Casas Reales

El aplomo de Leonor y la mirada de madre de Letizia: la Familia Real es una piña

La Familia Real es una piña. Son todos para uno y uno para todos. En el gran día de Leonor en Zaragoza, los Reyes y Sofía se fundieron en abrazos. La disciplina militar marcó unas distancias, unos formalismos y un acto medido. Pero después, cuando la princesa de Asturias tenía en sus manos el despacho de alférez y la Gran Cruz al Mérito Militar, el protocolo se relajó.

Con este último acto en La General, la dama alférez cadete Borbón Ortiz cierra su etapa de formación en el Ejército de Tierra, desde su ingreso el pasado mes de agosto. Además, le ha sido otorgada por el jefe del Estado la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco. Ha tenido lugar este miércoles 3 en el Patio de Armas de la Academia Militar de Zaragoza. La secuencia ha sido la siguiente:

La dama cadete, con el uniforme de gala del Ejército, se ha dirigido a su padre. Le ha saludado por su rango como marca la disciplina militar. El Rey le ha entregado el despacho y se han dado la mano. Sonreían. Después, el monarca le ha impuesto la Gran Cruz con una banda blanca y roja, que ella se ha colocado con la ayuda de su padre. Primero el brazo izquierdo y después la cabeza. Lo tenía perfectamente ensayado. Mientras se ajustaba la banda, Leonor seguía en formación. Entonces ha llegado el abrazo de orgullo de padre a hija.

Pero no ha sido este el único abrazo. La alférez cadete se ha dirigido a la tribuna presidencial, donde se encontraban sus padres y su hermana. Se ha incorporado a la presidencia y desde allí ha seguido el trascurso del acto. Antes hemos visto ese momento en que Letizia y Sofía se derriten con Leonor. Ha habido abrazos, besos con su hermana y la mirada de madre de la Reina. En unos segundos han aflorado todas las emociones. Don Felipe contemplaba la estampa familiar. Estaba muy sonriente.

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