Los gimnasios 'low cost' dejan en la cuerda floja al sector

  • La crisis económica ha propiciado la entrada de nuevos operadores, principalmente extranjeros, con cuotas mensuales por debajo de los 20 euros y que obligan a pagar por servicios. La mayoría de cadenas tradicionales deben afrontar refinanciaciones de su deuda y sufren movimientos por el aumento de la competencia
Javier Pellón, consejero delegado de Metropolitan. EE

El desembarco de las cadenas de gimnasios low cost en España ha puesto de patas arriba la industria del fitness. La crisis económica ha permitido la entrada de nuevos operadores, en su mayoría internacionales, que cazan a nuevos públicos utilizando como gancho cuotas por debajo de los 20 euros y la posibilidad de convertirse en socios sin necesidad de pagar matrícula. Leer reportaje completo en la Revista El Economista Catalunya

Eso sí, en la mayoría de estos centros el usuario debe de pagar por el uso de servicios básicos como el de la ducha, hasta ahora incuestionables. Grupos como Altafit, Mcfit, Basic-Fit o Vivagym son algunas de las cerca de 40 cadenas que están impulsado este concepto de fitness en el mercado español. Este fenómeno, unido a la subida en 2012 de 13 puntos en el IVA que graba este sector -pasando del 8 al 21 por ciento-, se ha traducido en el cierre de varias cadenas tradicionales y así como la pérdida de 20.000 empleos en España. Otro de los fenómenos que se han producido en los últimos años ha sido la entrada de los gimnasios que permanecen operativos las 24 horas, como el caso de Anytimefitness. La transformación del sector todavía no ha finalizado y desde la industria defienden que cadenas de tamaño medio no podrán hacer frente a la competencia.

Una de las cadenas que ha desembarcado en nuestro país es el gigante alemán Mcfit. La compañía cuenta con un plan para abrir más de 100 clubs en España. Según palabras de su portavoz, Pierre Geisensetter, "la irrupción de las nuevas cadenas en el mercado ha beneficiado a los usuarios de gimnasios, convirtiendo el fitness en un servicio más accesible y de mayor calidad. En parte, esto es debido a que se ha producido una gran implantación de centros a precios competitivos, llevando la oferta deportiva a un mayor número de ciudadanos en todo el territorio nacional. Además, el aumento de la competencia ha exigido un ajuste de precios y una mejora de la relación calidad-precio".

Cuotas más ajustadas para nuevos clientes

Desde esta compañía alemana defienden el potencial de la marca. "Por un lado, llevamos la oferta deportiva a personas que, estando interesadas en mejorar su salud y su físico, no quieren o pueden desembolsar cuotas mensuales de 60 ó 70 euros para acudir al gimnasio. Ofrecemos precios más ajustados a personas que en otros gimnasios pagan por servicios que no utilizan, como saunas o piscinas".

Mcfit ofrece cuotas de 19,90 euros mensuales. En sus centros hay múltiples opciones de entrenamiento, entre ellas el sistema Cybertraining, que consiste en salas virtuales que ofrecen cerca de 600 clases a la semana. Su carnet de socio además permite el acceso libre a 28 gimnasios de España y a los más de 200 en que tiene en Europa. Mcfit ya cuenta con nueve centros en Cataluña. Dos de ellos se ubican en la ciudad de Barcelona, donde próximamente abrirá un tercero en la Gran Vía de les Corts Catalanes. En sus planes de crecimiento se encuentra aperturas en las ciuades de Vigo, Lugo, Gijón, Madrid, Hospitalet de Llobregat y Sevilla.

El concepto low cost también está siendo explotado por inversores locales, como Silvio Elías, antiguo accionista de Caprabo e impulsor de la cadena Duet Sports. Su apuesta en este segmento se vehicula mediante la marca DuetFit. Esta marca lowcost inició su andadura a finales de 2013, con un centro en la calle Bruc de Barcelona, al que se ha sumado recientemente otro en la VíaAugusta de la capital catalana.

Duet Sports, con una decena de centros, no piensa por el momento reconvertir ninguno de los centros actuales centros Duet Sport al concepto fit, sino que prefieren potenciar ambas líneas de negocio para que se complementen. El concepto impulsado por Elías ha traido más competencia a una industria que en Barcelona tiene a Dir, del empresario Ramon Canela, su principal operador. La compañía, que cuenta con 16 clubs en Barcelona y uno en Sant Cugat, ha visto como fracasaba el plan que puso en marcha hace un año para dar entrada en su capital a accionistas de renombre. El objetivo principal era que deportistas, como jugadores del Barça, invirtieran en la cadena.


