Ferrari Monza SP1 y SP2: la exclusividad de los años 50 renace con 810 CV de potencia
EFE , Ecomotor.es
El fabricante italiano de deportivos Ferrari ha presentado los Monza SP1 y SP2, dos nuevos modelos exclusivos que evocan a los clásicos coches de competición de la década de los 50 de la firma del 'Cavallino' y están dirigidos a los coleccionistas "más apasionados" de la marca.
Ambos vehículos han sido desarrollados por el departamento Special Projects e inauguran la nueva familia de la compañía, denominada "Icona", que, según Ferrari, nace de un concepto inspirado en sus míticos deportivos de carreras, a los que se les ha dotado ahora de la mejor tecnología actual.
Los Ferrari Monza SP1 y SP2, que miden 4657 mm de largo, 1996 mm de ancho y 1155 mm de altura, reinterpretan los icónicos barchetta, desde el 166MM de 1948, origen del concepto barchetta, hasta los 750 Monza y 860 Monza.
Ferrari Monza SP1.
Ferrari recuerda en un comunicado que esos vehículos fueron concebidos "con el único propósito de vencer" y contribuyeron en la década de los cincuenta a construir parte de la leyenda Ferrari gracias a sus sucesivos triunfos en el Campeonato Mundial de Deportivos.
El Ferrari Monza SP1 ha sido diseñado como un vehículo monoplaza de calle con una identidad única. El Monza SP2 es una versión biplaza gracias a la eliminación del cubre capota y a la inclusión de una pantalla protectora junto con una segunda barra antivuelco.
Ferrari Monza SP1.
Los Monza SP1 y SP2 cuentan con la mejor relación peso potencia de un coche en configuración barchetta gracias al uso intensivo de la fibra de carbono en su construcción y detalles específicos que incluye, como son faros, luces traseras, ruedas e interiores.
Una experiencia Fórmula 1
Ferrari Monza SP2.
Equipados con el motor más potente que Maranello ha construido, un V12 de 810 CV -superando al 812 Superfast- y 719 Nm, pueden acelerar de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos, y de 0-200 km/h en 7,9 segundos. Su velocidad máxima supera los 300 km/h.
La marca italiana asegura que la arquitectura de ambos modelos se presenta como la de un bólido de forma monolítica y perfil aerodinámico alar, donde la ausencia total de techo y parabrisas ha dado a los diseñadores la libertad de crear proporciones únicas que no hubiesen sido posibles en un spider tradicional.
Ferrari Monza SP2.
El resultado es "una sensación de velocidad extrema, normalmente solo experimentada por los pilotos de Fórmula 1, directamente ligada a un puesto de conducción esculpido en el mismo volumen del vehículo, que envuelve al conductor y el puesto de conducción".
En su diseño destacan las puertas y su apertura hacia arriba, así como su capó en ala de una sola pieza con guardabarros integrados, enteramente fabricado en fibra de carbono, y que se abate hacia delante exhibiendo el motor V12.
Como sucede con los modelos de competición, todo el chasis está fabricado íntegramente en fibra de carbono ligera haciendo el vehículo más manejable y ligero.
Su interior también está realizado en el mismo material con su acabado natural para realzar el impacto deportivo de su diseño. Según Ferrari, uno de los desafíos más grandes al tratarse de vehículos Sport de altas prestaciones completamente "al aire libre" fue gestionar los flujos aerodinámicos en el interior de cabina en ausencia de parabrisas.
La solución ha sido crear una cúpula específica denominada "Virtual Wind Shield" (Parabrisas Virtual), incorporada al carenado delante del panel de instrumentos y volante, que además desvía parte de los flujos aerodinámicos para mantener el máximo confort en su conducción.