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Operación Impala: la excursión que consagró a Montesa

Juan Luis Soto10/06/2014 - 11:36 comentarios

Estamos en Barcelona y corre el año 1961. Cinco amiguetes (Oriol Regás, Rafa Marsans, Tei Elizalde, Manuel Maristany y Enric Vernís) empezaron a planear una excursión en moto, que se les fue de las manos, y les llevaría hasta los confines del hemisferio Sur en una gesta que se recordará para siempre en el mundo de las dos ruedas.

Se da la circunstancia de que por aquellos días, Paco Bultó y Pere Permanyer, hasta entonces socios, rompieron sus relaciones dando pie a uno de los duelos empresariales y deportivos más fructíferos que se hayan visto. Tras la separación, el primero fundó Bultaco mientras que el segundo seguiría rivalizando con su antiguo socio desde Montesa.

Lo que iba a ser una expedición de exploración y descubrimientos se convirtió en la misteriosa Operación Impala (los de Bultaco no debían enterarse) que iba a servir para probar, desarrollar y lanzar un modelo de Montesa que haría historia.

Una auténtica odisea

La salida se hizo a principios de enero de 1962 desde Ciudad del Cabo y en esa época sin GPS, con mapas incompletos y todo el continente africano por delante, los cinco aguerridos aventureros se internaron sin más en la época en que grandes diluvios azotan Sudáfrica.

Pistas sin asfaltar, caminos de ganado o simplemento llanuras embarradas, tribus hostiles y fronteras no siempre hospitalarias van poniendo a prueba a los expedicionarios y a sus motos, simples prototipos diferentes entre sí en los que se ensayaba casi todo, incluido el nuevo motor monobloque de la marca catalana. Un Land-Rover comprado de segunda mano en la capital de Sudáfrica serviría de apoyo logístico a las tres Montesa 175, que iban a dar origen al modelo Montjuïc y que, en honor a la exitosa expedición, fue rebautizada como Impala.

Rebasado Sudán, que estaba en plena guerra civil, siguen el curso del Nilo y se internan en pleno desierto, donde las temperaturas y la fina arena reemplazan a la corrosiva humedad y el fango. Muchas veces al borde del agotamiento y tras cien días de durísimas etapas y una terrorífica travesía marítima desde Túnez hasta Barcelona llegaban a casa, habiendo agotado todo el presupuesto y exhaustos.

Cuando ya se ha cumplido más de medio siglo de aquella aventura, se ha reeditado el libro que escribió para relatarla Manolo Maristany. Sin duda una excelente lectura para quienes gusten de la moto, la aventura y los desafíos.


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