Un paso en la buena dirección

21 Mayo, 2012

La reunión celebrada en Chicago a bordo de una chalupa entre el presidente Mariano Rajoy y la canciller Ángela Merkel es una de las mejores noticias para España de los últimos meses. En primer lugar, fue la canciller quién solicitó el encuentro, lo que significa que quería destacar el esfuerzo reformador de nuestro país; además, como premio ofreció organizar una conferencia de inversores alemanes en España para el mes de septiembre. Un día después, hemos conocido que nuestro país estará presente en la reunión que preparaban Merkel, Hollande y Monti sobre crecimiento. Si a esto unimos el aluvión de declaraciones positivas por parte de responsables comunitarios e internacionales sobre nuestro país, la lectura es que empezamos a contar en la escena internacional. El interés de Merkel puede delatar que ante las diferencias con Hollande y la falta de reformas en Italia, la canciller busque a España como un ejemplo a seguir y un posible aliado en el futuro. Es un rayo de esperanza, que puede hacer que la confianza empiece a mejorar en nuestro país.

División en el G8

20 Mayo, 2012

Estoy sorprendido sobre el tratamiento dado por la prensa española a la cumbre del G8. Según esta, están de acuerdo en impulsar políticas de crecimiento. Pero el comunicado no dice eso, sino todo lo contrario. No hay acuerdo, como reconoce el texto, que señala que cada uno ve de manera diferente qué es política de crecimiento. Para Merkel, es ajuste fiscal hasta mejorar la competitividad por la vía de los salarios y los costes. Para Hollande y Obama es más obra de infraestructura y subvención. Es decir, que el G8 puso de manifiesto la división que existe entre ellos y la falta de acuerdo para salir de la crisis actual.

Hollande lleva razón sobre la banca

20 Mayo, 2012

Hay que reconocer que Rajoy tiene una gran habilidad para responder a la gallega. Acaba de responder a Francois Hollande que quizá él tenga más datos sobre la banca española, después de que éste pidiera ayudas europeas. Una manera de parecer que lo desmiente sin hacerlo. Todos sabemos, Rajoy el primero, que el Gobierno debe inyectar más dinero en una parte de la banca española, que en estos momentos no tiene. También que Bruselas exigió rescatar el país como condición para dar más dinero a la banca. Y, por último, que el tema del rescate es uno de los que figura en la agenda de la cumbre del crecimiento que se celebrará en los próximos días. Hollande lleva razón. Lo malo
es que haya expresado sus pensamientos en público, lo que muestra el poco respeto que tiene a nuestro país.

Desconfianza

18 Mayo, 2012

La fiesta sobre el cumplimiento del déficit ha durado sólo unas horas. Menos de un día después de que viéramos al ministro Montoro acompañado de los consejeros de Economía de las comunidades autónomas sonrientes porque sus planes sobre el déficit recibieron el aprobado, nos enteramos que no era del todo así. Los planes de 2012 si fueron aprobados, pero tres comunidades corrigieron al alza sus déficit de 2011, de manera que el año pasado lo acabamos con un desajuste próximo al 9 por ciento del PIB en el conjunto del Estado. Y Elena Salgado disfratando como miembro de varios consejos de administración. No me dejo de preguntar qué habrán visto estas empresas en la ex vicepresidenta para contratarla, con todos los directivos competentes que hay en el paro. Pero volvamos al tajo. La cuestión es que si ayer nadie se atrevió a destapar el desaguisado de las cuentas de 2001, cómo nos vamos a fiar que en este año las autonomías vayan a cumplir sus compromisos. Se trata, además, de tres autonomías del PP -Madrid, Comunidad Valenciana y Castilla y León-, para que luego digan que los socialistas son unos manirrotos. Así, lo único que vamos a conseguir es que crezca la desconfianza y terminemos intervenidos.

