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La PlayList de Halloween: canciones de vampiros, asesinos, zombis, brujas...

  • De "Psicosis" a "Thriller", pasando por "Bohemian Rhapsody"
  • De Frank Sinatra a los Beatles o los Rolling Stones
  • Aquí contribuimos con La Unión, Mecano, Tino Casal, Loquillo...
"Thriller", el mítico videoclip de Michael Jackson que rompió muchas barreras

¿Halloween o Todos los Santos? Un año más, la especial celebración norteamericana sigue "colonizándonos" con una fiesta que, ante todo, es muy divertida. Hoy vamos a buscar su lado más "musical".

¿Truco o trato? A pesar de que muchos españoles siguen viendo con recelo la "importación" de una fiesta típicamente americana, el reírnos de los "malos", el disfrazarnos y el poder actuar, aunque solo sea una noche, de forma un poco "loca", estaba claro que iba a calar en el siempre fiestero pueblo español. Y como Halloween va de malos, de monstruos, de demonios, de muertos al fin y al cabo, hoy estrenamos la sección PLAYLIST en STATUS con un repaso a las canciones más conocidas que tratan los aspectos más oscuros del imaginario mundial.

Halloween en primera persona

Aunque hay muchas canciones tradicionales norteamericanas que hacen referencia al propio Halloween, el estreno de la maravillosa película de animación Pesadilla antes de Navidad (Tim Burton, 1993) "ayudó" a popularizar en España una fiesta que se notaba que teníamos "muchas ganas" de asumir. La propia banda sonora de la película, firmada por Danny Elfman, compositor habitual de Burton, ayudó mucho al éxito de lo que hoy es ya un clásico.

ESTO ES HALLOWEEN (B.S.O. Pesadilla antes de Navidad, 1993)

Danny Elfman (Los Ángeles, EE.UU., 1953) es la "batuta" de Tim Burton, pues ha firmado la música de 15 películas del "fantástico" director estadounidense (Eduardo Manostijeras, Bitelchús, dos Batman, etc.). Pero Elfman también es conocido por ser el autor de la sintonía de Los Simpson. La canción que abre Pesadilla antes de Navidad nos introduce de una forma maravillosa a una película, una historia, que sabemos que, por mucho que sea de animación, va a ser muy diferente a lo que estamos acostumbrados en este campo (Disney). Es también la aparición de Jack Skellington, el inconmensurable protagonista de esta historia.

THIS IS HALLOWEEN (Marilyn Manson, 2008)

"Pesadilla antes de Navidad" fue reestrenada en 2008, en celebración de los 15 años de su estreno, y varias de sus canciones fueron versionadas, entre ellas su tema inicial, "This is Halloween", para el que se eligió, no podía ser otro mejor, que a Marilyn Manson (Ohio, EE. UU., 1969), el líder de su banda homónima, especializado en el lado más oscuro, satánico e irreverente del mundo del rock.

Vampiros y vampiras

Si vamos a hablar de "música de monstruos", los vampiros tienen que iniciar esta lista de categorías. Drácula, la novela que el irlandés Bram Stoker publicó en 1897, nos abrió la puerta al mundo de los vampiros, que ya existían en el folclore de la Europa profunda. Desde entonces, el mundo del cine ha hecho "suyo" al personaje más temido y adorado con pasión del universo del terror.

EL LAGO DE LOS CISNES (CHAIKOVSKI, B.S.O. Drácula, 1931)

¿El lago de los cisnes en una lista de reproducción de Halloween? ¡Sacrilegio! Pero si lo ponemos en contexto, y decimos que la primera gran versión de Drácula en el cine, la que dirigió Tod Browning y protagonizó el mítico Bela Lugosi en 1931, tomó "prestada" la música del famoso ballet compuesto en 1877 por Piotr Ilich Chaikovski (1840-1893) para su banda sonora. Aunque al oír estas maravillosas notas todos tengamos en mente a mitos del ballet como Anna Pavlova o Rudolf Nureyev, si observamos el vídeo adjunto, cuando Browning abrió musicalmente su Drácula con la música de Chaikovski, nos podemos hacer idea del escalofrío que debía recorrer la espalda de los espectadores que asistían, por primera vez, a una proyección del vampiro más conocido y adorado en la pantalla grande. 

