"El Ballet Nacional de España siempre llena el teatro, pero si te pones a mirar la media de edad, te das cuenta de que es muy elevada", cuenta Belén Moreno, relaciones públicas de Ballet Nacional de España (BNE). Justamente este fue el motivo que le llevó a sumergirse en un proyecto que "gracias al amor de todos los participantes", explica, salió adelante.

Se trata de Bailando un tesoro, que primero se materializó en forma de libro y, tras su éxito, como un videojuego educativo, el primero de todo el mundo sobre danza española. "Aunque la palabra educativo siempre causa rechazo en los niños, este videojuego les encanta sin darse cuenta de que están aprendiendo", apunta César Díaz-Faes Pérez, uno de los desarrolladores del proyecto.

La idea del libro surgió hace dos años, cuando se dieron cuenta de la importancia de trasladar el arte del BNE a los más pequeños y desarrollar una herramienta que pudiera vincularles con las bondades de la organización. Azucena Huidrobro, ex bailarina y actual asistente de dirección del Ballet Nacional de España, fue la artífice del proyecto. Su pasión por la enseñanza junto con las ilustraciones de Mercedes Palacios hicieron posible Bailando un tesoro. Un libro que, antes de que se lo esperaran, se convirtió en el más vendido de la sección de danza de Amazon.

Ann Kreiss, una mecenas americana enamorada de la danza y una de las hadas madrinas del BNE, fue una de las principales benefactoras de la obra. Tras su éxito de ventas, Kreiss trasladó su deseo a Belén y Azucena de "hacer algo más grande", pues sabía que con el BNE como protagonista, podían hacer algo realmente innovador. En este momento, ambas comienzan a pensar en qué podrían hacer para contar de una forma dinámica y atractiva la cultura del ballet nacional a jóvenes y pequeños, "aquí pensé en mis dos hijos, uno adolescente y otro más pequeño, e inmediatamente vislumbré la idea de los videojuegos". El proyecto encandiló rápidamente a todos los integrantes del BNE pero, debido a su condición de institución pública, debían contar con la aprobación del Ministerio. Desde el departamento competente, les dijeron que la idea "era muy buena" pero que no podrían contar con financiación pública. No obstante, Belén y Azucena se pusieron manos a la obra "en busca de financiación exterior", concreta. "Cuando contábamos el proyecto, todo el mundo se quedaba fascinado y conseguimos la involucración de mucha gente". Finalmente, el apoyo económico y material de Ann Kreiss, Berklee Valencia y la Asociación Cultural Española, entre otros, han hecho posible el videojuego.

Su andadura no cesa aquí, y para saber si estaban acertando con la idea, llevaron a cabo diferentes investigaciones en colegios públicos, privados y concertados. "Decidimos hacer una investigación en diferentes colegios a través de test sobre el BNE. Un grupo lo hacía a ciegas, sin ninguna información anterior sobre el BNE, otro lo realizaba después de haber dado un taller con el libro de guía y el otro grupo después de ver alguno de los ensayos. Al darnos cuenta que el proyecto estaba siendo más motivador para los niños que para las niñas, le dije a mi compañera que íbamos por el buen camino", cuenta Belén con una gran sonrisa.

Financiación de récord

"Hemos hecho un videojuego con menos de la mitad del presupuesto con el que se suelen hacer. Si lo hacen profesionales, solo para la primera fase, ya te piden 150.000 euros de entrada, y gracias al amor de todos, Bailando un tesoro ha salido adelante con alrededor de 50.000 euros", aclara Belén. Gracias una vez más a sus hijos, que le sirvieron de musas, pensó en la carrera de desarrollador de videojuego, "porque mi hijo quería estudiar algo así", y contempló que podría ser una buena idea que los alumnos de este grado participaran en el proyecto. Para ello, llevaron a cabo un hackaton "que duró cuatro días en vez de dos, porque el BNE todo lo hace a los grande", bromea Belén, donde participaron diferentes grupos de desarrolladores y diseñadores gráficos en pos de elaborar el mejor proyecto. Tras unos días de mucho trabajos, risas "y muy buena comida", añade César, finalmente se proclamó ganador junto a sus compañeros Alejandro Romero Hernández y Manuel González Riojo.

Hoy, tras dos años de esfuerzo, colaboración y de descubrir mundos totalmente desconocidos, Bailando un tesoro ya está al alcance de todos. En él, se observa con total fidelidad la vida y cultura del BNE. Unos gráficos espléndidos donde puede observarse nítidamente las paredes, las clases, el vestuario, los tablones de anuncios e incluso la figura del director general del BNE, Antonio Najarro, muestran al jugador con total exactitud el mundo de la danza. El juego comienza cuando el bailarín o bailarina seleccionado arranca su andadura en la danza, en torno a los 6 años. En esta primera fase comienza en la escuela de danza de su barrio hasta que, pantallas más tarde, supera el nivel y llega al conservatorio. Finalmente, tras pasar las pruebas que el juego propone, el jugador consigue su lugar en el Ballet Nacional de España y, en la última fase, acaba actuando en el Teatro de la Zazuela. Tanto la música como el vestuario se ilustran fielmente, consiguiendo así que los más pequeños se empapen de la cultura y bondades del Ballet Nacional con el simple esfuerzo de pasar un buen rato.

Con todo, Belén y César explican, compenetrándose a la perfección, lo emocionante que ha sido participar en esta aventura y lo especial que ha sido vivir este proyecto con la colaboración de sectores tan diferentes "los informáticos frikis y los locos del arte", bromean juntos. Pues, hoy, pueden tocar con sus propias manos una idea que "parecía una locura", y se ha materializado en un sueño compartido.

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