El caso Epsilon más cerca de juicio al ser rechazado recurso de Villadelprat

    Joan Viladelprat, administrador de la desaparecida Epsolin Euskadi en una vista judicial de 2013. Foto: EFE


    Vitoria, 6 mar (EFECOM).- El caso sobre una posible apropiación indebida y delito societario en la quiebra de la empresa automovilística vasca Epsilon, que aspiraba a competir en la Fórmula Uno, está más cerca de juicio ya que la Audiencia de Álava ha rechazado el recurso presentado por su administrador único, Joan Villadelprat.

    El auto dictado por la Sección Segunda de la Audiencia alavesa, al que hoy ha tenido acceso Efe, rechaza tanto el recurso de Villadelprat como el planteado por el británico Mark Payne, que creó otra escudería en abril de 2011, Epic Racing, formada por personal de Epsilon, a la que esta empresa vendió un mes después todos los activos vinculados a la rama de competición automovilística.

    Villadelprat ya fue condenado en 2013 a pagar 900.000 euros a los afectados por las deudas de esta firma al considerar que fue el único responsable de la quiebra 'culpable' de Epsilon. Además se le impuso una pena de 3 años de inhabilitación para administrar bienes ajenos.

    Ahora, tras el rechazo de estos recursos por la Audiencia de Álava, el Juzgado de Instrucción número 1 de Vitoria concluirá la instrucción penal de este caso, en el que se investiga si en la quiebra de esta empresa se incurrió en los delitos de insolvencia punible, apropiación indebida y delitos societarios.

    Una vez finalizada esta fase dictará previsiblemente el auto de apertura de juicio oral.

    Villadelprat y Payne recurrieron el auto dictado por este juzgado en la fase de diligencias previas alegando 'indefensión' y 'falta de motivación' de esta decisión judicial, pero la Audiencia rechaza ambos en un auto contra el que ya no cabe recurso, por lo que el procedimiento sigue adelante.

    En su recurso, Villadelprat argumenta que la Audiencia de Álava aceptó que Epsilon no quebró por la venta a Epic Racing S.A. de la rama de competición, ya que ello 'sirvió para cerrar una vía adicional de pérdidas'.

    Señala que si en el proceso civil se determinó que esa venta no constituía 'una salida fraudulenta de bienes' de la empresa -que estaba ya en concurso de acreedores-, 'con menos razón' se puede considerar que fuese 'penalmente relevante'.

    Sin embargo la Sala considera que 'no es de recibo la interpretación' que hacen Villadelprat y Payne, porque dicha sentencia deja claro que con la venta a Epic Racing se desgajó 'el pilar' y 'mayor atractivo' de Epsilon, su rama de competición, que le proporcionaba el 97,5 % de sus ingresos.

    Además esa rama tenía un valor de algo más de un millón de euros y se pactó un precio de venta de 200.000 euros mediante un pago aplazado que no llegó a cumplirse por la empresa compradora.

    La Audiencia señala que los apelantes 'también omiten' que Villadelprat fue condenado porque con su conducta 'agravó la situación de insolvencia', motivos por los que rechaza el recurso y devuelve las actuaciones al juzgado instructor.

    Según la comisión de investigación creada en el Parlamento Vasco sobre este caso, Epsilon recibió unos 48 millones de euros en ayudas de varias administraciones públicas, entre ellas de los gobiernos vasco y central. EFECOM