Rubaiyat abre temporada con un sala reformada y una carta más sofisticada

Por Ana Marcos | 29/11/2017 - 6:00

Rubaiyat arranca la temporada otoñal con sustanciales cambios. Si ya desde que abriera sus puertas en 2006 se convirtió en uno de los grandes referentes en carnes de esta ciudad, se añade ahora una reforma de la sala y la incorporación de nuevos platos que dan un toque más sofisticado a la carta. Hace 60 años el fundador Belarmino Iglesias inauguró su primer establecimiento en São Paulo (Brasil); ahora, la cadena posee nueve locales repartidos entre América del Sur y España.

Entre las novedades de Rubaiyat Madrid destaca la decoración del espacio, más contemporáneo en azules y grises. También una remozada entrada y gran barra donde disfrutar de sus deliciosos cócteles -excepcionales caipirinhas de cachaza-, o la carta de picoteo con opciones como el chorizo criollo a la parrilla o la empanada de solomillo entre otros.

Esta transformación ha supuesto cambios en la cocina. Mariana Argeoli es la nueva chef, asesorada por el renombrado Daniel Redondo, ideólogo del famoso restaurante brasileño Maní y actual cocinero ejecutivo del Grupo Iglesias. Bajo su influencia se han introducido novedosos platos de temporada como el bogavante con parmentier de patata y trompetas de la muerte, la crema de calabaza, vieiras y fruta de la pasión o el pulpo a la brasa con aceite de picada, puré de batata y cebolla asada.

Aunque, desde luego, la carne sigue siendo la gran protagonista de Rubaiyat. Muchas de ellas de reses Brangus -mezcla de las Aberdeen Angus escocesas y las Brahman llegadas a América desde India-, o el cotizado wagyu. Todos los animales se crían en libertad, a base de una alimentación natural en la hacienda que la familia Iglesias posee en Brasil. La carta, con 17 propuestas carnívoras, abarca un amplio espectro de posibilidades, desde el master beef (con maduración de más de 60 días) a su famoso Costelao, costillar asado en horno de barro.

Destacan los cortes de brangus con el bife de chorizo (entrecot), picanha (tapilla de cadera), solomillo o la fraldinha, una exclusiva pieza de carne magra y suculenta.

Igualmente, su famosa feijoada -plato brasileño por excelencia-, se ha mantenido intacta. Todo un festín que llega cada año con el frío, servido únicamente los sábados al mediodía en un espectacular buffet con grandes cazuelas de cobre que contienen todo tipo de carnes, chorizos, salchichas, caldos y, por supuesto, las feijãos (judías negras) con arroz o la farofa, plato típico a base de harina de mandioca. Su precio cerrado es de 27,50 euros (adultos) y 15 euros los niños.

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