PEOPLE ARE STRANGE (The Doors, B.S.O. Jóvenes ocultos, 1987)

Películas de vampiros, desde aquel Drácula de 1931, hay cientos, pero aquí nos vamos a detener en una película, por desgracia muy olvidada, pero que nos mostraba unos vampiros adolescentes, de película de institutos norteamericanos, que además no dormían en ataúdes sino, algo muy lógico, colgados boca abajo como los murciélagos. Jóvenes ocultos (Joel Schumacher, 1987), contaba además con una de las mejores canciones de The Doors, el grupo del adorado Jim Morrison (1943-1971), titulada People are strange, perteneciente a su segundo disco, Strange Days. La versión de People are strange de Jóvenes ocultos está interpretada por el grupo británico Echo & The Bunnymen.

LOVE SONG FOR A VAMPIRE (Annie Lennox, B.S.O. de Drácula de Bram Stoker, 1992)

Annie Lennox (Aberdeen, Escocia, 1954) fue la encargada de poner voz a la banda sonora de Drácula de Bram Stoker (Francis Ford Coppola, 1992), con la canción que acompaña a los créditos finales. La mitad de Eurythmics recoge en Canción de amor para un vampiro todos los mitos y todos los tópicos del vampirismo más romántico: corazón palpitante, sangre, soledad, eternidad, libertad, "sé mío para siempre"...). El videoclip, además, nos muestra a una cadavérica Lennox (que por cierto estaba embarazada), en el papel de una vampira que bien podría ser Lucy Westenra, uno de los personales de la película. Entre imagen e imagen de Lennox, se nos cuelan varias escenas de la película, protagonizada por Gary Oldman y Winona Ryder.

Zombis hasta en la sopa

Son los "nuevos vampiros", los monstruos más adorados en el siglo XXI, con multitud de nuevos libros, películos e incluso series de televisión. El magnetismo de los muertos vivientes que andan muy despacio (la mayoría) y se alimentan de cerebros humanos ha conquistado a las nuevas generaciones de consumidores de terror.

THRILLER (Michael Jackson, 1983)

La canción sin duda más importante de esta PlayList, al menos por los fríos números. Thriller es la canción que pone nombre al álbum de Michael Jackson (1958-2009) publicado en 1983 y que, a día de hoy, sigue siendo el disco más vendido de la historia. Además, el videoclip también supuso una revolución: nada menos que un cuarto de hora dirigido por John Landis (The Blues Brothers, Un hombre lobo americano en Londres), en el que Michael interpreta a un adolescente que primero se transforma en un hombre lobo y después en un zombi, entre los gritos de su chica, la ex "conejita" de Playboy Ola Ray. Un inmenso homenaje a las películas de terror, que además cuenta con la voz en off de uno de los grandes del género, Vincent Price.

MI NOVIO ES UN ZOMBIE (Alaska y Dinarama, 1989)

No podía faltar Alaska (Ciudad de México, 1963) en esta lista, aunque solo sea por su estética. Compuesta por Nacho Canut, Mi novio es un zombie fue el primer sencillo del cuarto y último álbum de Alaska y Dinarama, Fan fatal, cuando el estilo de la hispanomexicana comenzaba a bascular hacia el acid house. Cuando Alaska cantaba esta canción en sus conciertos, aparecía un bailarín disfrazado de uno de los monstruos de moda en los 80, el Freddy Krueger de Pesadilla en Elm Street (1984).

GROENLANDIA (Los Zombies, 1980)

Nos vais a permitir que nosotros también hagamos alguna pequeña gamberrada en Halloween. En este caso la relación "terrorífica" no reside en una canción, sino en el nombre de uno de los grupos míticos de la Movida madrileña, los Zombies. La banda de Bernardo Bonezzi (1964-2012), en la que destacaba la mejor "bailarina" de la Movida, Tessa Arranz, así como Álex de la Nuez, más conocido después por "Álex y Cristina", es recordado por su mayor éxito, "Groenlandia", uno de los himnos de la Movida madrileña. 

