Televisión

Nos colamos en 'Así es la vida' para enseñar lo que nadie ve de Sandra Barneda y César Muñoz: "Somos un programa pequeño pero matón"

Pocas cosas ha habido en televisión más difíciles que cubrir el hueco que dejó Sálvame. Cuando Mediaset eliminó de su parrilla el mítico programa y entregó sus tardes a Ana Rosa, hace ahora un año, decidió emitir un programa puente entre uno y otro para que cubriese el verano. Tres meses en antena y adiós. De esa manera nació Así es la vida, un magacín que arrancó con fecha de caducidad, se mantuvo entre continuos rumores de cancelación y, finalmente, ha sobrevivido hasta el punto de que el próximo 26 de junio cumplirá un año en Telecinco.

El programa que presentan Sandra Barneda y César Muñoz ocupa la sobremesa de la cadena. Solo una hora, sí, aunque en ese tiempo ha tenido la capacidad suficiente para generar contenido propio que ha nutrido a otros programas de la casa. El culebrón de Carmen Borrego y su hijo, que curiosamente trabaja en el mismo programa, pero detrás de las cámaras, ha sido su gran éxito y le ha dado días de gloria. Ella es la colaboradora estrella de un programa que también tiene sentada en sus sillas a otra Campos, Alejandra Rubio, otra generadora de contenido.

Aunque el público solo ve lo que se emite entre las 16.00 y las 17.00, el trabajo en Así es la vida comienza a primera hora de la mañana, como hemos podido vivir en primera persona un equipo de Informalia que se ha metido en las tripas de este programa de televisión. A las 09.00 arranca la jornada de las 30 personas que sacan adelante este espacio que produce Cuarzo (Supervivientes, La isla de las tentaciones). Es en ese momento cuando empieza a circular las propuestas de contenido, el reparto de los temas y. el diseño de una escaleta que va tomando forma a lo largo de la mañana y que va variando en función de lo que ordene la actualidad o del contenido que consiga el propio programa.

15:00H: La 'cúpula' se reúne con Sandra Barneda y César Muñoz

Las responsables de Así es la vida están en contacto con los presentadores durante esas primeras horas para que estén al tanto de los contenidos que están preparando y lleguen a la reunión con un esbozo de lo que van a contar a los espectadores. A las 15.00 en punto, la directora, Lorena Rivera, y la productora ejecutiva de Cuarzo, Silvia Fonseca, se ven las caras con Sandra Barneda y César Muñoz en una de las salas VIP de Mediaset para repasar la escaleta y hacer una lectura de guion con sus 'pasos a vídeo'.

Es el momento de plantear todas las dudas y preguntar todos los detalles del contenido que se va a emitir durante el programa. También ahí se trazan algunas líneas rojas que la dirección no quiere abordar por un motivo u otro.

Y llama la atención con qué precisión se interesan, tanto Barneda como Muñoz, por comprender bien todos los temas, la intrahistoria de los culebrones corazoneros o el origen de las informaciones, de tal manera que puedan tener todas las armas necesarias para luego abordar los temas en plató con los recursos suficientes. Dicho de otro modo: de la reunión salen con la lección aprendida para no pillarse los dedos en directo. Que nadie se piense que son bustos parlantes que leen una entradilla de forma mecánica como quien repasa la lista de la compra. Preguntan y repreguntan cuántas veces sean necesarias a las dos máximas responsables del programa. Y cuando no están de acuerdo, lo dicen.

De forma paralela, los subdirectores del programa hablan con los colaboradores del día para hacer una reunión previa, pero es importante indicar que los presentadores y los tertulianos nunca se ven las caras antes del programa ni preparan los contenidos de forma conjunta. Es una forma de que el magacín gane en naturalidad y espontaneidad.

15:40H: presentadores y colaboradores entran al plató

Los momentos más vibrantes del programa se viven cuando el equipo entra en el estudio, el mismo desde donde se realiza Fiesta. A las 15:40, todos toman posiciones: los presentadores y colaboradores se microfonan, el público ocupa sus asientos y la directora llega a su puesto para recibir las últimas indicaciones de sus compañeros y saber qué vídeos están preparados y cuáles siguen en proceso.

