'Sálvame', una década de gloria y dos años de declive: el "rojos y maricones" y Rocío Carrasco marcó el punto de inflexión
David Saiz
Sálvame ha sido desde hace 14 años uno de los grandes motores de Telecinco, generador de contenido y de audiencia. Una auténtica maquinaria que ha vertebrado la programación del canal principal de Mediaset con hasta cinco horas de directo diarias, que eran nueve los viernes con el Deluxe.
El éxito de Sálvame en estos años es incontestable. Su universo ha penetrado en los espectadores como pocas veces ocurre en televisión. Ha generado personajes propios y un lenguaje único que desaparecerá de Telecinco este viernes, cuando se emita el último programa del formato que produce La Fábrica de la Tele.
El éxito de Sálvame durante más de una década comenzó a desgastarse hace unos tres años, cuando la tensión y polarización comenzó a hacerse más evidente en el plató de Telecinco. "Este programa es de rojos y maricones", fue la frase que lanzó Jorge Javier Vázquez en 2020. Esa expresión trajo problemas al presentador con Vasile y muchos sitúan ese instante -era abril de 2020- como el punto de inflexión de un programa en el que la política comenzó a comer terreno al corazón y el entretenimiento.
Sálvame cerró la temporada 2019/2020 con un 18,5%, uno de sus mejores datos. Igual que la siguiente, con un 18,4%, en este caso beneficiada por la primera temporada del documental de Rocío Carrasco, que arrasó en prime time y, como consecuencia, también por las tardes.
A partir de ese momento, sin embargo, comenzó un declive imparable que hizo saltar las alarmas, como se puede observar en el gráfico de Geca que mostramos a continuación, en el verano de 2021 (16,7%). En agosto de ese mismo año, Sálvame perdió por primera vez el liderazgo en favor de Tierra amarga, la serie turca que emitía Antena 3. La sangría no se detuvo con el comienzo del nuevo curso, con un Sálvame cada vez más politizado y el estreno de la segunda temporada del documental de Rocío Carrasco, que ya no funcionó como la primera tanda. El magacín cerró con un 15% la temporada 2021/2022, marcada también por el despido de Paz Padilla, entre otras polémicas internadas. Peor fue el pasado verano, con un 14,1% de share.
Esta temporada, que está a punto de finalizar, Sálvame registra un 13,5% de media con unos datos que ha mejorado en las últimas semanas, coincidiendo con el anuncio de su cancelación y bombazos del calibre del anuncio de boda de Kiko Hernández con su novio Fran Antón. Desde hace unos días, además, el programa tiene el complicado reto de levantar los nefastos datos que le deja en herencia la serie Mía es la venganza (8%) hasta el 13% con el que acabó, por ejemplo, este lunes. La media fue de 12,4%.
Lejos quedan, sin embargo, los años de gloria de Sálvame, un programa que ha cosechado resultados espectaculares, por encima del 20% que ahora serían impensables. En la media de temporada regular, Sálvame consiguió su máximo en el curso 2015/2016, con un 19% de cuota.