Monstruos literarios

La segmentación no es solo una herramienta de marketing. El culto al terror es tal, que en este reportaje hemos dividido a los "malos" en hasta diez categorías. A continuación vamos a ver dos ejemplos de monstruos de la literatura clásica que, por supuesto, llegaron al cine y, de ahí, a la música vía banda sonora.

TOCATA Y FUGA EN RE MENOR (Johan Sebastian Bach, B.S.O. El hombre y el monstruo, 1931)

El alemán Johann Sebastian Bach (1685-1750) está considerado como el primer gran genio de la historia de la música. Y su Tocata y Fuga en Re Menor, una de sus composiciones más conocidas, se ha utilizado en el cine en muchas ocasiones, como la música que tocaba en su órgano el Capitán Nemo en 20.000 leguas de viaje submarino (Disney, 1954). Pero si nos referimos al mundo del terror, esta "tocata y fuga" fue tomada también "prestada" (como El lago de los cisnes en Drácula) para El hombre y el monstruo, la adaptación que Rouben Mamoulian dirigió en 1931 de la célebre novela El doctor Jekyll y Mr. Hyde (1886), de Robert Louis Stevenson. Una música que, por mucho que la oigamos, siempre consigue alterar nuestro ánimo.

THERE'S A LIGHT (OVER THE FRANKENSTEIN PLACE) (Susan Sarandon y Barry Bostwick, B.S.O. The Rocky Horror Picture Show, 1975)

En una lista de músicas "terroríficas" no podía faltar el musical The Rocky Horror Show (Richard O'Brien, 1973), basado en el Frankenstein de Mary Shelley (1823), y en el que se mezcla el homenaje a las películas de serie B de los años 40 y 50 con la transgresión más absoluta, sobre todo en términos sexuales (el protagonista, el doctor Frank-N-Furter, es un travesti bisexual) en aquellos años 70. Tras pasar por los teatros de medio mundo, en 1975 John Sharman dirigió la versión cinematográfica, titulada The Rocky Horror Picture Show, que con los años ha devenido en una película de culto en la que los espectadores que acuden a sus proyecciones asisten disfrazados de los personajes, y además se efectúan diversos rituales en varias de las escenas de la película, por no hablar de la auténtica fiesta de cante y baile que se monta en el patio de butacas. Vemos en este vídeo una de las escenas de la película, protagonizada por una jovencísima Susan Sarandon, 16 años antes de convertirse en Louise junto a Thelma.

Hombres lobo bajo la luna

El de los licántropos es un género que siempre han dado más juego en el cine que en la literatura, aunque su leyenda esté basada en hechos reales ocurridos en el centro de la Europa medieval. Los aullidos de los lobos, un sonido tan musical, también han tenido su versión en las partituras de las bandas sonoras.

BAD MOON RISING (Creedence Clearwater Revival, B.S.O. Un hombre lobo americano en Londres, 1981) 

Aunque el terror del Hollywood clásico siempre tiene su encanto, esta película, dirigida por el gran John Landis en 1981, es para muchos la mejor historia de licántropos del Séptimo Arte. Una comedia trágica en la que la música, por supuesto, también tenía su parte, en especial con esta canción, Bad moon rising (la luna llena como protagonista) grabada por la banda de culto estadounidense Creedence Clearwater Revival, en 1969, y que llegó al número uno en Estados Unidos. A pesar de tratarse de un divertido rock'n'roll con tintes country, se refería en su letra nada menos que al Apocalipsis. Su autor y líder de la banda, John Fogerty, se inspiró en la película El hombre que vendió su alma (1941), a la que haremos referencia en otra canción de esta PlayList.

LOBO-HOMBRE EN PARÍS (La Unión, 1984)

Y por supuesto, si hablamos de canciones de licántropos, no nos podíamos olvidar de Lobo-hombre en París, el mayor éxito del grupo madrileño La Unión, y otro de los himnos de la Movida madrileña de los años 80. Inspirada en un cuento del escritor francés Boris Vian, esta canción está incluida en la lista de las 200 mejores canciones en español de la prestigiosa revista Rolling Stone. Como anécdota, decir que una de las numerosas versiones de Lobo-hombre en París la grabó... el célebre grupo infantil Parchís.

