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Absuelven a un exmilitar peruano acusado de ordenar la ejecución de un miembro de MRTA
Durante la audiencia del juicio seguido contra Zamudio por la muerte de Eduardo Cruz, la Tercera Sala Penal Liquidadora indicó que el procesado no podía ser sentenciado pues un fallo anterior de la Corte Suprema determinó que no se cometió el crimen durante la operación de rescate "Chavín de Huantar".
Cruz, alias "camarada Tito", fue el lugarteniente del cabecilla del MRTA Néstor Cerpa Cartolini en la toma de rehenes, en 1996, de la residencia del embajador japonés en Lima, que se saldó cuatro meses después con la muerte de los 14 secuestradores, un rehén y dos militares que participaron en el rescate.
La abogada de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), Gloria Cano, declaró al Canal N de televisión que la sentencia favorable a Zamudio "no la sorprendió" al tratarse de "un proceso inútil", porque la Corte Suprema ya había tomado una decisión previa sobre la presunta ejecución extrajudicial.
Cano, abogada de la familia del "camarada Tito" se mostró sorprendida por la desestimación de los testimonios de dos policías que custodiaban a Cruz y que aseguraron que Zamudio les informó sobre el envío de un grupo militar para recoger al terrorista que supuestamente se encontraba aún con vida.
"La razón por la que la sala desestimó la declaración de los policías es que hubo pequeñas variaciones en sus testimonios, además que no se emitió un parte dónde señalaran la existencia de un detenido", explicó Cano.
La fiscalía basó su acusación en el testimonio del exrehén Hidetaka Ogura, un exdiplomático japonés que fue uno de los secuestrados por el MRTA, y los dos suboficiales de la Policía.
Ogura declaró haber visto con vida a Cruz después del operativo militar de rescate de los rehenes, y que este fue devuelto al interior de la casa diplomática, donde luego fue reportado muerto por las autoridades peruanas.
La defensa de Zamudio señaló durante el juicio que el exmilitar nunca dio la orden de la ejecución de Cruz.
Un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) pidió el año pasado que continuaran las investigaciones sobre la muerte de "Tito" y estableció una rehabilitación de salud para el hermano del guerrillero.
Zamudio se entregó a la justicia el año pasado tras eludir una orden de captura que tenía desde 2002 por ser el principal acusado de la muerte del Cruz Sánchez en la operación militar, denominada "Chavín de Huántar."
El excoronel está acusado también de presuntos excesos en contra de los derechos humanos en la región Ayacucho y de ayudar al exasesor de inteligencia Vladimiro Montesinos en su fuga, según informó el ministerio de Justicia tras ser detenido en agosto pasado.