Prestamos atención a uno de los líderes de la bolsa española, el BBVA (BBVA.MC), que se aproxima a corto plazo a una zona de soporte de cuyo mantenimiento depende que no abra la puerta a nuevos mínimos por debajo de los marcados el pasado agosto.
No ha podido en las últimas semanas con del techo del canal lateral con sesgo descendente que discurre por los 5,40 euros y si a corto plazo pierde el soporte decreciente que discurre por los 4,55 euros abriría la puerta a una caída hacia su base, hacia los 4 euros. No obstante, lo más probable es que a corto plazo este nivel de soporte resista y en caso de ser alcanzado vigilaremos su comportamiento ante un probable rebote que debe de ser considerado a priori como vulnerable.
Si finalmente este soporte de los 4,55 euros cae y se produce una extensión de las caídas hasta los 4 euros consideraremos que estamos ante una inmejorable oportunidad para tomar posiciones. Ese entorno de soporte viene además reforzado por los mínimos del año 2016, por lo que es de vital importancia que resista.