A Dir no le quedó más remedio que acudir en enero a la banca para refinanciar su deuda, de 17 millones, hasta el 2021. Canela también quiere ceder hasta un 40 por ciento del capital a fondos de inversión para que aporten entre 10 y 15 millones de euros. La larga asfixia financiera por la que ha pasado Dir le ha llevado a emitir obligaciones en el pasado así como a plantearse su salida al Mercado Alternativo Bursátil (MAB) en varias ocasiones sin concretar la operación.

Metropolitan, a contracorriente

Metropolitan es una de las poca cadenas que ha logrado crecer en tiempos de crisis. En este último año han inaugurado cuatro nuevos centros y contratado 250  personas, según explica su consejero delegado, Javier Pellón. El directivo cree que la clave de mantenerse en la actual coyuntura es "haber crecido ordenadamente y sin deuda. La mayoría de las empresas del sector tienen un gran apalancamiento y con una situación financiera complicada la empresa opta por cortar servicios y deja de crecer". Además, Pellón asegura que "hemos sido muy fieles a nuestro producto. Estamos en toda la geografía española con 24 instalaciones y conocemos cada ubicación".

La cadena está mirando nuevas oportunidades para seguir creciendo en España -abrirán en la ciudad de Badalona en septiembre- y se plantea entrar en Francia y Sudamérica. "Siempre hemos apostado por el crecimiento  orgánico", asegura.

El consejero delegado de Metropolitan explica que han sabido encontrar su propio espacio hueco en el mercado y diferenciarse en su segmento. "Ofrecemos un servicio cinco estrellas, pero a precios asequibles", concreta, lo que les ha llevado a ganarse a un perfil de público muy concreto. El directivo, que junto al empresario José Antonio Castro es inversor de la cadena, define el posicionamiento low cost como "el taller de barrio de nuestro futuro cliente. El cliente acude en un primer momento atraído por el precio y cuando tiene cierto poder adquisitivo se plantea venir a un centro de los nuestros".

Pellón alerta de que en los últimos años han desparecido un 11 por ciento de las instalaciones deportivas del país. El lowcost ha sido uno de los factores, pero también el aumento del IVA. El boom de los gimnasios de bajo coste ha supuesto "la desaparición de muchos clubs y para aquellas empresas muy apalancadas les ha supuesto la estocada final".

El gestor de Metropolitan considera que entre los gimnasios de bajo precio también se darán cierres. "Sólo los que hagan las cosas bien podrán continuar. No es lógico que en una zona  reducida haya tres o cuatro gimnasios. Muchos carecen de criterios de crecimiento y abren sin haber hecho un estudio de mercado previo". El consejero delegado de Metropolitan cree que una vez pase la crisis, entre las cadenas low cost se habrá producido también una depuración. Pellón advierte de que se darán movimientos societarios entre cadenas tradicionales. Precisamente, las cadenas Holmes Place o O2 Centro Wellness han sufrido cambios en su reparto accionarial en los últimos años: la primera con la salida de Dinamia y la segunda con la marcha de Mercapital. Con estas reorganizacoones accionariales también se han producido el cierre de locales.

Toda la oferta en el móvil

No sólo los centros low cost han supuesto una revolución para el sector. Aplicaciones de telefonía como Gymforless, que tiene en España más de 400 centros dados de alta, permiten al usuario una nueva fórmula de entreno y disfrute de los centros deportivos. Según explica el fundador de la empresa, Guillermo Libre, el propósito de esta aplicación es flexibilizar el fitness, permitiendo a un usuario que, por ejemplo, ya acude regularmente a un club cerca de su casa entrarde forma puntual en otro centro al lado de su trabajo tan sólo pagando una cuota de acceso de cinco euros al día.

"El cliente elige entre la oferta disponible en la plataforma un centro porque quiere probar su piscina o un club porque ofrece una clase concreta", explica. De esta manera, no necesita pagar una tarifa mensual ni matricula. "El patrón es el siguiente. Tengo un hueco a las dos del mediodía y voy dónde entreno, al contrario de tener que ajustarse a un horario", justifica.

Gymforless ahora también permite al usuario, mediante una cuota de 69 euros mensual (G4LClub), acudir a todos los gimnasios de la plataforma y de forma ilimitada. "Contribuimos a hacer el mercado más grande y ayudamos al gimansio a generar altas", indica Guillermo Libre. Al margen de las clases tradicionales que ofrecen los gimnasios, están disponibles yoga, pilates e incluso entrenos con electroestimulación. Entre la oferta que ofrecen se incluyen tanto los gimnasios clásicos como low cost, además de hoteles o centros spa. En esta modalidad mensual, Club, ya cuenta con un centenar de usuarios. Su objetivo es alcanzar el millar antes de julio.

Gymforless tiene más de 47.000 usuarios y su objetivo es llegar a los 100.000. Guillermo Libre considera que la reestructuración del sector de los gimnasios todavía no ha finalizado y desaparecerán cadenas pequeñas y medianas.


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