Demonios interiores y exteriores

Creyentes y no creyentes siempre han tratado con respeto al Demonio, a Satán, a Lucifer, y todo lo que tiene que ver con el Anticristo. El mundo del cine no podía ser menos, y varios de los clásicos con Belzebú como protagonista han estado muy bien "ilustrados" con bandas sonoras "demoníacas".

ROSEMARY'S BABY MAIN THEME VOCAL (Krzysztof Komeda, B.S.O. La semilla del diablo, 1968)

Un clásico del terror que nunca pasa de moda es esta película de Roman Polanski, en la que Mia Farrow es elegida por el mismo Satanás para concebir a su hijo. Rodada en el famoso edificio Dakota de Nueva York, donde John Lennon fue asesinado en su portal solo 12 años después, la banda sonora es una auténtica maravilla firmada por el compositor polaco Krzysztof Komeda (1931-1969), como esta aterradora nana en honor al hijo del demonio. Komeda, de tan solo 38 años, murió tan solo un año después del estreno de la película, tras ser empujado accidentalmente por un amigo hacia un barranco en las colinas de Los Ángeles cuando ambos iban como cubas. Muchos dijeron que la maldición de La semilla del diablo había tenido que ver con su muerte.

SYMPATHY FOR THE DEVIL (The Rolling Stones, 1969)

"Sus Satánicas Majestades", como son conocido los Rolling Stones, tienen en su discografía un tema absolutamente demoníaco, no en vano es el mismo Diablo el que habla en primera persona a través de los morros de Mick Jagger. En su letra se hacen referencias a Jesucristo, Poncio Pilatos, la ejecución del zar Nicolás II y su familia tras la revolución rusa (con referencia a su famosa hija Anastasia), e incluso se pregunta "quién mató a los Kennedy". La canción, con un ritmo tribal que más parece el acompañamiento musical de una secta satánica, fue muy polémica, pues en aquellos finales de los años 60 los Rolling Stones llegaron a ser acusados de "adoradores del Diablo".

TUBULAR BELLS (Mike Oldfield, B.S.O. El exorcista, 1973)

"Dios" nos guarde de no mentar la película demoníaca por excelencia, la historia que, casi medio siglo después de su estreno, nos sigue poniendo la espina dorsal de punta. El exorcista (William Friedkin, 1973), fue un éxito a nivel mundial. Y no solo por la soberbia actuación de Linda Blair, la niña que daba "vida" a la endemoniada Regan, sino también por su música, que aunque en su mayor parte está firmada por el compositor polaco Krzysztof Penderecki, para la historia nos ha quedado la inclusión de un fragmento de Tubular Bells, producción sinfónica lanzada aquel mismo año por Mike Oldfield (Reading, Reino Unido, 1953), en lo que fue su primer disco. La composición, de casi media hora y sin voz, fue sin embargo un éxito rotundo, y más todavía cuando fue incluida en la banda sonora de El exorcista, donde suena en la escena en la que el cura, encarnado por Max von Sydow, llega por primera vez a la casa en la que la poseída Regan convive con su diablo interior en su habitación.

HIGHWAY TO HELL (AC/DC, 1979)

El rock duro está plagado de referencias satánicas en muchos de sus grupos y composiciones. El grupo "heavy" más famoso, los australianos AC/DC, tienen varios himnos en su discografía, el mayor de ellos es Highway to Hell, compuesta por los hermanos Angus y Malcolm Young y por Bon Scott, vocalista del grupo. Aunque, como es habitual, muchos talibanes católicos acusaron al grupo de satanismo, Malcolm Young declaró que la "autopista al infierno" era en realidad cualquier desplazamiento, en antiguos e incómodos autocares, en que la banda hacía sus numerosas giras en aquellos últimos años 70. Sea como fuere, Bon Scott fue hallado muerto en su coche tras solo seis meses después del lanzamiento de Highway to Hell, con una terrible intoxicación etílica que le había hecho ahogarse en su propio vómito. ¿Casualidad?

