El guión alcista se cumplió hasta el miércoles de la semana pasada: tras la rendición bajista, los índices lanzaron su ataque a las resistencias, y no les importó demasiado que, aunque la Fed no subió los tipos, se dejara la puerta abierta para hacerlo antes de fin de año.
De esta forma, algunos índices como el Ibex o el S&P 500 marcaron máximos de cinco años y se acercaron peligrosamente a sus récords históricos.
Pero el jueves el escenario cambió radicalmente. El índice de la Fed de Filadelfia mostró inesperadamente una lectura negativa, lo que sugiere estancamiento de la actividad industrial en EEUU. Inmediatamente, al mercado le entró el miedo a que el aterrizaje un sea suave sino brusco, y a que la economía entre en recesión. Lo cual provocó caídas importantes el jueves y el viernes.
Esta semana comienza con un ánimo también pesimista, puesto que los principales datos que se van a publicar en EEUU pueden confirmar una fuerte desaceleración de la actividad. En especial, los referidos al sector inmobiliario, la mayor fuerza recesionista a juicio de los analistas: hoy lunes conoceremos las ventas de viviendas de segunda mano, y el miércoles, las nuevas.
Sin embargo, la posible muerte del terrorista Bin Laden puede volver a animar los mercados.
Ese mismo día conoceremos los pedidos de bienes duraderos, una estadística muy relevante para confirmar o desmentir la desaceleración económica. Otros datos estrellas de la semana serán la confianza del consumidor, que se conocerá el martes, la revisión del PIB del segundo trimestre (que se espera que se mantenga en el 2,9%), prevista para el jueves, los gastos e ingresos personales –con su famoso índice de precios PCE- y el índice PMI de Chicago, ambos para el viernes.
En Europa, los datos más relevantes serán el IPC alemán (hoy), el índice IFO y las ventas minoristas en ese país (el martes), la masa monetaria de la zona euro (miércoles), el PIB de Francia y el paro en Alemania (jueves), y la confianza del consumidor y el paro en Francia, así como los índices de confianza en la zona euro (viernes).
Estos malos presagios económicos en EEUU pueden ser contrarrestados por la posibilidad de que el hombre más buscado del planeta, Bin Laden, haya muerto. Así lo aseguraban varios medios de comunicación internacionales este fin de semana.
Desde el 11-S, siempre se ha pensado que la muerte o captura del terrorista árabe dispararía a las bolsas a la estratosfera. Sin embargo, la fuerte subida acumulada en los últimos tres años y el hecho de que el mercado cada vez ignore más los acontecimientos geopolíticos (véase como ha pasado de la guerra de Líbano o de la crisis con Irán) cuestionan esta teoría. Reacción positiva habrá casi seguro si la noticia se confirma; pero es dudoso que vaya a ser espectacular.
En el capítulo de resultados empresariales, llegará a su fin la temporada de preavisos en EEUU, con Walgreen y Research in Motion como los nombres más destacados.