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Paraísos sobre ruedas: cuatro países en cuatro rutas con caravana

Cecilia Moya8/08/2018 - 10:210 comentarios
  • España ya figura entre los diez miembros europeos que más utilizan la caravana

Quien ha viajado alguna vez en caravana sabe de su magia. Una casa con ruedas capaz de llevarte allí donde imagines, ya que las posibilidades para elegir destino son cada vez más abundantes y variadas. Lo que antes se asociaba a campistas y amantes del veraneo sencillo, se ha convertido en una tendencia para los más aventureros.

A pesar de que España fue de los países más tardíos en unirse a la moda del caravaning, ya figura entre el top 10 de los miembros europeos que más la utilizan, según la Federación Europea de Caravaning (ECF). Y es que, en el año 2017, como en periodos anteriores, el caravaning ha resultado ser uno de los pasatiempos más populares de los europeos y el año pasado se registró el mayor crecimiento de ventas de caravanas y autocaravanas en la historia del sector.

Aunque Alemania sigue en cabeza como el mercado nacional con ventas más altas -por octavo año consecutivo-, seguida de Noruega, Bélgica y Francia, los mercados del sur de Europa -España e Italia- han aumentado de forma sorprendente sus cifras de venta, con un 27 y un 16,6% respectivamente.

Y es que, la posibilidad de elegir entre playa, montaña o campo, unir transporte y alojamiento, ahorrar tiempo y dinero y tener delante, cada mañana, el paisaje escogido con solo abrir las ventanas, le gana terreno al tradicional hotel y playa.

Hoy, es posible emprender una ruta en caravana en la mayoría de países, europeos o no, pues no hay lugar que no haya querido establecer un camino para presumir, con organización, de sus mejores tesoros.

Destacamos cuatro posibles opciones para poder escoger la ruta idónea según la época del año y, sobre todo, el paisaje ansiado:

'Ring Road', Islandia

Todos los que han visto la serie de 'Vikings' sentirán que han visto antes los paisajes islandeses, pero no. Esta singular isla acoge un escenario incomparable a cualquier otra parte del mundo. Sus lagos, montañas, glaciares, volcanes y flora son la cara de la madre naturaleza en estado puro. La ruta Ring Road (carretera circular, de su traducción del inglés), comprende 1,340 kilómetros por una única carretera que se extiende por toda la isla. Viajar con caravana es una opción ideal, pues el camino está perfectamente pavimentado y el flujo de coches es realmente bajo, por lo tanto, la travesía es de lo más placentera. La ruta parte de Reykiavik y traza un inmenso círculo recorriendo las principales poblaciones y lugares de interés de Islandia. Siguiendo el sentido de las agujas del reloj, atraviesa Sellfoss, Hvolsvöllur, Vík, Kirkjubæjarklaustur, Höfn, Egilsstaðir, Akureyri, Blönduós y Borgarnes. Además, este camino pasa muy cerca de los tres lugares protagonistas de la Ruta del Círculo de Oro: El Parque Nacional de Thingvellir; el Valle de los Géiseres, Haukadaulur y la Cascada de Gullfoss. Como recomendación, es aconsejable organizar el viaje en época estival, pues los inviernos en Islandia son verdaderamente crudos. Aún así, no hay que descuidarse, pues dormir sin pijama en pleno mes de agosto en la isla es también impensable.

Ruta de los Fiordos, Noruega

El camino comienza en Oslo y continúa dirección Cabo Norte, con una distancia de 1.500 kilómetros aproximadamente. Al igual que Islandia, la mejor fecha para recorrer la ruta es durante los meses de verano: junio, julio y agosto. La nieve y precipitaciones puede causar imprevistos en el viaje y dificultar el camino, por lo tanto, consultar asiduamente el tiempo es uno de los puntos claves para quienes eligen este destino.

Haciendo honor a la cultura noruega y su conocido perfeccionismo, el camino debía estar a la altura. La ruta está admirablemente acondicionada para coches y caravanas, con gasolineras y áreas de descanso en todos los tramos. Avistar ballenas y llegar a Cabo Norte se convierten en algunas de las mejores experiencias de este recorrido, sin desestimar la multitud de actividades ineludibles que ofrece el país, como conocer la ciudad de Bergen, pasear por el puerto, comprar en el mercado del pescado y subir al Monte Floyen. Además, es posible disfrutar de las asombrosas vistas del Circuito de Sognefjellet o de los fiordos de Geirangerfjord, Lysefjord, donde está el famoso Púlpito o Preikestolen. Las Islas Vesteralen, Lofoten y Senja se convierten también en paradas obligatorias pues, en éstas, se asientan playas paradísiacas, un parque nacional, una carretera panorámica o Reine, un pueblo pesquero con estampa de película. Cabo Norte indicará el final del camino, un lugar idóneo para poner final al viaje ya que es el punto más septentrional del continente europeo. Un sitio perfecto para disfrutar del sol de medianoche.

Ruta de 'El Quijote', España

Empezando por el final, en un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme... acaba esta ruta. En la famosa Argamasilla de Alba que Cervantes no quiso mencionar. Y es que, una perfecta manera de descubrir los rincones más famosos de la Mancha es también a través de una casa con ruedas. Para esta ruta, que comienza en Toledo y acaba en la mencionada Argamasilla de Alba, el Patronato de Turismo de Castilla-La Mancha propone un recorrido que comprende 2.500 kilómetros -148 municipios-, con la posibilidad de conocer y disfrutar los lugares más destacados de esta comunidad. Además, para aquellos que dispongan de menos tiempo, existe una ruta alternativa en caravana de 600 kilómetros, que transita únicamente los lugares emblemáticos que aparecen en la obra cumbre de la literatura española, El Quijote, para que el viajero pueda seguir los pasos del famoso hidalgo Don Quijote y su escudero, Sancho Panza. En este punto, uno de los lugares imprescindibles es Campo de Criptana (Ciudad Real), el pueblo manchego más destacado de la épica novela, pues aquí, Don Quijote de La Mancha se enfrentó a 100 molinos de viento creyendo que eran temibles gigantes. En 2007, este trayecto fue nombrado Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa. Además de la herencia histórica que habita en cada uno de los lugares manchegos, está al alcance de quienes transiten la ruta disfrutar de las villas centenarias, senderos históricos, trigales, monumentos, olivos y, como no, su exquisito vino y gastronomía.

'Garden Route', Sudáfrica

Desde Ciudad del Cabo a Port Elisabeth, esta ruta es una aventura en sí misma. La ruta de los jardines, de su traducción del inglés, transcurre por 700 kilómetros de ríos, montañas, viñedos, playas paradísiacas, simas y mares. Un paisaje de contrastes que comprende, entre sus puntos destacados, el teleférico de Table Mountain, la joya del parque nacional de Ciudad del Cabo, desde donde se divisan panorámicas espectaculares al atardecer; el Valle Robertson, un lugar delicioso para catar buen vino y degustar un poco de queso; las rocas rojas de Ashton y las playas de la bahía de Jeffry para los más surferos. Para los atrevidos, también existe la posibilidad de bucear con tiburones blancos, especialmente en Gaansbaii, o con cocodrilos, en Oudsthoorn. Un camino de ensueño para maridar diferentes paisajes y actividades con el buen humor de sus gentes.


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