Fantasmas sin sábana

Espectros, muertos que no han "viajado" al otro mundo, seres transparentes que no han conseguido resolver todos sus asuntos antes de morir... Los fantasmas han sido también un filón en el mundo del cine, con algunas películas (y sus bandas sonoras) que llegaron "más allá" de este mundo.

GHOSTBUSTERS (Ray Parker Jr., B.S.O. Los Cazafantasmas, 1983)

La comedia más taquillera de la década de los 80 fue esta locura firmada por Ivan Reitman y con el protagonismo del hoy indispensable Bill Murray y Sigourney Weaver. La banda sonora era de Elmer Bernstein, pero para la historia ha quedado el "hit" (único de su carrera) de Ray Parker Jr. (Detroit, Michigan, 1954), que incluso fue nominada al Oscar de aquel año.

THE MUSIC OF THE NIGHT (Michael Crawford, London Original Cast El fantasma de la ópera, 1986)

La otra gran historia romántica de la literatura clásica de terror, junto al Drácula de Bram Stoker, es El fantasma de la ópera (Gastón Leroux, 1910), obra en la que se inspiró el "Mozart de los musicales", Andrew Lloyd-Webber (Londres, Reino Unido, 1948) para su producción más exitosa. The Phantom of the Opera lleva representándose en Londres de forma ininterrumpida desde 1986, y en Broadway desde 1988, y es ya el musical más longevo de la historia. En su estreno, el papel de Erik, el fantasma de la ópera de París, estaba interpretado por Michael Crawford, mientras que Christine Daaé, la musa y alumna del desfigurado compositor que vive en los sótanos de la ópera de París, salía al mundo a través de la voz de Sarah Brightman. 

UNCHAINED MELODY (The Righteous Brothers, B.S.O. Ghost, 1990)

Película almibarada y desde luego, muy poco terrorífica, Ghost no deja de ser una comedia romántica de fantasmas, una de las más populares de los años 90. Interpretada por primera vez en 1955 por Todd Duncan, el dúo The Righteous Brothers grabó en 1965 la versión más conocida de esta "melodía desencadenada", la misma que fue utilizada en la película protagonizada por Patrick Swayze y Demi Moore.

Brujas más allá del bosque

Otro de los disfraces más vistos en Halloween es el de esas "damas" que, sombrero picudo, verruga en la nariz y escoba voladora en ristre, se montan un "Masterchef" diabólico en sus grandes calderos. Y además, también cantan.

WITCHCRAFT (Frank Sinatra, 1957)

"La Voz" grabó en 1957 una canción compuesta por Cy Coleman y Carolyn Leigh titulada Brujería. El tema, que llegó al número seis de las listas de Estados Unidos, hacía referencia a las "artes oscuras" que necesitaría una mujer para seducir al mito del cine y la música de los 40, 50 y 60.

b

ABRACADABRA (Steve Miller Band, 1982)

No es que sea una canción puramente "de brujas", pero este número uno en todo el mundo de la banda norteamericana Steve Miller Band es una oda a la palabra más mágica que existe, muy empleada por cualquier clase de bruja. Como curiosidad, nueve años antes la Steve Miller Band también había llegado al número uno con una canción titulada como el "monstruo" que ha conquistado las taquillas cinematográficas este año, "The Joker".

EMBRUJADA (Tino Casal, 1983)

Icono absoluto de la Movida madrileña, Tino Casal (1950-1991) logró su mayor éxito con este sencillo de su segundo álbum, Etiqueta negra, en 1983. "Dicen que es la bruja, con tacón de aguja, aliada de Lucifer", estrofas que todos tenemos en nuestro recuerdo, y que hacen referencia a una modelo venida a menos, y su viaje de vuelta al anonimato. 

Asesinos en serie y en serio

La categoría más numerosa en esta PlayList es la de los "monstruos" más "reales", hombres y mujeres de carne y hueso a los que deberíamos temer más que a vampiros, fantasmas u hombres lobo, porque nos los podemos encontrar al doblar cualquier esquina.

