Motor
Tiktok, Teams, podcasts… ¿tú que haces mientras conduces?
Miguel García
Los fabricantes de coches cumplían casi escrupulosamente con la norma, limitando los usos de la pantalla del coche en marcha, pero ¿cómo no ceder a las demandas de los compradores?
Agosto, hora de la siesta, tres carriles prácticamente vacíos en la M30 de Madrid. Monotonía a los 70 km/h de limitación, pero un Astra negro al fondo, a veces retiene y está más cerca, luego acelera, todo ello acompañado de movimientos erráticos de un lado a otro del carril. ¿Alcohol, drogas? "No, es TikTok, está pasando TikToks en el móvil", señala mi acompañante mientras lo sobrepasamos.
Justo acababa de leer en mi correo la noticia de que Leapmotor incorporará TikTok en su sistema de infoentretenimiento. Aún no tiene carné de conducir, pero mi acompañante lo vio muy claro: "no me extraña que haya accidentes". ¿Cómo los fabricantes van a ceder a la tentación de añadir funcionalidades que los usuarios parecen reclamar a gritos?
La norma es clara, no hay que desatender en ningún momento la conducción. Incluso introducir una dirección en el navegador durante la marcha puede ser objeto de sanción. Durante años, hubo fabricantes que impedían que se pudiera hacer y los conductores se inclinaban por usar el navegador de su móvil. Usuarios y prensa intentamos convencer de que, si quien tecleaba era el acompañante, no deberían limitarlo. Acabaron abriendo esta posibilidad, casi a la vez que se pudo actuar verbalmente, y se generalizaban Apple Carplay o Android Auto.
Ya en 2023, Tiktok ya anunciaba su colaboración con Mercedes para integrarlo en el coche: "podrán dar "me gusta", comentar y hacer scroll automático para una experiencia más relajada"
Hay fabricantes que todavía no dejan sincronizar todavía un nuevo dispositivo bluetooth si no se está detenido (mismo cuento, lo puede hacer el acompañante). Pero el mundo es de los osados y los fabricantes más garantistas, habrán mirado con perplejidad cómo el mercado se llenaba de dispositivos electrónicos que permitían esquivar la limitación de ver películas en la pantalla del coche mientras está en movimiento. Eso, cuando no ofrecen esos "otros" un uso de internet al completo.
Un estudio de BP, Castrol y RACE, revelaron que casi el 20% de los encuestados reconocían usar whatsapp a pesar de estar prohibido, y un 12% hacía fotos mientras conducía. El mismo porcentaje enredaba en sus redes sociales. El estudio era de 2019, cuando estaban por emerger las redes sociales imperantes hoy, las del scroll infinito. Una encuesta actual podría disparar los valores, porque en 2014 solo un 0,5% miraba redes social mientras conducía.
Nacido para la conducción autónoma
Integración y órdenes vocales parecen hacer más viable la compatibilidad de conducir y estar pendiente "de otra cosa". Si ya es difícil seguir con atención algunos podcasts con cierta enjundia en su contenido, según cómo esté el tráfico, parece difícil imaginarse hacer un Teams desde el coche, como propone Mercedes.
Le salva que ya ofrece coches de Nivel 3 de conducción automatizada y, si la videconferencia de trabajo coincide con la hora del atasco en la autopista, estaría legalmente autorizado a soltar el volante y no mirar a la carretera hasta 95 km/h (en Alemania, al menos). En su anuncio proponían leer un periódico físico o incluso trabajar o ver la televisión.
Los fabricantes de coches llevan años intentando averiguar en qué querrán utilizar el tiempo sus usuarios durante los periodos de conducción automatizada. El último, Nissan, con un simulador denominado "Ambitious Time", para investigar qué implementar en sus coches futuros.
Buscan esa oportunidad de negocio que vio Google en el coche autónomo para captar nuestra atencióndurante esas dos horas de vigilia en la que no podía estar presente, pendientes del volante (hasta que comprobó que se saltaban las normas y se seguía usando el móvil y sus productos). Como al comienzo de su buscador, el negocio de Waymo aún está por centrarse.
El primer vehículo autónomo de Google, un "pod" ideal para uso urbano, que hubo de transformarse en grandes coches SUV para ser tomados en serio
El sector del automóvil vive con frustración que los nuevos actores hacen negocio con tus datos, que se fugan a través del teléfono. Datos que, al quedar fuera del negocio y conocimiento tradicional del automóvil, incluso los derivados de la conducción, eran -y aún son- incapaces de manejar o de explotar.
Dentro del vehículo parecería que el usuario está en sus manos, pero ni siquiera tienen el recurso de la aviación de anunciar que "está prohibido el consumo de bebidas alcohólicas no adquiridas en el avión", en este caso, el consumo del móvil sin pasar por el coche. Pero ¿sabrían realmente hacer algo con tantos datos? Así se explica que, si no vas a vencer al gigante, únete a él, y la integración completa del móvil ya se está generalizando. Pase lo que pase, la atención a la conducción tiene visos de seguir disminuyendo.