Pruebas

Peugeot 508 BlueHDI: 150 caballos muy poco sedientos

El Peugeot 508 se ha renovado hace bien poco y en Ecomotor no queríamos dejar pasar la oportunidad de ponernos a sus mandos para ver hasta qué punto merece la pena como opción dentro de su segmento. El restyling al que se ha visto sometido ha modificado ligeramente su diseño exterior, el equipamiento y la gama de motores, lo que le convierte ahora en una alternativa más interesante.

La versión que sometemos a prueba es el BlueHDI de 150 CV, con carrocería de cuatro puertas y con el único acabado disponible para este motor, Allure, que es bastante completo pero eleva el precio de partida, como veremos más adelante.

Si empezamos hablando de los puntos fuertes de este Peugeot, lo primero que destacamos es su presentación, que ha ganado un par de puntos tras la puesta al día en materia de diseño. Esos rasgos inconfundiblemente afrancesados junto a ciertos detalles como los nuevos faros de LED le dan un toque diferenciador frente a algunos rivales a veces demasiado aburridos en su puesta en escena. Algo parecido sucede en el interior, que aparte de bien rematado, resulta agradable a la vista y algo más moderno de lo habitual.

Una vez sentados a bordo, llama la atención la sensación de espacio en ambas filas de asientos, pero especialmente en la delantera. Curiosamente se trata de eso, de una mera sensación, ya que las medidas no son especialmente generosas en comparación a otros modelos generalistas del segmento D, pero lo cierto es que en Peugeot se las han ingeniado de alguna manera para que parezca que el habitáculo es más amplio de lo habitual. Quizás sea la separación entre asientos y otros detalles como la ubicación de la palanca de cambios (de fácil manejo aunque algo alejada del conductor) los que hacen que creamos que vamos conduciendo un coche de mayor tamaño; en cualquier caso, bienvenida sea esa sensación de desahogo que, por cierto, tanto suele importar a los compradores de berlinas.

Pegeot 508 BlueHDI 150

Pero si algo destaca por encima de todo en el Peugeot 508 BlueHDI 150 es su motor. Se trata de un diésel de última hornada, que cumple con la exigente normativa anticontaminación actual y que ha demostrado ser tremendamente eficiente. Tiene 2 litros de cilindrada, 150 CV y su respuesta es típicamente HDI, es decir, empuja con contundencia pero sin sobresaltos. No hay picos en la entrega de potencia y par, pero al mismo tiempo las cifras de prestaciones son bastante buenas. Un motor con muy buenas maneras, que además resulta ser de lo más austero.

De hecho, probablemente esta sea su mejor cualidad. Y es que por mucho que se abuse del acelerador, lo más normal es no sobrepasar nunca los 6 l/100 km de media. Esto quiere decir que si se conduce de forma relajada no es difícil quedarse relativamente cerca de esa cifra de 4,2 litros (dato oficial de consumo mixto) que a priori pudiera parecer imposible de alcanzar.

Este BlueHDI asociado al cambio manual de seis velocidades es, de lejos, uno de los diésel de su nivel de potencia que menos gastan en el mercado actual. Un argumento que, para muchos, será definitivo. También destacamos el funcionamiento del sistema start/stop, que entra en juego de forma más rápida y silenciosa que en la inmensa mayoría de rivales. De alguna manera, el grupo PSA ha conseguido hilar más fino que nadie en sus sistemas de parada y arranque, algo que queda patente en casi todos los modelos de Peugeot y Citroën.

Una berlina equilibrada

Y terminamos la lista de argumentos positivos hablando de la puesta a punto de chasis, que gusta por el buen equilibrio entre dinámica y confort. Este 508 es un modelo situado a mitad de camino entre los más cómodos y los que apuntan maneras deportivas. El coche pisa de forma cómoda y la suspensión es capaz de tragarse gran parte de las irregularidades del asfalto, pero al mismo tiempo ofrece un punto de firmeza notable, que le da aplomo y cierta agilidad en el paso por curva.

No es ni blando ni todo lo contrario, por eso decimos que está en el punto medio en este apartado. Los usuarios que disfruten de una conducción relativamente ágil sin llegar a deportiva serán los que más partido le saquen a las cualidades de este francés.

Suspenso en...

Llegados a este punto pasamos página en nuestro cuaderno de notas para hablar de las cosas que menos nos han gustado de este Peugeot 508. La primera tiene que ver con la ubicación de algunos botones, como el del start/stop, el del control de estabilidad y el que maneja las funciones del Head Up Display, que se esconden todos ellos dentro de una pequeña guantera situada en la parte izquierda del salpicadero. ¿En qué momento se le ocurrió a alguien que estas funciones deberían estar ocultas? Seguimos observando y nos damos cuenta de que el asistente de luces está en la zona de la palanca de cambios, es decir, también fuera de lugar. En fin, son pequeños detalles que probablemente tengan poca importancia y a los que el conductor se acostumbrará rápido, pero no por ello dejan de sorprender.

El siguiente suspenso es para la cámara de visión trasera (opcional, 289 euros) que sólo se ve cuando hay una iluminación óptima en el entorno. Es decir, que tanto de noche como en la mayoría de los garajes sirve de poco, pues en la pantalla se muestra una imagen tan oscura y poco definida que en la práctica no cumple su función de ayuda al aparcamiento. En el mercado hay cámaras de todos los tipos, mejores y peores, pero esto no nos había pasado hasta el momento.

Por último, nos parecería un acierto que el motor diésel de 150 CV se pudiera asociar a varios niveles de equipamiento y no sólo al Allure, ya que ayudaría a rebajar el precio de partida. Este acabado es bastante completo y probablemente acorde a la factura que exige, pero el hecho de que otras berlinas con motores equivalentes sí cuenten con versiones de arranque menos costosas podría acabar perjudicando al 508. Ya puestos, un cambio automático en opción para este BlueHDI también le iría de cine.

Ficha técnica

Motor: diésel, 1.997 cc

Potencia: 150 CV a 4.000 rpm

Par motor: 370 Nm a 2.000 rpm

Consumo mixto: 4,2 l/100 km

Transmisión: manual, 6 velocidades

Maletero: 473 litros

Velocidad máxima: 210 km/h

Aceleración 0-100 km/h: 8,9 segundos

Precio: desde 30.770 euros

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comentariosforum1

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En Contra

Como siempre....4,5 litros serán 6.5.

Puntuación 5
#1