El creador de la firma esquiva su imagen pública, pese a la notoriedad de la marcaPocos empresarios han conseguido mantener un discreto papel social, a pesar del fulgurante éxito de sus negocios, como Isak Andic. El creador de las tiendas Mango sigue siendo un auténtico desconocido para el gran público, siendo la foto de este artículo un favor más o menos personal. Ejemplos conocidos de esta privacidad la encarnan el gallego Amancio Ortega, el propietario de Inditex (Zara) que sólo ha facilitado una foto a la prensa. Andic, por su parte, ha adoptado una actitud mimética, como Ortega, y también "esconde" su rostro a los medios. El creador de Mango es conocido por mantener -desde el cargo de presidente y fundador- la marca Mango en la exclusiva galaxia de la moda textil internacional, pero también es consejero del Banco Sabadell y uno de los pocos nombres que figuran en la lista de la revista Forbes de magnates, con un patrimonio personal que supera los 2.000 millones de dólares. No se deja fotografiar por la prensa ni da información sobre sus participaciones ni sobre su actividad empresarial, que delega en el director general de la compañía, Enric Casi, la cara visible de Mango. "Andic es muy receloso a la hora de mostrar su imagen en los medios de comunicación", comenta uno de sus colaboradores. Incluso cambia su nombre a la hora de acreditarse. Esta noche los antiguos alumnos de la escuela de negocios Esade esperan poder verle para entregarle en Barcelona un premio por su trayectoria profesional. Detrás de esa imagen de camaleón de los negocios capaz de competir en el apretado mundo de la moda ante la amenaza del textil asiático barato y las grandes marcas del prêt-à-porter se esconde una historia que nace en la emblemática Rambla de Barcelona cuando su familia de origen sefardí llegó procedente de Turquía. Empezó en el negocio de la moda con 17 años cosiendo y consiguió vender unas camisetas por 900 pesetas, el doble de su valor en Barcelona. De la venta por encargo saltó a un popular mercadillo barcelonés y, después, a una tienda de calle hace más de 30 años. Creó su propia marca en verano, mientras comía un mango y de ahí la marca actual. Desde la sede central de Palau-solità i Plegamans, al noroeste de Barcelona, la empresa de Andic, a diferencia de Inditex, ha crecido orgánicamente sin anexionarse otras compañías. Presente en 73 países, Mango supera las 217 tiendas en España, facturó más de 1.100 millones de euros en 2005 y quiere abrir 746 locales en el extranjero entre franquicias y tiendas propias en 2006. Sin perder de vista Asia, su gran apuesta ha sido Europa y ahora Estados Unidos. Mango fabrica el 50 por ciento de sus productos en China, y el resto se reparte entre Marruecos, India y Europa del Este.En paralelo a Mango, Andic se mantiene como consejero de referencia en el crecimiento del Banco Sabadell, que preside José Oliu. Andic ha comprado acciones del banco en lo que va de año que le permiten controlar el 1 por ciento del capital, con más de 3 millones de acciones valoradas en 87 millones de euros. Andic configura junto a José Manuel Lara (Planeta), Joaquín Folch-Rusiñol (Mango), Miguel Bosser, Enrique Bañuelos (Astroc) y Héctor Colonques (Porcelanosa) el núcleo duro del accionariado del Sabadell.