Televisión

Ana Rosa Quintana no se habla con Sonsoles Ónega, que está inquieta con su nueva rival

Sonsoles Ónega sorprendió a muchos hace menos de un año al anunciar que abandonaba el barco de Mediaset para fichar por la competencia. En Unicorn Content hubo quien tomó como una traición la marcha de una de las grandes promesas de la productora y de la cadena. Discípula y amiga de Ana Rosa Quintana, la hija de Fernando Ónega había dejado tiempo atrás su labor como cronista parlamentaria en los Informativos para dar el salto y presentar otro tipo de programas como Ya es Mediodía o Ya son las ocho.

Su imagen cercana y simpática, junto al rigor que desprende por su trayectoria, la convirtieron en una apuesta segura para blanquear algunos contenidos de actualidad y crónica social, dándoles una fachada más elegante, lo opuesto a la bronca permanente y las tensiones al estilo de Sálvame.

Atresmedia leyó bien el guion y lanzó oportunamente sus redes para atrapar a Sonsoles, una jugada maestra, con doble efecto: potenciar su elenco de presentadores y privar a Telecinco de una sustituta natural con una gran proyección. Esta situación se ve ahora con mucha más claridad, una vez definido el cambio de tono de la cadena, con el fin de Sálvame y con Ana Rosa obligada a dar un paso al frente para ocupar las tardes. Además, para Paolo Vasile y los responsables de contenidos fue un palo y el antiguo Ceo y su equipo fueron señalados como culpables de esta fuga que no vieron venir o no supieron parar.

La cadena de Planeta no solo se llevó a Sonsoles. Con la joven periodista (tiene 22 años menos que los 67 de Ana Rosa) se fueron algunos pesos pesados de Unicorn que sostenían detrás de las cámaras los programas que hacía Ónega en Telecinco. 

La relación personal de Sonsoles Ónega con Ana Rosa se deterioró. Nos cuentan que es la maestra la que no quiere saber nada de su alumna. Pero la cuestión es que ahora el destino las une en cadenas diferentes pero en la misma franja horaria.

En la productora de Ana Rosa acaban de empezar a trabajar de cara al programa que sustituirá a Sálvame a la vuelta del verano y poco se sabe aún, excepto que será un programa de actualidad y suponemos que contará con un gran nivel de colaboradores y potentes contenidos. Pero ni siquiera se ha definido el horario exacto de emisión.

Una de las opciones que se baraja con fuerza en Fuencarral, según las fuentes consultadas, es introducir una serie diaria después del informativo de Isabel Jiménez y David Cantero, lo que permitiría a Ana Rosa comenzar en torno a las cinco de la tarde, y mantener uno o los dos concursos del acces prime time que dan paso a Piqueras, con una audiencia desastrosa desde que Antena 3 se hizo con Pasapalabra. 

¿Y si no compiten?

Si Ana Rosa arranca a las cinco y termina a las 7 de la tarde, es posible que no coincida con Sonsoles, como le ocurre ahora con Sálvame. Pero si prescinden de uno de los concursos el choque entre las dos ex amigas está servido. Tampoco es descartable que Atresmedia mueva ficha y amplíe el horario de Sonsoles, que comenzaría a las seis o seis y media en lugar de a las siete, buscando ellos el duelo directo. 

A Sonsoles no le ha ido mal hasta ahora; en su primera temporada ha marcado datos muy aceptables en la franja que ocupa, si bien durante muchos meses no metieron cortes para publicidad y la competencia no era feroz. No tanto como podría ser Ana Rosa Quintana, si bien muchos vaticinan que las tardes de Telecinco son de izquierdas y Ana Rosa se ha escorado hacia el ayusismo, y que eso puede suponer un hándicap para la que la reina de las mañanas lo sea de las tardes.

Sonsoles estaba relativamente tranquila, y hasta con una nueva ilusión personal en su vida, según nos cotillean. Pero dicen que desde hace varios días a Ónega le ha cambiado el rictus. Nos llega que tanto ella como su equipo han recibido con inquietud el cambio de las tardes en Telecinco que supone el aterrizaje de Ana Rosa en su banda horaria. La llegada de la reina de las mañanas no es la mejor noticia para la que fue su pupila, que vivió bajo su ala las primeras mieles del éxito en programas como Ya es mediodía o Ya son las ocho.

Fue Ana Rosa quién creyó en ella y quién le dio la oportunidad de presentar un programa tras años pateando los pasillos del Congreso. Saben mucho la una de la otra y coinciden en su buen hacer y en su empeño en sacar sus proyectos adelante con tesón y esfuerzo.

Pero Sonsoles sabe que su exjefa es uno de los pesos pesados de la televisión y que los equipos y la eficacia de Unicorn son potentísimos, a priori todo parece indicar que sólo su presencia en un programa nuevo y que promete un cambio radical a lo que había puede hacerle daño. 

Fuentes internas de Antena 3 cuentan que hay inquietud por el movimiento de ficha en Fuencarral: "No ha gustado a nadie el cambio de programa y la llegada de Ana Rosa. Contra Sálvame tenían herramientas para luchar: apostar por la educación, el respeto y evitar los gritos y los malos modos; pero eso ya no será igual frente a Ana Rosa. Hay cierto nerviosismo. Son conscientes de que tienen que forzar ahora para afianzar una audiencia porque saben que cuando llegue Ana Rosa todo puede cambiar".

Aunque Sonsoles no coincidía con Sálvame, desde el principio sabía que el suyo y el de La Fábrica de la Tele eran productos completamente diferentes y ella llegaba en un momento en el que la audiencia pedía un cambio, otro producto televisivo diferente al que hasta la polarización de las audiencias por del docudrama de Rociito y otros sonados errores llevaba más de una década sin rival. Pero con la llegada de Ana Rosa todo cambia. La veterana periodista va a plantear un programa con un mismo perfil que el de Sonsoles.

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Desde Unicorn ya han señalado que será un programa que combinará actualidad y corazón. Y si atendemos a las órdenes de la nueva directiva de la cadena, será blanco, educado y con gusto, nada que ver con lo que había anteriormente y sí parecido a lo que hay en Antena 3. De hecho, no quieren a ninguno de los colaboradores que hasta ahora han formado parte de Sálvame, ni Lydia Lozano, ni María Patiño, ni Gema López ni siquiera Belén Esteban.

Ana Rosa no sabe aún qué va a hacer ni con quién va a contar pero todo apunta a una nueva línea de colaboradores que sean profesionales de la información, que no sean tan conocidos precisamente por estar en todas las tertulias televisivas pero que se caractericen por su rigor y por las informaciones exclusivas. Algo parecido al equipo de Sonsoles, que tiró de firmas de profesionales de periódicos y revistas del corazón para conformar sus tertulias y nadie puede decir que le haya ido mal. De hecho, la audiencia la respalda.

Al margen de todo ello, el morbo está servido: maestra contra pupila. Y todo después de aquella salida de Sonsoles de Telecinco para irse a Antena 3 que muchos de sus excompañeros, Ana Rosa incluida, vieron como una traición. La veterana periodista tiene una motivación extra porque este proyecto salga bien y va a echar el resto. Pero el reto es arriesgado. Desde el anuncio de la cancelación de Sálvame, el programa de Jorge Javier marca datos de audiencia por encima de la media de la cadena, con la edición Naranja por encima del 13%. Y este viernes el Deluxe superó el 14%, un dato muy bueno frente a Tu cara me suena. Telecinco sabe que los defenestrados dejan el listón muy alto.

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