THE MURDER (Bernard Herrmann, B.S.O. Psicosis, 1960)

La música que "ilustra" la escena de la ducha de Psicosis (Alfred Hitchcock, 1960) está considerada como "la música más aterradora de la historia del cine". Compuesta por el norteamericano Bernard Herrmann (1911-1975), Hitchcock declaró que "el 33 por ciento del éxito de Psicosis es su música". Para acentuar el carácter inquietante y terrorífico de la música, Herrmann solo utilizó instrumentos de cuerda, logrando sin duda su objetivo. El compositor tiene en su haber las partituras de otros dos mitos del cine como son Ciudadano Kane (Orson Welles, 1941) y Taxi Driver (Martin Scorsese, 1976). Antes, Herrmann había ganado el Óscar por la música de El hombre que vendió su alma (1941), en la que, como ya dijimos, se inspiró el líder de la Creedence Clearwater Revival, para escribir su éxito Bad Moon Rising, que aparece en Un hombre lobo americano en Londres.

HELTER SKELTER (The Beatles, 1968)

Uno de los momentos más oscuros de la carrera de la banda más importante de la historia, los Beatles, tuvo lugar sin duda en 1968, cuando la "Familia" de Charles Manson (1934-2017), jóvenes descerebrados que cumplían sus órdenes, asesinó el 9 y el 10 de agosto hasta a siete personas en Los Ángeles, entre ellas Sharon Tate, esposa embarazada de ocho meses del director polaco Roman Polanski, director de La semilla del diablo. ¿Y por qué? Porque Charles Manson, que estaba absolutamente grillado, declaró que la canción del grupo de Liverpool Helter Skelter, publicada ese mismo año en su famoso Álbum Blanco, le había "incitado" a cometer los crímenes. De hecho, uno de los asesinos escribió las palabras "HELTER SKELTER" en la pared del escenario del crimen... con la sangre de las víctimas.

LAYLA (Derek and the Dominos, 1970)

La canción con la que Eric Clapton, en su supergrupo Derek and the Dominos, expresó su amor secreto por la esposa de su mejor amigo (un tal George Harrison, de los Beatles), tiene también su parte oscura. Layla está dividida en dos partes muy diferenciadas: una con la guitarra y los gritos desesperados de Clapton al principio; y otra con una maravillosa coda de piano al final. La primera parte está firmada por el propio Clapton, mientras la segunda es obra de otro de los Dominos, Jim Gordon, quien, enfermo de esquizofrenia, asesinó a su propia madre en 1983... con un martillo. Condenado a una pena de entre 16 años y cadena perpetua, hoy, casi 40 años después, Gordon continúa encarcelado.

MAIN TITLE (THEME FROM "JAWS") (John Williams, B.S.O. Tiburón, 1975)

Dos notas. Con dos puñeteras notas, John Williams, acaparador de Óscars y compositor habitual de las películas de Steven Spielberg, consiguió meternos el miedo en el cuerpo ante la visión de una simple sardina. La simplicidad llevada a la excelencia terrorífica, cada vez que sonaba la simple melodía nos agarrábamos con fuerza a la butaca, no sea que el gran tiburón blanco atravesara la pantalla y hundiera sus fauces en nuestra garganta. Espectacular.

BOHEMIAN RHAPSODY (Queen, 1975)

¡Queen en esta lista! ¡Otro sacrilegio! Poco podemos decir que no se sepa de Bohemian Rhapsody, el mayor megaéxito de Queen, la canción que dio título el año pasado al exitoso biopic del grupo británico. Pero, por mucho que nos pueda "doler", la complicada letra de la canción nos remite a la confesión en primera persona de un asesino, que acaba de matar a un hombre "apoyando una pistola en la cabeza y disparando", y expresando su arrepentimiento a su "mama".

