La separación de Kiko Rivera e Irene Rosales sigue dando de qué hablar, y no precisamente por los motivos que ambos han dado públicamente. Aunque el DJ insiste en que no hay terceras personas de por medio, las especulaciones no paran, sobre todo por su largo historial televisivo. Una de las primeras en pronunciarse ha sido la periodista Pilar Vidal, que no se ha mordido la lengua a la hora de opinar sobre la ruptura.

"Cuántas infidelidades, adicciones y situaciones habrá tenido que vivir ella", espetó la tertuliana este viernes en YAS Verano. Y sobre la relación del DJ con las drogas, añadió: "Nos hizo creer que había superado las adicciones, pero jamás le hemos visto ingresar en un centro", aseguró.

El historial de Kiko volvió a encender las redes este pasado miércoles, avivando el temor de que el hijo de Isabel Pantoja pueda recaer en viejos fantasmas. Consciente de las dudas que aún despierta, el DJ quiso defenderse públicamente. "Sé que muchos creen que volveré a ser el Kiko de hace diez años… pero os aseguro que esa etapa quedó atrás. Ese Kiko ya no existe. No tengo que demostrarle nada a nadie", escribió este jueves en sus redes.

En medio de esas turbulencias, hay un nombre que siempre aparece en la sombra y que resulta clave para entender sus últimos años: Francisco Sánchez Simón, más conocido como Fran. Amigo íntimo, representante y hombre de máxima confianza del DJ, este sevillano —al que en su día apodaban El Paguita— se ha convertido en su apoyo más sólido tanto en lo personal como en lo profesional. Fran lo cuida, lo aconseja y, cuando toca, también lo pone en su sitio. Y Kiko, casi siempre, le escucha. Curiosamente, también es el representante de Irene Rosales. Su relación es tan estrecha que, mientras el DJ encuentra un nuevo hogar en el que instalarse, se ha trasladado temporalmente a la casa del exconcejal del PP.

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