"Es un programa de actualidad, pasan cosas en directo y lo normal es que ellos sigan editando y me digan si hay algo nuevo", nos cuenta Rivera minutos antes de empezar la emisión. "Me están diciendo que todavía hay uno que no está. Llegará. Tranquilidad", apunta. En estos momentos mantener la calma es fundamental, mientras se comunica con Realización y también con los presentadores a través de los pinganillos. "Yo soy la que les hablo".

Arriba, en Realización, trabajan una decena de personas, entre personal técnico de la productora y la cadena, realizadoras, responsables de guion y el subdirector, Luis Troya, que se comunica con la directora, que sigue abajo, a pie de obra, con los cascos a la cabeza. El ritmo en Realización siempre va por delante de la emisión: órdenes para introducir vídeos, avisos sobre su duración, indicaciones sobre quiénes tienen que estar prevenidos para retomar después…

15:00H: comienza el directo de 'Así es la vida'

Cuando comienza el programa, la directora se comunica con los presentadores por el pinganillo y hace algún apunte importante que ellos replican con ese arte que solo los buenos comunicadores manejan: hablar mientras reciben órdenes sin que se note que tienen una voz metida en el oído. Algunos colaboradores también lo llevan. "El más rebelde es Avilés, pero suelen hacer caso. Son bien mandados. Y los presentadores también", nos explica la directora.

El día que nos colamos en Así es la vida coincidimos con Alejandra Rubio, Carmen Alcayde, Almudena del Pozo, Gema Fernández y Antonio Sánchez Casado. Hablan de Edmundo, de Carmen Borrego, de su hijo José María y de la posibilidad de que la ruptura con Paola sea un montaje, aunque ya llevan varias tardes en las que no han tratado el tema de forma directa.

"Hemos tenido un buen contenido pero creo que lo hemos explotado bien y hemos marcado el límite", nos cuenta Sandra Barneda sobre este asunto. "Por mucho que funcionase en audiencia, no hemos pasado ningún límite", añade. "Se podía haber contado de muchas maneras y hemos elegido una porque era la que nos parecía la correcta y ha sido un: hasta aquí", apunta, por su parte, César Muñoz.

Hay poco tiempo y todos quieren intervenir. Cuando hay un vídeo en emisión o ven que no están pinchados en cámara, los colaboradores comienzan a levantar las manos mirando a los presentadores o a la directora para conseguir que les dejen dar su opinión. "Me encanta que nos matemos por hablar, porque si no sería un programa de muebles", explica Almudena del Pozo. "Las favoritas son Gema y Almudena, porque son las que tienen los datos más serios. Luego entramos los demás para chafardear", comenta Carmen Alcayde, una de las supervivientes del extinto Sálvame que se ha quedado en la cadena.

Lo cierto es que se respira buen ambiente entre el equipo. "No he trabajado en un programa con mejor rollo que aquí. Empezamos con ilusión, nos querían quitar todas las semanas, nos íbamos a caer siempre de la parrilla... y le pusimos tantas ganas que yo creo que por eso seguimos aquí", opina Gema Fernández sobre la supervivencia de un programa al que muchas veces se le dio por muerto.

Las pausas publicitarias, dos en cada programa, suelen ser un buen reflejo del espíritu del programa. Unos charlan con otros, algunos comentan la jugada, preparan sus próximas intervenciones, comen palmeras de chocolate y, sobre todo, disparan un sinfín de fotos para alimentar sus redes sociales. "Todos nos respetamos aunque no coincidamos en las opiniones. Nos enfadamos un poco pero nos llevamos bien. Ese equilibrio, que es difícil porque estamos haciendo televisión, lo hemos conseguido", explica Sandra Barneda.

"Somos un programa pequeño pero matón"

La hora de programa pasa a una velocidad de vértigo. "Me gustaría que fuese un poco más largo", pide la presentadora, que destaca la buena química que ha alcanzado con César Muñoz -"es el The Boy Next Door, el chico de la casa de al lado, el que toda madre quiere para su hijo o hija"- y los colaboradores. "Vienen cómodos y eso se traduce en que traen información, porque siendo un programa pequeño hemos dado grandes temas", presume Sandra Barneda. "Somos un programa pequeño pero matón", zanja César Muñoz.

Son las 17.00 y es el momento de ceder el testigo a Ana Rosa Quintana, que pilota el resto de las nuevas tardes de Telecinco.

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