Economía

Jaque mate al efectivo, las billeteras digitales toman el liderazgo del juego

  • Aunque la adopción de los monederos digitales se ha disparado recientemente debido a las circunstancias que plantea la pandemia, hay una preocupación que muchos consumidores siguen teniendo: la seguridad.
Edgardo Torres-Caballero, Director General para LATAM de Mambu, es nuestro columnista invitado.

Por Edgardo Torres-Caballero, Director General para América Latina, Mambu*

La pandemia del COVID-19 ha dejado su huella en las economías de todo el mundo de muchas maneras. Al reducirse significativamente las interacciones cara a cara, se ha producido una aceleración del proceso de transformación digital en varios sectores, siendo uno de los más notables el sector financiero.

Las circunstancias planteadas por la pandemia han provocado cambios significativos en la forma en que manejamos nuestras finanzas, desde la forma en que las personas gestionan sus pagos y transacciones hasta la forma en que se procesan los préstamos y mucho más.

Ante la generalización de las órdenes de permanecer en casa y las preocupaciones sanitarias, los consumidores de todo el mundo están optando por métodos de pago sin contacto en lugar de la banca tradicional en sucursales, en un intento de evitar posibles formas de contaminación, como la circulación y el contacto con equipos y papel moneda.

Sin embargo, incluso antes de la pandemia, la banca digital estaba ganando popularidad en toda América Latina. En Colombia, por ejemplo, el 76% de la población utiliza servicios de tecnología financiera.

La apertura de los consumidores a las soluciones financieras digitales, como los pagos sin contacto, desencadenada por la pandemia, parece haber llegado para quedarse y seguirá formando parte de la "nueva normalidad".

Según un informe de yStats, casi el 50% de los compradores de todo el mundo utilizan los pagos digitales más que antes de la pandemia, y la mayoría tiene previsto seguir haciéndolo una vez que se contenga el virus.

Una de las soluciones financieras digitales más notables que estamos viendo ganar popularidad es la billetera digital, que, por naturaleza, requiere un smartphone para su uso.

Las crecientes tasas de adopción de teléfonos inteligentes en América Latina, combinadas con el repentino aumento de la demanda de opciones de pago sin contacto debido a la pandemia, están allanando el camino para la longevidad de las billeteras digitales dentro del ecosistema financiero.

Con los teléfonos inteligentes representando el 66 por ciento de todas las conexiones móviles en América Latina en 2018, que se espera que aumente al 79 por ciento en 2025, el camino está claro para que los pagos digitales continúen ganando tracción y consoliden aún más su lugar en Latam. (Statista)

Se crece la billetera digital

Ya hemos empezado a ver el rápido aumento de las tasas de adopción de las billeteras digitales en la región desde el inicio de la pandemia. La billetera digital brasileña PicPay alcanzó los 39 millones de clientes en 2020, superando su objetivo original de 20 millones.

Por otra parte, la fintech argentina Ualá declaró al Financial Times que, en el primer mes tras el cierre, había emitido casi 140.000 tarjetas de débito prepago y que está registrando cada mes a casi 0.5% de los 44 millones de habitantes de Argentina.

Aunque la adopción de los monederos digitales se ha disparado recientemente debido a las circunstancias que plantea la pandemia, hay una preocupación que muchos consumidores siguen teniendo: la seguridad. Según una encuesta de Paysafe realizada en abril de 2020, el 50% de los consumidores todavía se sienten incómodos al introducir datos financieros para realizar un pago en línea.

Aunque las preocupaciones de seguridad, como el malware, siempre existirán en las soluciones digitales, los proveedores de billeteras digitales han tomado amplias precauciones como el cifrado de datos, la tokenización y el sandboxing para garantizar la seguridad (Northwestern Mutual).

A pesar de que el uso de las billeteras digitales ha sido provocado por la pandemia, todo apunta a que su adopción continuará en el futuro. Gracias a su facilidad de uso, su seguridad generalmente mayor que la de los monederos físicos y la creciente adopción de los teléfonos inteligentes, cada vez está más claro que seguirán ganando adeptos como forma de pago principal.

La demanda es clara, por lo que corresponde a los bancos y a las fintechs estar atentos a este movimiento y seguir adoptando la tecnología más segura y moderna para ofrecer estas soluciones a sus clientes y mejorar aún más el acceso financiero en la región.

* Edgardo Torres-Caballero es Director General para LATAM de Mambu.

Con más de 20 años de experiencia liderando el crecimiento y la transformación en las Américas, ha supervisado las operaciones de grandes empresas, como HP, y ha dirigido varias empresas europeas de software en la región.

En el sector público, fue subsecretario (diciembre de 2003) del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DEDC) del Estado Libre Asociado de Puerto Rico y miembro de varias organizaciones sin ánimo de lucro (relacionadas con las TIC), de la Cámara de Comercio, de la Junta Directiva de empresas públicas y de asociaciones industriales.

Es licenciado en Relaciones Internacionales, Economía y Estudios Latinoamericanos por la Universidad George Washington (EE.UU.) y realizó estudios de postgrado en Comercio y Gestión Internacional en la Fundacao Getulio Vargas (Brasil).

Torres fue seleccionado entre los 40 ejecutivos empresariales más jóvenes y con más éxito antes de los 40 años en Puerto Rico por Caribbean Business en 2004 y fue reconocido como Empresario de Éxito por El Vocero en 2007.

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