Bolsa, mercados y cotizaciones

El Ibex 35 cede más de un 1% y se encamina a su mayor caída semanal desde los aranceles de Trump

  • Cerrará la semana con pérdidas cercanas al 3% y habiendo perdido soportes 
  • Empiezan a acumularse señales técnicas que hacen pensar que ya ha alcanzado su techo
  • Pese a todo, consigue que éste sea su mejor agosto desde 2012
La mayor 'anomalía' del Ibex 35 en 13 años

Fernando S. Monreal
Madrid,

Las caídas que protagoniza hoy el Ibex 35, superiores al 1% durante algunos momentos de la jornada, provocan que el selectivo vaya camino de cerrar la que va a ser su semana más bajista desde que Donald Trump declaró oficialmente en el mes de abril el inicio de un guerra comercial -negociaciones y treguas al margen- y anunció la imposición de aranceles para todos y cada uno de sus socios comerciales. Las caídas de las últimas sesiones, superiores al 3% desde el lunes, han sembrado de dudas a unos alcistas que pese a todo consiguen con su ímpetu de la primera quincena del mes que el selectivo registre su agosto más alcista desde el año 2012. Un hito nada desdeñable por ser un mes en el que históricamente los índices del Viejo Continente registran mayoritariamente un balance mensual negativo

Y es que, en los últimos treinta años el selectivo registra de media un balance mensual negativo en agosto: cede un 1% , más incluso que en el mes de mayo, protagonista de uno de los aforismos de mercado más famoso del calendario: Sell in may and go away (vende en mayo y sal corriendo).

Sin embargo, este balance mensual no maquilla las señales técnicas que se han visto en las últimas jornadas en el selectivo, que invitan a la prudencia. De hecho, el Ibex 35 ha abierto en las últimas sesiones una pequeña grieta en la tendencia alcista que describe el selectivo español desde abril. Ha protagonizado un hueco bajista, de esos que parecen inofensivos al principio, pero que a veces acaban marcando un punto de giro, abriendo la puerta a que las dudas se apoderen de los toros, que aunque siguen teniendo el control necesitan tomar aliento antes de volver a embestir (incluso los miuras más bravos lo necesitan).

"La caída generalizada es quizás una señal temprana de que hay algunas acciones que se van a vender con fines de reequilibrio, o tal vez refleje el deseo de aligerar la cartera antes de septiembre, un mes clásicamente tumultuoso para los operadores bursátiles", explica Cameron Crise, Estratega macroeconómico en declaraciones a Bloomberg. "En términos generales, la trayectoria del mercado de valores estadounidense este año ha seguido la de 2018, con un optimismo a principios de año que se revirtió con fuerza a finales del invierno y principios de la primavera, para luego repuntar de forma constante. La caída de finales de año de hace siete años comenzó en realidad en octubre, aunque, dada la controversia que ha suscitado la cuestión de la Reserva Federal, supongo que se puede entender que algunos especuladores piensen en salir antes de tiempo", señala.

En este sentido son varios los indicios técnicos que hacen pensar que el Ibex 35 ya ha tocado su techo, al menos temporalmente, y que ha marcado un punto de inflexión tras un rally tan vertical que ha dejado al índice en clara sobrecompra, tanto en escala diaria como semanal. "La pérdida de los mínimos de las dos últimas semanas, situados en los 15.150 puntos, es la primera señal seria de que los 15.444 puntos alcanzados la semana pasada podrían haber sido un techo temporal", indica Joan Cabrero, analista técnico y estratega de elEconomista.es.

"Otra señal de debilidad ha sido asistir a la pérdida del soporte psicológico de los 15.000 enteros", afirma el experto, que señala una tercera pista que socavaría -al menos en el corto plazo- la búsqueda de los máximos históricos del selectivo nacional: el hecho de que se muestre incapaz de cerrar el hueco bajista abierto este martes. Para ello debería cerrar por encima de los 15.265 y, sobre todo, superar los 15.350 puntos, que son los máximos del lunes. Y, por lo visto en las últimas horas, la presión compradora no parece suficiente como para que lo logre, lo que hace que "el riesgo de ver una corrección siga muy presente".

En Europa, el EuroStoxx 50 deja atrás un mes en el que ha registrado dos rupturas en falso de niveles importantes desde el punto de vista técnico. La perforación de la resistencia en los 5.470 puntos, techo del lateral, resultó ser tan falsa como lo fue semanas atrás la pérdida de la base del canal en los 5.200 puntos.

El índice debería cerrar por encima de los 5.480 puntos, para difuminar el riesgo de una corrección más profunda. Con ello lograría dar carpetazo al hueco bajista abierto en esta corrección. "Si las cosas se tuercen, no olviden que no hay soporte relevante hasta los 5.150-5.200 puntos", previene el experto.

Las empresas de defensa, las más alcistas de la semana

En una semana marcada por la presentación de las cuentas trimestrales de la mayor cotizada del planeta, Nvidia, los bancos han sido quienes más presionados se han sentido por el zarpazo de los osos. BBVA, Sabadell y Bankinter coparon las posiciones de firmas más bajistas del Ibex 35 en la semana. La nueva crisis política surgida en Francia, donde el próximo 8 de septiembre el primer ministro François Bayrou se someterá a una moción de confianza tras no haber podido sacar adelante los presupuestos generales, ha sido el catalizador que ha hecho al sector bancario retroceder y corregir ya un 4% desde máximos.

En el lado opuesto de la balanza, Solaria ha sido quien mejor ha sabido capitalizar la mejora de la valoración que UBS ha acometido sobre sus títulos, que además reciben un consejo de compra por parte de la firma. La entidad cree que las necesidades derivadas de los centros de datos son catalizador que puede "hacer cambiar las reglas del juego", algo que se ha traducido en alzas en Solaria superiores al 10% en la semana.

En Europa, BNP Paribas y Axa son quienes canalizan las caídas del sector financiero en la semana, mientras que Rheinmetall enfatiza con sus alzas del 3% en la semana el renovado interés por la defensa en Europa, plasmado en la emisión por parte del banco francés BPCE de un bono de guerra, con el objetivo de financiar proyectos en materia de defensa y seguridad en medio de la tensión geopolítica global y escasas horas después de que Alemania haya recuperado el servicio militar voluntario.