Todo tiene un precio

Después de muchos dimes y diretes sobre el posible rescate español, ayer se conoció que Alemania está dispuesta a ayudar a España con la compra de bonos a cambio de más ajustes en sanidad y en educación. Justamente dos competencias de las autonomías, que para colmo de males ayer protagonizaron una pequeña rebelión por parte de Andalucía y Cataluña al plantar a Montoro. Cada es más evidente que las denominadas “regiones”, como se les conoce en el resto de Europa, son el problema. Los alemanes quieren garantizarse que España cumple con el déficit, por eso Montoro hace bien en no aflojar la presión sobre los gobiernos autonómicos para que cumplan con un objetivo de déficit más ambicios del exigido por Bruselas. Ya tenemos experiencia de lo que ocurrió el ejercicio pasado. Casi todos cumplían hasta el último trimestre, en el que se desmadró el gasto y acabaron incumpliendo las 17, hasta Madrid, que parecía la más seria. Es normal que Merkel quiera garantías antes de aflojar el monedero. Supongo que en la cabeza de un alemán no cabe que ellos tengan que pagar por cada día de hospitalización y aquí salga gratis. En fin, que si alguien pensaba que ya conocíamos todos los ajustes, ya puede comenzar a hacerse a la idea de que no es así. Todo tiene un precio.

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