Mientras que unos dicen adiós a su matrimonio, como ha sido esta semana el caso de Kiko Rivera e Irene Rosales, otros gritan ya a los cuatro vientos sus planes de boda. Es el caso de Pelayo Díaz, que en la noche de este jueves anunció su compromiso con Gal Marom, con quien lleva dos años y medio de relación. Ambos compartieron la noticia en su cuenta de Instagram, junto a una instantánea del viaje a Grecia en el que se han comprometido: "Por supuesto, he dicho que sí".
En el muro de los comentarios, respuestas de caras conocidas como Ana Obregón ("Enhorabuena"), Susana Uribarri ("Feliz por los dos, viva el amor"), Dulceida ("Enhorabuena y que vivan los novios") o Makoke ("Toma ya").
No faltó tampoco la de Andy McDougall, el exmarido de Pelayo: "Quién nos iba a decir que un día estaría felicitando a mi ex por su compromiso... Y con tanta alegría". Y ha añadido: "Qué afortunados son de haberse encontrado y qué afortunado me siento de poder celebrarlo con ustedes. Los quiero". En otro mensaje, también ha señalado: "Pensando en outfit que voy a hacerle a nuestro perro para la boda. Porque todos sabemos que Vidu será mi acompañante".
Ha sido Gal Marom, gerente en el sector del lujo, el que le ha pedido la mano al ex concursante de Masterchef Celetrity, cuyo paso el año anterior por el programa de fogones de La 1 fue muy comentado y polémico. La buena noticia para Pelayo llega también después de su participación en Supervivientes 2025, reality en el que se convirtió el último expulsado al no poder imponerse a Álvaro Muñoz Escassi (que quedó segundo en el concurso) en el televoto. El estilista, además de la imagen del novio, ha compartido una foto del anillo que su chico le ha regalado para formalizar su relación.

Juntos, como decíamos, llevan más de dos años de noviazgo. Gal Marom llegó a la vida del jurado de Cámbiame tras la separación de este con Andy McDougall en 2021 después de unos tres años casados. Y fue precisamente otro de sus ex, Mark, el que le animó a ir una fiesta en la que se conocieron y unieron sus destinos. Entre los retos que estos años han tenido que superar: cuadrar sus agendas y la distancia. Los dos residen a caballo entre Madrid y París. En el corazón de Pelayo, reposa también el recuerdo del desaparecido David Delfín.