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Las multinacionales de EEUU 'aparcan' hasta 589.000 millones de dólares en efectivo en el extranjero



    Desde hace tiempo, el gobierno de Estados Unidos busca formas para intentar que las multinacionales históricas del país como Apple, Microsoft, Oracle o General Electric repatríen buena parte de los jugosos beneficios que guardan como oro en paño en el extranjero. Un hecho por el que muchos legisladores han puesto el grito en el cielo, ya que esta cifra podría alcanzar los dos billones de dólares, según datos publicados por JP Morgan.

    La cifra está en línea con la que muestra un estudio paralelo realizado por Bloomberg News, que estima que los beneficios en el extranjero de un total de 304 compañías estadounidenses que presentan sus cuentas ante la Comisión de Mercados y Valores de EEUU (SEC, por sus siglas en inglés) ascendería a 2,1 billones de dólares, el 8% más que un año antes.

    Esas cifras demuestran el efecto rechazo que causa el impuesto de sociedades estadounidense, el más alto del mundo desarrollado, al imponer una tasa impositiva que puede alcanzar casi el 40%.

    "Dadas nuestras estimaciones, estas compañías cuentan con alrededor de 927.000 millones de dólares en efectivo, con el 63% de éste, es decir, 589.000 millones de dólares, fuera de las fronteras estadounidenses", indica Dubravko Lakos-Bujas, analista de JP Morgan.

    Apple, con alrededor de 69.700 millones de dólares de beneficios en el extranjero sin pasar por el IRS, guarda en estos momentos un total de 157.800 millones de dólares en efectivo lejos de EEUU, seguido de Microsoft, con un total de 82.100 millones de dólares, y General Electric, que mantiene 62.400 millones de dólares en efectivo lejos de su país. Las 25 compañías del S&P 500 analizadas por JP Morgan mantienen una media de 22.000 millones de dólares en efectivo en el extranjero, cerca del 81 por ciento de su caja.

    Embrollo fiscal

    Estas es una prueba más del enrevesado código fiscal estadounidense, donde las discrepancias están a la orden del día, dado que sectores más inclinados a la demanda extranjera, como el automovilístico, el farmacéutico o la tecnología cuentan con una tasa impositiva más baja que digamos lo que se consideran industrias domésticas, como pueden ser el sector energético, el minorista o el transporte.

    Las diferencias son abismales, ya que las minoristas cuentan con un impuesto de alrededor del 37% mientras que las automovilísticas deben descontarse un 15,5% a la hora de rendir cuentas al Internal Revenue Service (IRS, por sus siglas en inglés), el equivalente al Departamento de Hacienda de España.

    Actualmente, el establishment político estadounidense ha propuesto distintas fórmulas para sacar provecho de este asunto. El presidente de EEUU, Barack Obama, propuso recientemente aplicar una sóla vez una tasa impositiva sobre todos los beneficios sin repatriar. Otros hablan de aplicar una "holiday tax", es decir, permitir la repatriación de beneficios acumulados en el extranjero a una tasa impositiva temporalmente más baja de lo normal.

    Iniciativas que, a día de hoy, tienen pocas probabilidades de materializarse en un futuro inmediato dada la falta de acuerdo legislativo entre el Capitolio, en manos republicanas, y la Casa Blanca.