Tecnología

Construir una economía del metaverso, retos y factores a valorar

  • Estamos en la etapa inicial del desarrollo del metaverso, pero ya hay empresas que comercializan sus productos en este nuevo medio y clientes que los compran, ya sea por moda o por ser nativos digitales y estar habituados al uso de lo online
  • Aunque el metaverso sea virtual, su economía será 'real' y no dependerá del mundo físico
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Son muchas las voces que proyectan el metaverso como el medio a través del cual se desarrollarán los negocios, el entretenimiento y la comunicación entre los seres humanos del futuro. Se trata de una realidad digital, a la que podemos acceder mediante dispositivos como gafas de realidad virtual o aumentada y, la experiencia inmersiva y multisensorial que aporta, ofrece una solución intermedia entre el e-commerce tradicional (una experiencia 100% digital) y la experiencia física.

Por ejemplo, las reuniones de trabajo por videoconferencia, algo que ya ha entrado de lleno en nuestras vidas, "pronto se harán con avatares y hologramas entremezclados", pronostica José Ramón Ubieto, psicoanalista, profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC y coautor, junto con Liliana Arroyo, del libro ¿Bienvenido metaverso? Presencia, cuerpo y avatares en la era digital. Según este experto, en un futuro "asistiremos a conciertos sin salir de casa o en los que los músicos serán sustituidos por versiones holográficas de sí mismos. Los cursos en línea o las charlas y jornadas serán mucho más inmersivos, y podremos interactuar con elementos del espacio diseñados para tal uso (pizarras digitales, gráficos, etc.)".

Por ello, se ha convertido en un motor de desarrollo tecnológico, y, por ende, económico, "de primerísima importancia", tal y como señala Jesús García Rueda, vicedecano del área STEM The Core Entertainment Science School de Planeta Formación y Universidades. "El desarrollo del metaverso en un futuro relativamente cercano es la nueva meta que guía las inversiones e investigaciones de las principales empresas tecnológico-digitales"; afirma, "en este sentido, y salvando las distancias, podríamos considerar la carrera hacia el metaverso como el equivalente a la Carrera Espacial de mediados del siglo pasado, una marea que arrastra la industria tecnológica y científica hacia un objetivo tangible".

En palabras de este experto, en un el futuro cercano, el metaverso supondrá una nueva revolución, ya que "pasaremos de usar la infosfera digital que rodea invisible pero omnipresente nuestro planeta, a vivir dentro de ella".

Sin embargo, por el momento, estamos en un periodo de transición hacia esta nueva realidad y, en este contexto, la empresa NTT DATA, ha reflejado en su informe The journey into building the XR & Metaverse economy: challenges and opportunities, los cuatro retos fundamentales que hay que tener en cuenta antes de que podamos considerar que existe una economía del metaverso y de que el espacio virtual se convierta en la forma de operar habitual para las personas de todo el mundo.

El primero de ellos es la aceptación de los propios ciudadanos. De acuerdo con esta empresa, "la adopción masiva del metaverso aún tiene un camino que recorrer", a pesar de que ya han comenzado a extenderse las relaciones comerciales en el segmento B2B y, en el B2C, las generaciones más jóvenes, nativos digitales, ya están mentalizados en torno al metaverso y a las tecnologías inmersivas y sociales. Respecto a esta cuestión, Jesús Martín Tello, socio y responsable de Business Developent de Telco y Media en NTT DATA afirma que "es necesario ser capaces de masificar los casos de uso de una manera eficiente, donde los dispositivos no supongan un bloqueante y los casos de negocio se justifiquen".

También será importante establecer un marco legal y tecnológico que contemple los supuestos de esta nueva realidad. Para ello, deberán ponerse de acuerdo las diferentes industrias y negocios, de forma que permitan la trazabilidad de los usuarios y la interconexión entre sus propios entornos, al mismo tiempo que preserve una experiencia completa y proteja sus derechos y propiedad intelectual.

Además, cada uno de los agentes tecnológicos poseen su propia forma de gestión y/o cobro de acceso, por lo que habría que encontrar una fórmula que unifique estos criterios y faciliten el acceso al usuario. Como afirman los autores del estudio, "la clave será el ID del usuario interoperable, simple, útil y que agregue la información, medios de pago y adquisiciones del usuario".

Por último, se debe destacar el aspecto de la seguridad. Internet supone una oportunidad, también, para los ciberdelincuentes, ya que permite actuar en el anonimato y resulta difícil de controlar por las autoridades. En el 2020 se produjo un ataque de ransomware (secuestro de datos) cada 10 segundos en 2020 y estas cifras van a crecer en el futuro, ya que se espera que el uso de datos crezca un 1.000% en los próximos diez años.

En este sentido, ya se han detectado potenciales problemas en la nube que podrían darse también en el metaverso, posiblemente a una mayor escala, según el informe. Por ello, las compañías tendrán que realizar una inversión en medidas de seguridad para sus equipos y sistemas y mantenerse continuamente actualizadas en este sentido.

