Empresas y finanzas

El Ejército rodea una ciudad siria tras decenas de deserciones



    AMÁN (Reuters) - Tropas sirias rodeaban el lunes una localidad cerca de Homs tras la deserción de decenas de soldados de la zona, dijeron activistas y habitantes del lugar, en la última operación para combatir la disidencia en el seno del Ejército tras cinco meses de insurrección popular.

    Desde que el líder libio Muamar el Gadafi fuera apartado del poder, activistas y residentes han informado de un aumento en el número de deserciones entre los soldados, así como de una intensificación de las protestas contra el presidente Bashar el Asad.

    Sostienen que ha habido deserciones en la provincia de Deir al Zor, en el este; en la de Idlib, en el noroeste; en el campo alrededor de Homs y en las afueras de Damasco, donde las tropas gubernamentales combatían con los desertores el domingo.

    Al menos 40 tanques ligeros y vehículos blindados, así como 20 autobuses con tropas y efectivos de inteligencia militar, se desplegaron a las 5:30 a.m. en la entrada de la autopista en Rastan, 20 km al norte de Homs, y comenzaron a disparar con armas pesadas hacia el pueblo, dijeron dos de sus habitantes.

    "Los tanques se desplegaron a ambos lados de la autopista, que permaneció abierta, y dispararon salvas de largo alcance con sus ametralladoras hacia Rastan", contó a Reuters por teléfono uno de los dos vecinos, que dijo llamarse Raed.

    Raed agregó que las deserciones comenzaron en Rastan cuando fue asaltada por los tanques hace tres semanas para aplastar unas multitudinarias manifestaciones callejeras contra Asad que acabaron con decenas de civiles muertos.

    Rastan, situada en la autopista principal que lleva a Turquía, ha sido tradicionalmente la cantera de reclutas suníes para el Ejército, dominado por oficiales alauíes - la minoría musulmana a la que pertenece Asad - que está dirigido por su hermano menor Maher.

    Mustafa Tlas, que fue ministro de Defensa durante 30 años hasta que se retiró en 2006, también procede de esta localidad, situada en las antiguas tierras agrícolas junto al río Orontes.

    PRESIÓN

    La aparente caída de Gadafi ha coincido con un aumento de la presión internacional sobre Asad por su represión de las protestas, y para esta misma semana se esperan sanciones de la Unión Europea al sector petrolero.

    El presidente turco, Abdulá Gül, que fue un gran partidario de Asad, dijo que la situación ha llegado a un punto en el que los cambios podrían ser demasiado poco y demasiado tarde, según publicó el domingo la agencia estatal de noticias turca Anatolia.

    "Hemos perdido nuestra confianza", agregó.

    Las tropas sirias mataron al menos a dos manifestantes durante la noche en el pueblo de Albu Kamal, en la frontera con Irak, dijeron activistas locales.

    "Una multitud salió de la gran mezquita a la plaza principal, donde fueron recibidos por balas disparadas por francotiradores de la policía de seguridad. Tres manifestaciones también resultado heridos", contó un activista.

    Al igual que muchas ciudades en todo el país, Albu Kamal, en la frontera con el corazón suní de Irak, lleva rodeada por los tanques desde hace semanas, en un intento de acabar con las manifestaciones que piden el final del dominio de la familia Asad, pero las protestas se desatan cada día tras los rezos que ponen fin al ayuno del mes del Ramadán, según algunos habitantes. .

    DESERCIONES

    En Damasco, decenas de soldados desertaron y huyeron a la zona agrícola de Al Ghuta después de que tropas pro Asad dispararan a una gran manifestación cerca del barrio de Harasta para evitar que se dirigieran al centro de la capital, según algunos residentes.

    Un comunicado publicado en Internet por los Oficiales Libres, un grupo que dice representar a los desertores, dijo que hubo "grandes deserciones" en Harasta y que las fuerzas de seguridad y las milicias 'shabbiha' leales a Asad los están persiguiendo.

    Es la primera gran deserción de la que se informa cerca de la capital, donde se encuentra el núcleo de las tropas gubernamentales.

    "Los reclutas más jóvenes que desertan suelen volver a su pueblo o ciudad y esconderse. Hemos visto a desertores más experimentados combatiendo en el sur, en Idlib, y en los alrededores de Damasco", indicó un activista que dijo llamarse Abu Khaled.

    Las autoridades sirias han negado que se hayan producido deserciones. Han expulsado a los medios de comunicación independientes desde el inicio del levantamiento popular en marzo.