entidades jurídicas mediante un servicio de asesoramiento fiscal permanente, atendemos cualquier problema jurídico-tributario que pueda plantearse, tanto a clientes habituales, como a aquellos que únicamente desean nuestra intervención en alguna cuestión concreta. La estrategia de nuestro despacho se ha diseñado sin limitar o segmentar a los clientes con parámetros relativos a su patrimonio o ingresos, su actividad o el tamaño de su empresa. Si bien es cierto que la mayoría de nuestros clientes personas físicas son directivos, profesionales y empresarios con una cierta capacidad de ahorro. Y entre las empresas, el núcleo fundamental lo constituyen las pymes.

Nuestro servicio se ajusta a las necesidades de cada cliente. Sabemos cómo hacemos las cosas y el trato que les brindamos, y puedo decir con orgullo que no recuerdo ningún caso de un cliente que haya causado baja en nuestro servicio de asesoramiento permanente por causa de una discrepancia en la calidad del servicio o del trato recibido.

Además, conscientes de la importancia de la inmediatez de la información, hemos desarrollado una app gratuita (arbex consultores) en la que incluimos un servicio de notificaciones que le mantendrá permanentemente informado de asuntos de actualidad, así como de nuestra oponión sobre noticias tributarias publicadas en los medios.

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