I DON'T LIKE MONDAYS (Boomtown Rats, 1979)

Bob Geldof es hoy conocido en el mundo de la música por organizar el 13 de julio de 1985 el concierto más famoso de la historia, el Live Aid, a pachas entre Londres y Philadelphia, para paliar el hambre en África. Pero antes había conseguido un número uno, con su grupo Boomtown Rats, con la canción I don't like Mondays, convertida hoy en un himno. Pero no todos sabrán que la canción está inspirada por el asesinato perpetrado por Brenda Ann Spencer, de 16 años, el 29 de enero de 1979 en Grover Cleveland (San Diego, California, EE. UU.). Aquel día, Brenda cogió el rifle que le había regalado su padre por Navidad, apuntó desde una ventana de su casa al colegio que tenía enfrente, y disparó sobre los niños que jugaban en el patio. Resultado: dos muertos (el director del colegio y un conserje) y nueve heridos (ocho niños y un policía). Al ser interrogada tras su detención, Brenda declaró que "No me gustan los lunes, esto me ha animado el día". Hoy, más de 40 años después del suceso, Brenda Ann Spencer continúa en prisión.

LA MATARÉ (Loquillo y Trogloditas, 1987)

Los cuatro mayores éxitos de Loquillo (Barcelona, 1960) junto a su banda Trogloditas han sido El ritmo del garaje (dúo con Alaska) y Cadillac solitario (ambas de 1983) y La mataré (1987). Esta última, incluida en el disco Mis problemas con las mujeres, fue un bombazo, logró el disco de oro y ocupa el puesto 146 en la lista de las 200 mejores canciones en español de la revista Rolling Stone. Pero claro, los 80 fueron unos años muy locos, pero en los 90 varias asociaciones feministas denunciaron que, con el tema de la violencia de género siempre de actualidad, no se podía permitir cantar una canción que dice "Solo quiero matarla, a punta de navaja, besándola una vez más". Loquillo, de hecho, a pesar de que La mataré era una de sus canciones más demandadas en los conciertos, pasó por el aro y dejó de cantarla en los años 90. Sin embargo, el barcelonés pegado a un tupé ha vuelto a incluirla en los últimos años en su repertorio, declarando estar "hasta los cojones", reivindicando que la canción es precisamente una denuncia a la violencia de género, y que nadie le dice lo que tiene que cantar y lo que no.   

Muertos

Y para finalizar, tras Halloween llega siempre... el Día de los Muertos. O de Todos los Santos, según la tradición católica. Y sí, la música pop, la popular, o incluso la clásica, también sabe cantar a los fallecidos.

NO ES SERIO ESTE CEMENTERIO (Mecano, 1987)

Pues sí, también tenemos en esta PlayList a los "reyes de las rimas", el grupo español quizá más importante de la historia, el formado por los hermanos José María y Nacho Cano junto a la vocalista, Ana Torroja: Mecano. No es serio este cementerio es el cuarto sencillo del disco más laureado del trío madrileño, Entre el cielo y el suelo (1986), y se trata de una tragicómica marcha fúnebre muy al estilo de la última etapa de Mecano.

RECUÉRDAME (Carlos Rivera, B.S.O. Coco, 2017)

Si hablamos de Halloween, no podemos obviar la espectacular celebración mexicana del "Día de los Muertos", una auténtica fiesta de la vida para recordar a los que se han ido. En 2017, Disney/Pixar estrenó Coco, una entrañable película ambientada en el Día de los Muertos, que ganó dos Óscar, a la mejor película de animación y a este Recuérdame como mejor canción.

LACRIMOSA (Wolfgang Amadeus Mozart, Réquiem, 1791)

Y para terminar, la última obra del mayor genio de la historia de la música, el austríaco Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), fue nada menos que un Réquiem, encargado por un personaje vestido de negro que se presentó en casa del compositor en Viena de forma misteriosa para realizar el encargo en junio de 1791. Pero Mozart, enfermo ya de fiebre reumática, llegó a creer que el misterioso personaje era una representación del destino, y que el Réquiem lo estaba escribiendo en realidad para su propio funeral. Pero así y todo, Mozart murió el 5 de diciembre de 1791 sin haber completado su obra. Su mujer, Constanza, tuvo que encargar a uno de los alumnos de Amadeus, Franz Xaver Süssmayr, que terminase el trabajo del maestro fallecido.

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