Los depósitos de Bankia están seguros

17 Mayo, 2012

La jornada de ayer fue kafkiana. Un reportaje periodístico sobre que se habían retirado mil millones de Bankia extendió el pánico sobre el valor y creó colas en algunas oficinas de clientes que preguntaban por su dinero. El secretario de Estado de Economía, Fernando Latorre, y el nuevo presidente de la entidad financiera, José Ignacio Goirigolzarri, salieron a desmentir que los depósitos de la entidad financiera corrieran peligro alguno. Hay que tener en cuenta que mil millones es mucho dinero para cualquiera de nosotros, pero apenas representa el 1 por ciento de los depósitos de Bankia. Además, nadie debe temer por su dinero en esta entidad. Al contrario, casi el 50 por ciento está en manos del Estado y pronto este porcentaje será mucho mayor si se materializa la nueva inyección que de capital que el banco pedirá al Gobierno. Bankia es ahora un banco público, el único existente en España, junto al Instituto Oficial de Crédito (ICO). El dinero está seguro en cualquier entidad, de todas maneras. Aunque la salida de Rato se ha gestionado de pena, hasta el punto de crear una enorme incertidumbre sobre el futuro del banco, esta vez hubo agilidad para detener el bulo sobre los depósitos de Bankia.

El BCE tiene un grave problema

16 Mayo, 2012

No me extraña que el presidente del BCE, Mario Draghi, permanezca estos días atrincherado y sin comprar deuda periférica. El susto que debe de tener es mayúsculo si se pone a echar números. La compra de bonos griegos en los últimos dos años y medio se aproxima a los 40.000 millones de euros. Una cifra que puede apuntarse directamente como impago si Grecia decide irse del euro y establecer el dracma como moneda, ya que jamás devengará a sus acreedores, como hizo Argentina. Eso explica el llamamiento que hizo ayer para que Grecia siga en el euro. Pero nada sirve ya. Hubiera sido mejor vigilar al país para que no derrochara el dinero hasta colocarse en la situación límite por la que pasa en la actualidad. Ahora, no queda más que asumir las decisiones del pasado. La prensión alemana para que el BCE no adquiera títulos periféricos va a subir de tono en las próximas semanas. El riesgo es que España e Italia no aguante la prima de riesgo y tengan que solicitar directamente el rescate. Rajoy está decidido a oponerse a tal petición. Por ello aceptó la supervisión del BCE a la banca española y una subida del IVA. Todo, con tal de ver pronto al BCE adquiriendo títulos de deuda españoles.

La quiebra griega es inevitable

15 Mayo, 2012

Es triste llegar a esta conclusión, pero si yo fuera griego también votaría por dejar de cumplir el plan de austeridad. España o Italia son países con un importante potencial de crecimiento, pueden sufrir durante los ajustes, pero luego recuperarán su ritmo de actividad. Pero ni Grecia ni Portugal podrán crecer con el euro. La deuda griega es tan alta, que en la actualidad uno de cada dos euros que paga el contribuyente va a remunerar los intereses. El ciudadano no entiende qué ha pasado. Los fondos que recibió de la UE se han esfumado, en España por lo menos están invertidos en carreteras a veces inservibles. Quedan muchos años de miseria por delante. Lo primero que hay que definir es si la quiebra se produce dentro o fuera del euro. Después se debe evitar una quiebra desordenada y la UE debe dejar bien claro que otros países como Portugal o España no seguirán sus pasos. En un primer momento se producirá una falta de liquidez que la UE debe compensar mediante el suministro de dinero a sus bancos para que todo siga funcionando. Los nervios del mercado son inevitables y el efecto de contagio también, como estamos viendo durante estos días. La prima de riesgo española escalará mucho más y el rescate dependerá solo de la voluntad de la UE y, sobre todo del BCE, que en algún momento tendrá que ponerse a comprar bonos españoles e italianos como un loco para evitar que se disparen como un cohete. Esperemos que todo vaya bien. El impago griego es inevitable.

