El grupo hispano-francés anuncia más acuerdos y ultima el lanzamiento de cigarrillos rubios con la marca Montecristomadrid. La batalla antitabaco emprendida a nivel mundial empieza a provocar las primeras consecuencias. Altadis ha decidido unirse a su mayor competidor, la compañía norteamericana Philip Morris, propietaria de enseñas como Marlboro, Chesterfield o L&M. Ante la presión contra los cigarrillos en todo el mundo occidental, las dos empresas han decidido afrontar de forma conjunta su desarrollo en el continente asiático, uno de los mercados con mayor potencial para las tabacaleras, pero en el que ninguna de las dos tiene una presencia significativa.El contratoPhilip Morris se encargará del desarrollo de Gauloises y Gitanes, las dos marcas de Altadis con mayor presencia internacional, en todos los países asiáticos a excepción de Vietnam y Camboya, donde la compañía hispano-francesa ya estaba presente. La norteamericana se responsabilizará de la fabricación, el marketing, la distribución y la venta de las enseñas de Altadis. "El acuerdo beneficiará a las dos empresas. Es completamente coherente con la estrategia de alianzas que el grupo ya ha desarrollado con éxito en países en los que nuestra masa crítica no nos permite crecer lo suficientemente rápido", aseguró ayer Antonio Vázquez, el consejero delegado de Altadis. A pesar de ser fuertes competidores, esta no es la primera vez que Altadis y Philip Morris alcanzan un acuerdo de colaboración. Ambas mantuvieron por ejemplo un contrato hasta 2004 por el que Altadis fabricaba en España algunas de las marcas de la norteamericana. La alianza no impedirá, además, que Altadis siga introduciendo en distintos países la marca Fortuna, que está logrando un gran crecimiento en Italia, Portugal, Marruecos e incluso Francia. La compañía tiene previsto también el lanzamiento de una nueva marca de cigarrillos rubios para competir en el segmento más alto del mercado. Y no es una enseña cualquiera. Altadis utilizará el nombre de una de sus marcas de puros más conocida a nivel mundial, Montecristo, para desembarcar en este segmento. Adquisiciones El contrato con Philip Morris no significa tampoco que se cierre definitivamente la puerta a otras empresas, como la británica Imperial Tobacco. Altadis reconoció ayer, de hecho, que el crecimiento de sus cigarrillos "se complementará con alianzas con otras compañías tabaqueras en aquellos mercados donde su presencia sea menor", al margen de que se estudien posibles adquisiciones en Europa.Frente a los rumores de los últimas días -los analistas especulaban con la posibilidad de que Altadis vendiera alguna de sus divisiones, como los cigarrillos o la logística-, el grupo sí que dejó claro que mantiene su apuesta por todos sus negocios. "La mejor opción se basa en potenciar la estructura actual con tres unidades distintas -cigarrillos, cigarros y logística- estrechamente relacionadas", aseguró.