Rubén Rodríguez, director de Consultoría de Negocio Telco en NTT DATA destaca que "el desafío aparece en cuanto a buscar un balance con las tecnologías existentes que permitan entregar una calidad al usuario con casos de uso y experiencias de valor".

Ocho factores

En base a estos retos, el documento destaca ocho factores a tener en cuenta a la hora de construir una economía del metaverso. El primero de ellos es la infraestructura, la base de todo el concepto, que estaría conformado por redes inteligentes de gran ancho de banda y baja latencia (5G), las cuales proporcionan el entorno operativo. Asimismo, la informática espacial también tendrá un papel importante, ya que se utilizan plataformas de mapeo para replicar los espacios reales y para geolocalizar con precisión en el metaverso. A su vez, los desarrolladores de contenidos emplean herramientas de low-code y motores gráficos avanzados para construir los "edificios" virtuales, las ciudades, los centros comerciales y otras partes del entorno del metaverso. Esto lo convierte en una economía de los creadores, los cuales se dedican a conceptualizar y construir componentes básicos de este nuevo entorno. "No es una tecnología aislada, sino un ecosistema en el que las tecnologías digitales punta de lanza (blockchain, realidades mixtas, inteligencia artificial, hardware de alto rendimiento…) encuentran un medio natural en el que formar sinergias", reflexiona García Rueda.

Al tratarse de una economía, es irremediable que tenga una plataforma de pago, la cual debe garantizar la seguridad de los desembolsos. Las grandes empresas tecnológicas creen en el metaverso, y esto las está llevando a invertir sus recursos en este desarrollo, tal y como señala el vicedecano: "van a obtener ingresos por participar de su construcción, algo así como la empresa constructora saca un beneficio por construir un edificio para un mercado, incluso antes de que el mercado se ponga en marcha". Otro de los aspectos que apunta es que "una vez con el mercado construido, será el momento de poblarlo, y es ahí donde el resto de empresas deberán hacer un esfuerzo creativo por encontrar usos lucrativos del nuevo espacio que se les ofrece: crear nuevos canales de venta directa, de fidelización, de publicidad, aparición de nuevos productos específicos, de nuevas formas de distribución de servicios y contenidos, etc.".

Es ineludible en este punto hablar del elemento más importante del metaverso, las experiencias inmersivas, que constituyen su principal característica y se desarrollarán y gestionarán a nivel de plataforma. Lo mismo sucede con la interfaz humana, ya que se trata de un punto de encuentro entre seres humanos individuales y grupos más amplios de participantes. Esta capa tiene características tanto virtuales (avatares, identidades de metaverso...) como físicas. Así se generan las puertas del nuevo mundo que el metaverso presenta a sus usuarios, reuniendo las interfaces 3D, las reglas de funcionamiento (únicas para cada usuario) y el propio espacio virtual.

Por último, para lograr el despegue y crear una masa crítica, cada agente comercial debe diseñar y desplegar nuevos casos de uso en este entorno, y asegurarse de que ofrecen un verdadero valor añadido, así como ofrecer un servicio de consultoría específico, para minimizar el potencial de fracaso y maximizar el de éxito.

La integración de los miembros del ecosistema, las ideas creativas, las tecnologías, las plataformas, los procesos y las metodologías, de forma fluida y eficaz, constituirá la clave del éxito en el metaverso.

Rentabilidad

Aunque el metaverso sea virtual, la economía asociada a él será real, tal y como recuerda Rodrigo Mesonero Izquierdo, vicedecano del área de Comunicación y Contenidos The Core Entertainment Science School de Planeta Formación y Universidades.

"Esta economía lo será por derecho propio, y su importancia no dependerá del efecto que tenga sobre la economía que todavía denominamos real, esto es, la economía del mundo físico", apostilla, recalcando a su vez que "la economía del metaverso se seguirá desarrollando en torno a la tecnología blockchain. Habrá que ver cómo actúan los agentes económicos tradicionales frente a este nuevo sistema económico descentralizado".

Sin embargo, este experto, considera que aún es "pronto" para hacer análisis "definitivos" sobre la rentabilidad de la actividad comercial a través de esta nueva tecnología, ya que "estamos en una etapa muy inicial de su desarrollo, y estos primeros intentos son equivalentes al explorador que desbroza con su machete un sendero en la selva: es posible que para ese explorador el resultado de sus esfuerzos no sea espectacular". En un futuro, "los que vengan después podrían descubrir que esa ruta es muy beneficiosa para sus actividades económicas. Lo que sí es importante es que esas primeras experiencias generen en las compañías al menos el deseo de seguir invirtiendo, de seguir probando, para que el mercado se desarrolle y las empresas puedan integrarlo como otra parte más de sus "actividades rentables".

En cualquier caso, Mesonero destaca que los estudios sobre la contribución del metaverso a la economía mundial "son optimistas". "Una manera sencilla de definir el metaverso es como "el nuevo Internet". Así, podemos entender que el impacto económico del metaverso "será, como mínimo, equiparable al que tiene la economía digital actualmente", finaliza.

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