Al borde del precipicio

14 Mayo, 2012

La prima de riesgo española cerró en 477 puntos, después de llegar a superar durante la jornada los 490 puntos. Ello quiere decir que a cualquier préstamo a tipo euribor es necesario añadirle casi 5 puntos más, lo que coloca nuestra capacidad de endeudamiento en estos momentos en una situación insostenible. No sólo me refiero al Estado, que afortunadamente adelantó en seis meses las emisiones de deuda, sino a las empresas privadas, que deben refinanciarse en los mercados. España no puede seguir así, esta es la primera conclusión. En estas circunstancias, caben básicamente tres salidas. La primera y menos deseable sería reconocer que no somos capaces de satisfacer nuestra deuda y exigir una reestructuración o recorte en su remuneración. La segunda opción, sería aceptar un rescarte de la Unión Europea. Uno de los desencadenantes de las incertidumbres es la segunda reforma financiera presentada en tres meses por el ministro de Economía, Luis de Guindos. El incremento de las provisiones a la banca es claramente insuficiente. Se necesitan otros 80.000 millones más para cubrir la mora en préstamos a pymes y grandes empresas. El problema es que las entidades no disponen de más capital para hacer frente a estas provisiones, lo que obliga a un rescate del país entero para dar dinero a los bancos. La tercera opción, la óptima, es que el Banco Central Europeo (BCE) compre deuda española para rebajar la prima de riesgo, igual que hizo Estados Unidos. Pero esta alternativa no está, de momento, al alcance de nuestra mano ya que cedimos la soberanía monetaria al BCE. Difícil salida. Estamos al borde del precipicio y no sabemos si tirarnos al vacío o dejarnos llevar. Salvo que alguien nos venga a rescatar en el último momento, el futuro es impredecible.

Cómo hacer una casa por el tejado

9 Mayo, 2012

Los mercados vivieron ayer otra dura sesión a la baja, con los bancos a la cabeza, por culpa de Bankia. El ministerio de Economía que dirige Luis de Guindos volvió a demostrar su excelente experiencia en hacer las cosas mal. En lugar de convocar una conferencia de prensa para presentar el plan de rescate de las entidades financieras españolas y posteriormente anunciar el cambio en la presidencia de Bankia se hizo al contrario. Se cambió al presidente de Bankia sin dar explicaciones públicas, con lo que la impresión en la población española era de que el banco podía quebrar en cualquier momento y sus accionistas quedarse sin ahorros. Nadie del Gobierno salió a dar una explicación, curiosamente fue Rubalcaba el único que dijo que confiaba en la entidad, donde tiene sus ahorros. Guindos no se atrevió a pedir la salida del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, a principios de año ni a acometer estas reformas hace tres meses y ahora no tiene un plan definido ni consensuado con el Banco de España y ayer tuvo que marcharse a toda prisa a Bruselas para negociar ayudas de urgencia para el sector. En fin, es como empezar una casa por el tejado. Una chapuza.

Grecia, con paso firme hacia el abismo

8 Mayo, 2012

Los españoles estamos preocupados por la salud de nuestro sector financiero, por el incremento del desempleo o la caída de la actividad y, sin embargo, el verdadero peligro anida en el caos heleno. Los griegos están abocados a ir de nuevo a las urnas para elegir un gobierno estable el 17 de junio, ante la fragmentación del voto de la última convocatoria electoral. Sin embargo, la Troika -integrada por representantes del FMI, la Comisión Europea y el BCE- exige un paquete de recortes por otros 11.500 millones de euros antes de finales de junio para desembolsar otro tramo del préstamo por 130.000 millones otorgado a Atenas para hacer frente al pago de su deuda. La cuestión es, qué gobierno es capaz en diez días deponer en marcha un recorte semejante, en el supuesto caso de que las elecciones sirvan para despejar la formación de un nuevo Ejecutivo. Es decir, en román paladino, Grecia está abocada a incumplir el próximo vencimiento de su deuda si Alemania no da permiso para cambiar el calendario de pagos. Caben, por tanto, dos posibilidades que quiebre sin irse del euro o que fuercen su salida. El resto de Europa debe darse prisa por demostrar que es solvente para escapar al efecto contagio. ¿LLegará España a tiempo con su plan de reformas? Por lo menos, la incertidumbre sobre la banca parece que puede quedar despejada esta semana. A ver si esta vez dejamos los desafíos en el cajó y, por fin, acertamos.