Debe asumir un papel mayor del que ha tomado en su filialbarcelona. Artur Carulla, presidente de Quercus, considera que el papel que debe jugar Iberia dentro del accionariado de la nueva compañía a medio plazo "debe ser determinante". En su opinión, es Iberia quien sabe del negocio y quien además será mayoritaria en la compañía fusionada. "El papel de Iberia en la nueva compañía debería ser incluso mayor que el que ha jugado en Clikair, donde hemos tenido un margen para gestionar la empresa muy amplio". En su opinión, una vez realizada la fusión "es imposible recortar los derechos políticos de Iberia". Sin embargo, destacó que aunque la nueva compañía sea una filial de Iberia, "lo idóneo es mantener las empresas separadas en su gestión, ya que el modelo de negocio de una línea de bajo coste y otra como Iberia es muy diferente". A corto plazo, Carulla apuesta por la creación de un equipo gestor donde se unan los equipos directivos de Vueling y Clickair. La compañía deberá seguir cotizando en bolsa para garantizar la independencia y dejar la puerta abierta para que inversores como Lara o el propio Carulla puedan salir del capital a medio plazo. El empresario catalán asegura que el canje de acciones entre Vueling y Clickair "no será problema" para el proceso de fusión que ambas aerolíneas tienen en marcha. Carulla explicó que "ya se ha llegado a acuerdos" en puntos principales y que el cierre definitivo de la fusión llegará en unos dos meses, en línea con las previsiones apuntadas por el presidente de Vueling, Josep Piqué, esta semana, cuando habló de antes del verano. Por otro lado, el consejero delegado de Vueling, Lars Nygaard, ha comprado 40.000 acciones a un precio medio de 7,75 euros por acción. El ejecutivo ha realizado una inversión total de 309.973 euros. Nygaard ya había realizado otras operaciones de compra en enero y marzo, que supusieron una inversión total de 466.313 euros. Tras todas estas operaciones ya suma una participación accionarial del 0,65 por ciento.