menu

Economía

Los 'coronabonos' llaman a la puerta de Merkel: ¿aceptará Alemania esta vez la emisión de unos eurobonos?

  • Los germanos llevan años rechazando estas emisiones de deuda
  • Ahora, lo acuciante de la situación abre el escenario a toda herramienta
Comparecencia de la canciller Angela Merkel por el coronavirus. Foto: EFE

Mario Becedas

La escalada de contagios del coronavirus en toda Europa y las escalofriantes perspectivas económicas que arroja la completa parálisis de la Unión han provocado que en los últimos días hayan vuelto a llamar a la puerta de la canciller alemana, Angela Merkel, unos viejos conocidos: los eurobonos, solo que esta vez con el nombre de 'coronabonos'.

Las previsiones de un potencial descalabro en la economía europea -una caída del PIB en la región de entre el 2% y el 5%- sitúan a la UE en un escenario en el que todas las herramientas para salir adelante una vez pase la crisis del COVID-19 son bienvenidas. Tanto es así que no pocos actores comunitarios han desempolvado la propuesta de emisiones de deuda mutualizada entre los países de la UE.

El endeudamiento de los Estados crecerá inevitablemente al responder a la crisis sanitaria auspiciada por el virus y al relanzar la actividad una vez pase la emergencia. Bruselas ya ha congelado las reglas fiscales para que los Gobiernos puede maniobrar con margen. La intuición de una coyuntura que escapa a casi cualquier precedente -incluso a la crisis originada en 2008- hace que se quiera poner toda la carne en el asador.

Italia, el país más afectado ahora mismo por el coronavirus, abría la espita a través de su primer ministro, Giuseppe Conte. El 'premier' italiano ponía sobre la mesa la idea de eurobonos respaldados por todos los países de la eurozona para financiar esa urgente recuperación consciente de los peligros de buscar dinero en solitario desde un país acostumbrado a las turbulencias económicas.

Saltó entonces el recuerdo del salto entre 2011 y 2012, período en el que la crisis se cebaba con virulencia sobre Europa. En noviembre de 2011 la Comisión Europea alzó la voz proponiendo los eurobonos, sabedor el gobierno comunitario de que financiarse así en los mercados daba notables ventajas competitivas respecto a ir uno a uno, especialmente para los países más golpeados, como España.

La idea no le gustó nada a países como Alemania, Holanda o Austria, que pretextaron que así los países del sur se beneficiarían sin haber hecho el ajuste necesario. Salía a relucir en todo su esplendor la fábula de la cigarra y la hormiga y la propuesta quedaba enterrada durmiendo el sueño de los justos. Hace un par de años la Comisión intetaba rescatar la idea con una propuesta legislativa sobre titulizaciones de bonos soberanos (SBBS), pero en el cajón se quedaba una vez más.

La Comisión Europea empuja

Ahora la situación es bien distinta, porque no se trata de quién ha hecho bien o mal los deberes, sino de un mal repentino que ha caído sobre todos por igual. Conociendo la habitual posición de Merkel con el tema, pero a la vez lo doloroso de la coyuntura, los periodistas apretaron a la canciller para saber si esta vez se avenía a unos bonos europeos de esta índole. Catedrática del lenguaje político, Merkel no dijo ni sí ni no y dio paso a su ministro de Finanzas, que dijo que por hablar, se puede hablar de todo.

Este 'gesto de mus' de Merkel se interpetó enseguida como un posible guiño a la idea, si bien más de uno pudo confundir interpretación con deseo. Más clara es, sin embargo, la pista que ha dado este viernes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al abrir la puerta a la emisión de deuda europea conjunta a través de 'coronabonos'.

El comisario de Economía ha dicho que el asunto de los eurobonos no está cerrado y que es un debate que "tiene que progresar"

"Todo lo que ayude será desplegado. Eso también vale para los 'coronabonos'. Si ayudan, si están estructurados correctamente, serán desplegados", ha dicho Von der Leyen en una entrevista en la radio pública alemana. Queda la duda de si la compatriota, compañera de partido y exministra de Merkel da o no puntada sin hilo.

Otro capote ha llegado del comisario europeo de Economía, el italiano Paolo Gentiloni, quien ha dicho en una entrevista en la RAI que el asunto de los eurobonos no está cerrado y que es un debate que "tiene que progresar". Aunque es aventurado hablar de cifras y procedimientos concretos, Gentiloni, que prefiere hablar de "activos financieros europeos", ha señalado que la institución encargada de lanzarlos sería el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), también conocido como fondo de rescate europeo.

El MEDE, en el horizonte

Precisamente por el MEDE parecen pasar todos los caminos. Si es el órgano que Gentiloni indica para la emisión de eurobonos, también es el interruptor para que se active otra herramienta de la que se ha hablado mucho en las últimas jornadas: las Operaciones Monetarias sin Restricciones (OMT). Se trata del mecanismo que permitió a Mario Draghi en 2012 calmar a los mercados sin usarlo, solo mencionándolo.

Este 'arma' consiste en que el BCE podrá comprar ingente cantidad de deuda con vencimiento a 1 y 3 años de países que hayan pedido el rescate al MEDE. Un sistema que algunos sectores financieros consideran más ágil que los eurobonos y que se sumaría al anuncio del BCE de poner en el mostrador 750.000 millones para la compra de activos en lo que queda de 2020.

El MEDE, que también puede conceder directamente préstamos a sus miembros y al que Italia ha pedido ya con insistencia que arrime el hombre, cuenta ahora mismo con una capacidad de préstamo disponible de 410.000 millones de euros, según ha reseñado recientemente su director general, Klaus Regling.