Fitch ha rebajado la calificación crediticia de Hungría al nivel de 'bono basura' después de que ya lo hicieran a finales del pasado año Moody's y Standard & Poor's.
"Las calificaciones de Hungría reflejan el deterioro adicional en el ambiente fiscal y de financiación externa y el panorama de crecimiento del país, causado en parte por nuevas políticas económicas poco ortodoxas que están socavando la confianza del inversor y complicando las negociaciones para un nuevo acuerdo con FMI y la UE", dijo Matteo Napolitano, director del grupo soberano de Fitch.
La agencia ha rebajado las calificaciones de Hungría a largo plazo en moneda extranjera y local en un escalón, hasta 'BB+', y ha mantenido su perspectiva negativa.
El Gobierno húngaro ha calificado la rebaja de Fitch de "sorprendente" después del "fortalecimiento" del florín y del "claro" compromiso de Budapest con la UE y con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El portavoz del Ejecutivo húngaro, Andras Giro-Szasz , ha señalado que la decisión de Fitch ha sorprendido al Gobierno, "ya que éste ha realizado numerosas declaraciones en los últimos días en las que ha dejado claras sus intenciones respecto al acuerdo con la UE y el FMI y por el descenso que experimentado la prima de riesgo del país en las últimas 24 horas.