"El Gobierno no contempla impedir que las empresas chinas coticen en las bolsas de Estados Unidos por el momento". Esas son la palabras que la agencia Bloomberg recoge de la portavoz del Tesoro Monica Crowley.

El viernes saltó la noticia de que Donald Trump estudiaba la medida añadiendo más incertidumbre al mercado, ya que se trataría de algo muy radical que tendría fuertes repercusiones en forma de miles de millones de dólares. 

Los expertos de Bloomberg apuntan que la medida supera el coste y el impacto que está teniendo la guerra arancelaria, por lo que supondría elevar la tensión entre Washington y Beijing a un nuevo nivel justo cuando se ha confirmado que ambas potencias reanudarán las conversaciones en materia comercial el próximo mes de octubre.

Una decisión de tal calado también tendría efectos sobre el proceso de apertura económica que está desarrollando China. De hecho, actualmente está eliminando las limitaciones sobre inversiones extranjeras.

Las cotizadas chinas cuentan con una capitalización total de 1,2 billones de dólares (en torno a 1,1 billones de euros), y entre ellas destaca el gigante del comercio electrónico Alibaba, con cerca de 500.000 millones de dólares (457.000 millones de euros) de valor bursátil y la petrolera Petro China.

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