
La Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios (Hispacoop) ha asegurado que las familias españolas podrían tener que gastar hasta 703 euros más de media al año si el Gobierno decide reclasificar el IVA.
En un comunicado, Hispacoop asegura que un cambio de este tipo impactaría más en los hogares con menor renta y conllevaría el riesgo de una nueva caída del consumo ante la difícil situación actual de las familias.
Actualmente, según la confederación, el IVA superreducido grava al 4% productos alimenticios de primera necesitad como el pan, la leche o los huevos, entre otros, mientras que el IVA reducido incluye otros productos alimenticios, el transporte o la hostelería y los grava al 10%.
A su parecer, si el Gobierno optara por pasar los productos que actualmente están gravados al IVA superreducido al IVA reducido y los de éste al IVA general, cada familia gastaría 703 euros más al año de media y unos 58 euros más al mes.
En concreto y atendiendo a la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF), Hispacoop afirma que la subida del IVA superreducido al 10% costaría 120 euros más al año, mientras que la subida del IVA reducido implicaría un desembolso de casi 583 euros.
¿En qué productos lo notaríamos más?
Las partidas de gasto que se verían más afectadas serían el pan, que supondría un gasto adicional de 18 euros al año más; la leche (8 euros más), la fruta (16 euros más) y las verduras y hortalizas (22 euros más). Además, las familias gastarían unos 101 euros más al año en carne, 35 euros más en pescado, 38 euros más en transporte y 203 euros más en hostelería.
En este contexto, la confederación asegura que muchas voces han alertado de que una modificación de los tipos impositivos del IVA acarrearía una disminución del consumo a corto plazo, produciendo unos efectos muy negativos en una variable que empezaba a dar algún síntoma de recuperación.
Obligados a modificar el carro de la compra
Esta misma semana conocíamos que seis de cada diez consumidores, el 61%, han modificado sus hábitos de compra para racionalizar o reducir el consumo y gasto en alimentos, en un entorno marcado por la crisis económica y la caída en la renta disponible, con retrocesos del 12% desde 2007 y del 4,5% sólo en 2013, según un informe elaborado por la Confederación Española de organizaciones de amas de casa, consumidores y usuarios (Ceaccu).
Así, uno de cada tres consumidores reconoce que ahora buscan más ofertas, el 23% que aprovecha más la comida y el 9% afirma que directamente ha reducido el gasto en alimentación.
En cuanto al formato de las compras, éstas también se han vuelto más racionales, según el estudio, que revela que prima la compra en mercado de abasto o supermercado pequeño (68%) frente a la gran superficie (8%), y la compra al peso (73% y 82% carnes-pescados y fruta, respcetivamente) frente a la compra en bandejas.