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El fantasma del LTCM sobrevuela el mercado: la crisis se extiende al conjunto de los hedge funds

Ainhoa Giménez, Bolságora
10/08/2007 - 1:11

Goldman Sachs tiene que cerrar dos fondos de bolsa por la extrema volatilidad del mercado. Las crisis se sabe cómo empiezan pero no cómo acaban. Ni cuándo. Este lunes, les explicábamos en esta sección cómo se habían quedado pillados en la crisis ‘subprime’ numerosos ‘hedge funds’ de arbitraje, al endeudarse enormemente para comprar bonos respaldados con estos créditos.

Una jugada que les ofreció una enorme rentabilidad hasta que estalló de la burbuja inmobiliaria y comenzaron los impagos. El famoso gurú Jim Cramer alertaba de que la crisis iba a ser mucho mayor, aunque por lo menos iba a ser rápida.

Parece que esta premonición empieza a cumplirse. Ayer, el nuevo descalabro en Wall Street tuvo detrás la rápida extensión de la crisis a los fondos de otras grandes entidades. El caso de BNP Paribas fue el más citado, ya que obligó al BCE a anunciar una inyección de liquidez extraordinaria para dar estabilidad al sistema.

Pero lo ocurrido en el banco francés es muy similar a lo que le pasó a Bear Stearns hace unas semanas, puesto que se trata de fondos que invertían en el mercado de crédito y que se han quedado atrapados de la misma forma. No es más que otro nombre en una lista que promete ser mucho más larga. La estrategia era muy popular y fue practicada por todos los gestores de este tipo de fondos.

Mucho más preocupante es lo ocurrido con Goldman Sachs. Ayer se supo que ha tenido que vender parte de la cartera de dos de sus ‘hedge funds’ para cubrir las fuertes pérdidas sufridas en el último mes: se trata del North America Equity Opportunities –con un patrimonio de 767 millones de dólares y pérdidas del 15% en 2007, un 115 sólo en julio-, que ‘TheStreet.com’ da por liquidado; y, sobre todo, el legendario Global Alpha, con activos por valor de 9.000 millones y del que también se llegó a decir que va a ser liquidado, algo que Goldman desmintió.

Lo importante de estos fondos es que no invierten en el mercado de crédito, sino en la bolsa. Son fondos que utilizan programas de trading automatizados para intentar encontrar oportunidades y también para montar estrategias de tipo ‘market neutral’, en las que se hace arbitraje con mercados o valores correlacionados: se ponen alcistas en un valor y bajistas en otro.

De esta forma, buscan ganar el diferencial en el comportamiento de ambos activos; como ese diferencial suele ser pequeño, la ganancia se multiplica mediante el apalancamiento, es decir, pidiendo dinero prestado para invertir por una cantidad mucho mayor que el patrimonio del fondo.

Este tipo de estrategias suele buscar una gran descorrelación con la evolución de los índices –de ahí los de ‘market neutral'- y suelen tener muchas posiciones abiertas para diversificar y reducir el riesgo. Nunca hasta ahora se habían enfrentado a una crisis así; de hecho, era considerada una de las estrategias alternativas de inversión más seguras.

Una volatilidad mortal

El problema reside en la altísima volatilidad del mercado, con movimientos superiores al 2% en los principales índices casi a diario y con grandes acelerones –al alza y a la baja- en la última hora de negociación. Los programas de trading se basan en modelos estadísticos que parten de una volatilidad mucho menor; en entornos excepcionales como el actual, simplemente no funcionan. No son capaces de responder a unos altibajos tan violentos y rápidos; y aunque lo fueran, ejecutar las órdenes de ‘stop loss’ en el nivel prefijado es casi imposible en estos momentos. Siempre hay que hacerlo mucho más abajo, lo que dispara las pérdidas.

Si a estos problemas añadimos el fuerte apalancamiento de estos fondos, el desastre está servido. Y cuando llegan las pérdidas llegan los reembolsos, que obligan al fondo a vender más posiciones a cualquier precio para poder devolver las participaciones a los inversores. Y esas ventas hunden el precio de los activos, lo que a su vez destroza a otros ‘hedge funds’ que invierten en los mismos mercados. Cuando muchos gestores tienen que vender a la vez grandes posiciones, se consuma la tragedia.

La sombra del LTCM

Si se confirma la liquidación del Global Alpha, el fantasma del LTCM sobrevolará de nuevo el mercado. El LTCM fue el famoso ‘hedge fund’ dirigido por varios premios Nobel que se hundió en 1998. Aquel fondo practicaba una estrategia de arbitraje pero no en la bolsa, sino entre los bonos de distintos países. Cuando Rusia suspendió pagos y devaluó su divisa, se dispararon los bonos de EEUU al ser percibidos como un refugio seguro. Un desastre para quien estaba largo en deuda rusa y corto en la norteamericana.

Aquel colapso tuvo que ser reflotado mediante un plan especial de la Fed en el que colaboraron varios de los mayores bancos de inversión. Y las semejanzas con la situación actual son muchas. De momento, ayer corrían rumores de fuertes pérdidas en otros muchísimos fondos. Algunos de ellos muy conocidos, como el Highbrigde Statistical Market Neutral de JP Morgan, el Tykhe Capital, el Algert Coldiron o el AQR Capital.