Casas Reales

Charlene aparece en Mónaco cariñosa y cercana con un pletórico Fernando Alonso, que se llevó el segundo puesto

Charlene, la princesa de Mónaco, no había aparecido en público como el resto de la familia Grimaldi durante la celebración del Gran Premio de Fórmula 1 este fin de semana, pero se reservaba para el final. Ella ha sido la encargada de entregar los premios automovilísticos y de ser especialmente cariñosa y afable con el piloto español Fernando Alonso, que estaba pletórico tras haber conseguido el segundo puesto de la carrera.

Alberto y Charlene de Mónaco han presidido, como cada año, la tradicional carrera celebrada en Montecarlo y se han encargado de entregar los premios a los ganadores. La princesa, que en esta ocasión no ha acudido acompañada de sus hijos mellizos de ocho años, Jacques y Gabriella, a los que sí se les pudo ver el año anterior, ha sorprendido con su look sobrio en la forma, pero cargado de color.

Lea tambiénCharlene de Mónaco iba como un descargador de muelles a la coronación de Carlos III, según Pilar Eyre

Con un original vestido largo y recto, algo austero y que escondía su figura, en tono azul oscuro, con medio vuelo tableado que dejaba ver los colores del arco iris en el interior, y el pelo muy corto, Charlene ha sido la encargada de recibir a los conquistadores del podio.

El momento en el que la ex campeona de natación se ha mostrado más cercana ha sido al recibir a un feliz Fernando Alonso, quien se ha alzado con el segundo puesto de carrera que discurre por el circuito urbano de la capital monegasca.

La princesa le ha entregado su galardón con una gran sonrisa y ambos se han saludo cogiéndose las manos con naturalidad. La alegría de Alonso, desde luego, era contagiosa, aunque el que más feliz se sentía era el ganador de la prueba, el neerlandés Max Verstappen, que posó pletórico con su trofeo en alto.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud