La recuperación de las bolsas en las últimas semanas (hasta las últimas jornadas) las había desacoplado de los indicadores de actividad al adelantar un escenario mucho más optimista respecto las cifras reales. El índice mundial MSCI World había acumulado una subida de cerca del 40% desde los mínimos hasta los que se hundió en marzo por el impacto de las medidas de hibernación y distanciamiento social para contener el coronavirus y según calcula Citi descuenta un PMI global de fabricación de más de 50 puntos -por encima de ese número este selectivo apunta a expansión-, pese a que en mayo se quedó en 42,4 enteros -contracción-.
La política ultra expansiva de los bancos centrales, los estímulos fiscales de los distintos gobiernos, la confianza en el rebote de la economía en 2021 y el liderazgo de las grandes compañías, principalmente las tecnológicas estadounidenses, han favorecido la vertical subida de las bolsas, con el norteamericano Nasdaq 100 como liebre del resto de índices, pero este jueves ya se vivió el primer susto de recaída.
La escalada vista lleva al equipo de analistas de Citi a predecir que no hay mucho más recorrido "de cara a los próximos 12 meses", porque "la correlación histórica de los PMIs sugiere que las bolsas deberían estar un 30% por debajo de los precios actuales", mientras que tampoco ve un crecimiento suficiente de los beneficios empresariales para confiar en que se mantendrá la tendencia.
"No estamos dispuestos a luchar contra la Reserva Federal (Fed), pero nuestras estimaciones limitan los ascensos", inciden desde el banco de inversión, con más razón ahora que el organismo ha adoptado la posición de ver y esperar. Los 6 billones de dólares que aproximadamente suman los distintos programas de compras de las instituciones monetarias de todo el mundo -1,35 billones solo el QE de emergencia del Banco Central Europeo (BCE)- son la principal razón que justifica el contexto actual, pero las previsiones económicas muestran otra realidad.
"También la sobrevaloración -por precio- de la deuda" -continúan los expertos de Citi-, que hace que las rentabilidades se encuentren en mínimos o en negativo, han empujado artificialmente a las bolsas pese a la profundidad de la crisis del coronavirus.
"Es prudente esperar que el guion de la pandemia tenga algunos giros más oscuros"
El tamaño de la recuperación por capitalización de las bolsas mundiales desde el suelo de marzo sirve pare medir el desafío: cerca de 20 billones de dólares, y por eso distintos expertos advierten que "cualquier complicación en la recuperación podría revertir las ganancias rápidamente". Si el PMI global de fabricación se quedó en mayo en los 42,4 puntos, el de servicios, el sector de actividad más afectado, permaneció en 35,2.
"Es prudente esperar que el guion de la pandemia tenga algunos giros más oscuros", reconoce Mark Zandi, economista jefe de Moody's Analytics, en línea con la postura generalizada de que, aunque los mercados han sido tolerantes con las cifras catastróficas de abril y mayo, no lo serán tanto con las que se conozcan en el segundo semestre.
El lunes, el S&P 500 volvió a terreno positivo. El mismo día que la oficina económica de Estados Unidos confirmó que la economía del país había entrado oficialmente en recesión por primera vez en una década. En la Gran Crisis Financiera ya hubo una recaída de cerca del 30% en marzo de 2009, tras la recuperación desde el suelo del desplome de otoño de 2008.