España

La cumbre de washington fue "técnicamente prescindible" porque bush no cedió en su defensa del libre mercado

- Según el catedrático de Organización Económica Internacional Francesc Granell MADRID, 25 (SERVIMEDIA) La cumbre de Washington fue "técnicamente prescindible" para afrontar la crisis mundial y no sirvió para "refundar el capitalismo" debido al inmovilismo del presidente de Estados Unidos, George Bush, que quiso utilizarla "para defender la economía de libre mercado".

La reunión celebrada en la capital estadounidense por los dirigentes de los países que forman el G-20, junto con España, Holanda y la República Checa, no consiguió aportar soluciones a la crisis mundial y "se limitó a recoger conclusiones ya adoptadas en reuniones previas del G-20".

Estas son las conclusiones a las que llega el catedrático de Organización Económica Internacional de la Universidad de Barcelona Francesc Granell en un artículo publicado en la revista "Temas" y recogido por Servimedia.

Este profesor universitario, que considera que la culpa del deterioro de la economía mundial se debe "a las prácticas financieras hipotecarias norteamericanas y al fin del ciclo inmobiliario", asegura que el mérito de la celebración de la cumbre se debe al presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y a su pretensión de "refundar el capitalismo".

"No puede negarse la creatividad del presidente Sarkozy", señala Granell, pero su intención de "refundar el capitalismo" ha quedado "en poco más que en buenos deseos".

La culpa de este fracaso se la atribuye en parte a Bush, quien accedió a acoger la cumbre en Washington por entender que era "la última oportunidad de dar visibilidad al fin de su mandato", pero "dejó claro que debía servir para defender la economía de libre mercado".

El artículo indica que, a pesar de que algunos creyeron que la cumbre de Washington "salvaría el planeta" y otros pensaron que podía ser "una segunda edición de la importantísima Conferencia de Bretton Woods", finalmente no tuvo "la profundidad querida".

La reunión de Washington generó una "foto de familia políticamente importante" pero "se limitó a recordar lo que hay que hacer para que el capitalismo mundial resulte más fiable y a intentar dar respuesta a la gravísima crisis de falta de liquidez y confianza financiera y bancaria".

"Sólo el tiempo nos dirá si de aquí a la segunda edición de la cumbre, prevista para celebrarse en Londres el 30 de abril de 2009, habrá finalizado la volatilidad bursátil y mejoran los índices de confianza y crecimiento gracias a las intervenciones masivas de lo gobiernos y a la aprobación de nuevos marcos regulatorios y de cooperación internacional", concluye el catedrático.

(SERVIMEDIA) 25-DIC-2008 DCD/pai

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