Cultura

Un experto cree imposible que Jackson se inyectara el propofol



    LOS ANGELES, EEUU (Reuters) - La afirmación de los abogados del médico de Michael Jackson de que el cantante causó su muerte al inyectarse el potente anestésico propofol es una "locura", dijo un experto en anestesiología en su testimonio del jueves.

    El doctor Steven Shafer dijo al jurado que los niveles de propofol hallados en la sangre de Jackson en la autopsia realizada tras su muerte en junio de 2009 eran demasiado altos como para que los explicara la teoría de una inyección autoadministrada.

    Shafer, el último testigo de la fiscalía en el juicio contra Murray por homicidio involuntario, también intentó desestimar la teoría de la defensa de que Jackson ingirió una dosis fatal de pastillas del sedante lorazepam.

    Murray admitió a la policía que, mientras estaba en la mansión de Jackson, le inyectó al cantante propofol y lorazepam para ayudarle a dormir. Pero los abogados del médico han alegado que el artista podría haber tomado una dosis extra y fatal de propofol mientras se encontraba solo en su dormitorio.

    Shafer descartó la idea, diciendo que el cantante de 50 años tendría que haberse inyectado varias veces para acumular el nivel de propofol hallado en su sangre.

    "La gente no se despierta de la anestesia así", dijo Shafer al jurado tras agitar sus brazos para imitar a un paciente recuperando la conciencia y luego inyectándose.

    "La gente no se despierta empeñada en darse otra dosis. Es una locura", añadió.

    Shafer utilizó gráficos para explicar que si bien el propofol puede detener la respiración de una persona, el corazón continúa latiendo durante unos 10 minutos y la sangre sigue circulando.

    Incluso si Jackson se inyectó a sí mismo una dosis de 100 miligramos de propofol seis veces, y dejó de respirar en la última dosis, su corazón habría seguido latiendo lo suficiente como para bajar la concentración de propofol por debajo del nivel hallado en la autopsia, dijo Shafer.

    Murray dijo a la policía que dio a Jackson sólo 25 miligramos de propofol y dos inyecciones de lorazepam de 2 miligramos cada una el 25 de junio de 2009.

    Los análisis hallaron que el propofol fue la principal causa en la muerte del artista y que el lorazepam contribuyó en el fallecimiento.

    Los abogados defensores argumentan que Jackson podría haber ingerido más lorazepam de los 4 miligramos que Murray dice que le dio.

    Pero Shafer también criticó esa teoría. Dijo que la cantidad de lorazepam hallada en el estómago del cantante era minúscula.

    "Los resultados (...) prueban que Michael Jackson no ingirió lorazepam", afirmó.