Asume 30 millones en pasivos y cánones, y recortará plantilla para traspasarla a HIG Caixabank ha tardado seis meses, desde que absorbió la extinta Cajasol como parte de Banca Cívica, en encontrar una solución para el parque temático Isla Mágica de Sevilla, en el que controla el 82 por ciento como fruto de esa absorción. La entidad ha alcanzado un acuerdo con la empresa francesa Looping Group, controlada a su vez por el fondo de capital riesgo estadounidense HIG, para traspasarle su paquete accionarial. El banco de La Caixa no ingresará dinero, sino que incluso se compromete a asumir costes de 30 millones para traspasar la empresa saneada con tal de dejar este negocio. La entidad ya se desprendió del 50 por ciento que aún controlaba en Port Aventura en noviembre por 105 millones, en favor de Investindustrial. Isla Mágica arrastra una deuda de 18 millones y perdió 3,2 millones en 2011, que se suman al impago desde 2008 del canon anual de 227.000 euros por el uso de los suelos de la antigua Expo 92 donde se asienta. Además, antes de la firma de la venta a HIG, en el mismo verano, estará cerrado el plan de reestructuración de los 600 empleados -400 propios y 200 indirectos- que genera el parque. Isla Mágica, que cumplió en 2012 quince años de vida, ha sido una fuente inagotable de pérdidas, que eran enjugadas sistemáticamente por Cajasol por la vinculación de la caja con la capital andaluza, una situación que Caixabank no estaba dispuesta a seguir soportando. En el accionariado también participan el ayuntamiento y la diputación de Sevilla, Unicaja, Acciona, Aldeasa, Banesto y Ogden.