España

Despilfarros de la Comunidad de Madrid

Los municipios que constituyen la Comunidad de Madrid no se escapan de las construcciones faraónicas y en muchas ocasiones inservibles que han mermado las cuentas de las administraciones españolas. De un punto a otro de la región, esta es una muestra de algunos de los casos.

Casos en Madrid

El tranvía de Parla. Sin duda el más emblemático de los gastos superfluos que pesan en Madrid. Tomás Gómez, entonces alcade de esta localidad enclavada en el cinturón sur de la comunidad, fue el promotor de una iniciativa que ha dejado a las arcas del consistorio parleño temblando. El Ayuntamiento de Parla, en una situación delicadísima, es incapaz de asumir los costes de la concesión que se elevan a 48 millones.

La ciudad del circo. Se trata del polémico Centro de Artes de Alcorcón (CREAA), proyecto faraónico del ex alcalde socialista, Enrique Cascallana (PSOE), que incluía un circo, una escuela de circo y cuadras para animales. La pretenciosa obra se ha tragado 120 millones de euros y para ello ha tenido que demoler una biblioteca y talar ciento de árboles.

El tren ligero de Madrid. Obra de la Comunidad. Desde que arrancara su andadura las críticas no han parado de llover. Lento -35 minutos en recorrer 13,7 kilómetros-, ruidoso, y en muchas ocasiones casi vacío. La polémica por su funcionamiento, mientras crecen las voces contrarias al incremento del billete de Metro, ha generado la creación de la Asociación de Afectados del Metro Ligero Oeste.

Las radiales de Madrid. Obra del Ministerio de Fomento. Son carreteras muy costosas de excelente calidad, que ven como pierden tráfico a día a día dado la tasa de peaje y el estado de la crisis. En 2010, el Ministerio de Fomento ultimaba la concesión de préstamos participativos por importe de alrededor de 200 millones de euros a las 5 radiales de peaje de Madrid, con el fin de que las empresas que las gestionan superaran el riesgo de quiebra. A la falta de usuarios -algunos casos un 25% por debajo de lo que se estimó al proyectarlas- se suman además las demandas presentadas por los propietarios de los terrenos expropiados en los últimos diez años para construirlas. Solo la R-1 costó alrededor de 120 millones de euros.

El tren de la Warner. La Comunidad de Madrid, impulsora de la infraestructura bajo la presidencia de Alberto Ruiz-Gallardón, ha constatado el fracaso de una infraestructura que ha costado a los madrileños 3,3 millones de euros al año pese a tener únicamente 190 viajeros de media al día.

El Palacio de Comunicaciones. El Ayuntamiento de Madrid fue trasladado en 2007 de su clásica sede en la Casa de la Villa al ostentoso Palacio de Comunicaciones en la Plaza de Cibeles. El coste de la operación ascendió a los 440 millones de euros, a lo que hay que sumar un mayor coste anual de mantenimiento con respecto a su anterior sede.

La reforma del Palacio de Comunicaciones no careció de obstáculos, ya que los altos techos de los espacios del ingente edificio complicaban los sistemas de calefacción y refrigeración del inmueble. A día de hoy, está considerado como símbolo del Gallardón más 'caprichoso'. 

Campaña de los Juegos Olímpicos. Madrid gastó en publicidad institucional para promocionar los Juegos Olímpicos de 2012 unos 122 millones de euros, más del gasto en publicidad institucional de Barcelona, Sevilla, Zaragoza, Valencia y Málaga.Y no sirvió de nada.

Al presentarse por tercera vez, Madrid ya tiene la experiencia y el 78% de las instalaciones construidas, pero el gasto en publicidad institucional seguirá presente en los presupuestos.  Además , el coste de la construcción de los estadios necesarios para completar el aspecto deportivo de los JJOO para 2020 y la Villa Olímpica superaría los 1.600 millones de euros.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud