Motor

Ningún fabricante de coches cumple con los límites de emisiones

Foto: iStock

A raíz del caso Volkswagen el ministerio francés de medio ambiente creó hace unos meses una comisión a instancias de su ministra, Ségolène Royal, encargada de verificar en condiciones reales los datos de emisiones de los motores diésel declarados por el resto de fabricantes.

Ya se han publicado los resultados de los primeros 50 modelos analizados y no son nada tranquilizadores. Ninguno de ellos cumple con los límites establecidos por la UTAC, organismo galo encargado de realizar las pruebas de emisiones en la homologación de los vehículos. Y no lo consiguen ni en el caso de los óxidos de nitrógeno (NOx) ni en el de dióxido de carbono (CO2), al no alcanzar los mínimos exigidos en el protocolo oficial tras los ensayos realizados.

La conclusión general es que existe una gran diferencia entre los datos obtenidos en los laboratorios de homologación y los que han sido obtenidos por los especialistas de la comisión en las pruebas realizadas en carretera abierta al tráfico. Las organizaciones medioambientales ya se han apresurado a calificar los datos de "muy alarmantes", ya que afectan al total de las marcas de automóviles analizadas.

En concreto se han analizado 52 modelos de las marcas Audi,Volkswagen, Peugeot, Citroën, Ford, Mercedes, Toyota, Renault, Dacia, Nissan, Fiat, BMW y Opel. De los modelos analizados, 29 pertenecen a la homologación Euro 4 y Euro 5, mientras que otros 23 ya cumplen las especificaciones Euro 6 establecidas por la reglamentación europea NEDC en 2015.

Pruebas para descubrir manipulaciones

La Comisión Royal ha realizado tres pruebas a los vehículos para verificar las emisiones conseguidas en el proceso de homologación. La primera, llamada D1, se centraba en descubrir algún dispositivo electrónico o mecánico que manipulara el vehículo durante los test de laboratorio para reducir sus emisiones. En una segunda prueba D2 han alterado los ciclos que se utilizan normalmente en la homologación NEDC para descubrir también alguna posible alteración del funcionamiento del coche. Por último se ha realizado la prueba D3 que mide el nivel de emisiones directamente en un uso real por carretera. Mientras que las dos primeras no han revelado ninguna irregularidad, la tercera ha puesto de relieve los resultados que han alertado a propios y extraños.

En las pruebas realizadas por la Comisión Royal se ha puesto de manifiesto una gran diferencia entre las desviaciones de cantidades obtenidas en cada vehículo según la técnica utilizada para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) a la atmósfera, que son los más contaminantes en el caso de los motores Diesel. Los técnicos han comprobado que, mientras que los modelos que utilizan el sistema de reducción catalítica selectiva SCR a base de agua y urea duplican los límites establecidos por las normas, los que reciclan en el motor los gases de escape mediante una válvula EGR llegan a emitir en algunos casos hasta siete veces más de gases NOx que los permitidos.

En cuanto al dióxido de carbono (CO2) también se han registrado durante las pruebas grandes diferencias respecto a los datos de homologación, que van desde un 20 por ciento más hasta un 40 por ciento en los casos más flagrantes.

La conclusión general de la Comisión Royal suspende a todos los motores diésel analizados, aunque a unos con mejor nota que a otros. Las marcas que menos se desvían de los límites establecidos por la normativa europea son Peugeot y BMW, mientras que Renault y Opel son las que se quedan más lejos de conseguirlo. De hecho, ya se ha convocado oficialmente por parte de la comisión a algunas marcas Renault, Opel, Ford, Mercedes, Ford o Volkswagen para que expliquen estas notables diferencias en los resultados. También hay que decir que las conclusiones de la Comisión Royal no tienen valor legal ya que son una mera verificación obtenida con métodos diferentes de las homologaciones.

Homologaciones ineficaces

Los resultados de estas valoraciones no sólo ponen en evidencia a los motores analizados, sino también a los procedimientos utilizados hasta el momento para homologar sus valores de consumo y emisiones, que se revelan inadecuados para obtener los resultados que se pretenden bajo condiciones reales.

Recordemos que, como está previsto, a partir de enero de 2017 entrará en vigor en la Unión Europea la nueva homologación en condiciones reales RDE. Desde entonces y hasta 2019 se permitirá sobrepasar en un 2,1 por ciento la cantidad de NOx limitada por la normativa y en 2020 esta diferencia se reducirá a tan sólo 1,5 por ciento.

Los primeros resultados de la Comisión Royal, que va a iniciar un plan de acción ante el problema, no hace sino echar leña al fuego sobre la polémica de los motores Diesel. Son el centro de atención de una cruzada de diversas ciudades europeas, lideradas por la alcaldesa de París Anne Hidalgo, que ya han anunciado acciones en Bruselas para forzar a la administración europea para que actúe de forma más restrictiva en la normativa de este tipo de motores.

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Comentarios 2

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Eco Logic
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Está claro que el motor Diesel siendo un combustible "sucio" no puede dar resultados "limpios". Lo grave de las emisiones no es sólo la contaminación ambiental por CO2 el problema son las altas emisiones de NOx de los motores diesel, un gas que, recordemos, es altamente CANCERÍGENO además de afectar gravemente no sólo al sistema respiratorio (los motores diesel tienen gran culpa del enorme incremento de los problemas alérgicos y de asma) también y esto es más grave al sistema neurológico, respiratorio.

No es sólo un tema medioambiental es un tema de SALUD.

Así pues, la alternativa es usar métodos de transporte no contaminantes o menos contaminantes: híbridos, hidrógeno, eléctrico, GLP (gas licuado), aire comprimido, energía solar, etc

Para lo cual se deben abaratar los costes de adquisición de estos vehículos tanto por los fabricantes como por los Estados en forma de rebaja impositiva (no soy partidario de subvenciones) y creación de infraestructuras que permitan la fácil recarga (por ejemplo obligando por Ley a las petroleras a tener puntos de recarga de aire comprimido, GLP e hidrógeno y a las eléctricas a colocar cerca de las gasolineras pero a distancia prudencial puntos de recarga que, también deberían existir en cualquier Aparcamiento públio o privado dentro de las ciudades.

Quizá así en un futuro no muy lejano podamos ver el cielo en ciudade como Madrid o Barcelona y respirar no sea una práctica de alto riesgo.

Puntuación 23
#1
Marcos.Grijalba@nissan-europe.com
A Favor
En Contra

para que te entretengas

Puntuación -7
#2