Casas Reales

El Rey no quería encontrar ni rastro de su cuñado en Baqueira y Urdangarin corrió a retirar sus cosas

Felipe VI ha pasado este sábado esquiando en Baqueira-Beret. El jefe del Estado ha disfrutado de la nieve pero ha regresado a Zarzuela para dormir.

Ataviado con el look que estamos acostumbrados a verle cuando practica uno de sus deportes favoritos, con permiso de la vela, ha tenido el privilegio, como los demás visitantes al paraíso en el pirineo catalán, de estar acompañado por un días espléndido de sol que ha embellecido las pistas ilerdenses.

Por una semana no ha coincidido con su ex cuñado, Iñaki Urdangarin y su novia Ainhoa Armentia, que estuvieron allí celebrando su amor antes de San Valentín, tal y como desveló la revista Hola el pasado miércoles. El marido de la infanta Cristina (con quien sigue casado la menor de las hijas de don Juan Carlos) acudió al Valle de Arán para recoger equipos de nieve que tenía en La Pleta, la casa cedida a los Borbones y donde se alojan con frecuencia algunos de ellos cuando visitan la estación alpina. El medallista olímpico y su amante no durmieron en La Pleta, como se llegó a decir, tal y como ha podido confirmar Informalia.

Ahora sabemos que la inminente visita de Felipe VI fue puesta en conocimiento de su equipo, que se apresuró al mismo tiempo a exhortar a Urdangarin para que sacara de allí cualquier pertenencia y Su Majestad no se encontrara el más mínimo rastro de su cuñado al llegar. Eso debió obligar a Iñaki a pasar por allí y retirar su equipo de nieve y demás enseres.

Es la segunda ocasión en la que don Felipe se escapa a esquiar en un mes. Estuvo hace solo tres semanas en Sierra Nevada con su primo Beltrán Gómez-Acebo y un grupo de amigos.

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