Motor

El automóvil urge a prorrogar los ERTE para que funcione el plan de reactivación del sector

  • Sernauto alerta de una caída de entre el 6 y el 10% del empleo directo
  • La pandemia puede generar una sobrecapacidad mundial del 25%
Antonio Garamendi y María Helena Antolín, durante la mesa del automóvil de la CEOE. EE

Dani Valero
Valencia,

Para que el plan de 3.750 millones de euros impulsado por el Gobierno de España logre su objetivo de reactivar la industria del automóvil -gravemente afectada por la crisis del Covid-19- es imprescindible una prórroga de los ERTE hasta final de año que dé oxigeno al sector y mantenga el empleo a corto plazo. Esta fue una de las reflexiones más compartidas por los integrases de la mesa redonda sobre automoción que tuvo lugar este miércoles en la cumbre empresarial Empresas Españolas Liderando el Futuro, organizada por la CEOE entre el 15 y el 25 de junio.

En el encuentro, moderado por el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, participaron José Vicente de los Mozos, presidente de la patronal de fabricantes Anfac y de Renault España; Francisco José Riberas, presidente del proveedor Gestamp; María Helena Antolín, presidenta de la patronal de proveedores Sernauto y del proveedor Grupo Antolín; Raúl Palacios, presidente de la patronal de distribuidores y talleres de vehículos Ganvam; y Gerardo Pérez Jiménez, presidente de la patronal de concesionarios Faconauto.

"Los ERTEs han sido un mecanismo bien negociado y útil que han permitido mantener empresas y empleos del automóvil en España. Pero es fundamental su prolongación y flexibilización. No hacerlo podría suponer que el esfuerzo realizado haya sido inútil", advirtió al respecto Francisco Riberas, que situó esta reivindicación al mismo nivel de importancia que la de "estimular la demanda" -atendida por el plan anunciado por el Gobierno- para reactivar el sector.

"El plan ha sido una decisión acertada, pero es fundamental que se ponga en marcha de una manera decidida y que se garantice cuanto antes la viabilidad a largo plazo antes de que los fabricantes puedan tomar decisiones negativas", dijo en alusión a la marcha de Nissan de Barcelona, y alertó de que la crisis del coronavirus puede elevar la sobrecapacidad productiva de automóviles a un 25%.

El empleo caerá un 10%

En representación de Sernauto, María Helena Antolín incidió en la misma cuestión: "Durante dos meses nuestra fabricación se redujo al 85%. Nos vimos obligados a solicitar los ERTE como medida muy eficaz", destacó, si bien alertó de que para el presente ejercicio los proveedores del automóvil esperan una caída de la facturación de entre el 20 y el 30% de la facturación. "Esto puede suponer una caída de entre el 6 y el 10% del empleo directo, aunque estamos a tiempo de reaccionar ya para reducir la gravedad", agregó, al tiempo que reclamó "seguridad jurídica" y "flexibilidad laboral".

Raúl Palacios, presidente de Ganvam, indicó que el 90% de los 450.000 empleos directos de los distribuidores y talleres a los que representa su patronal se vieron afectados por los ERTE, de los que se han reincorporado ya la mayoría. No obstante, subrayó "la urgencia de una prórroga ante la gran incertidumbre que sigue existiendo". "Necesitamos continuar sin destruir los puestos de trabajo. La demanda depende de la renta disponible de los ciudadanos, y hay que mantener el empleo para que las rentas se mantengan. El mejor plan de estímulo que puede lanzar el Gobierno es mantener el empleo, produce el mayor efecto multiplicador. Imponer a las empresas el pago de nóminas con actividad a ralentí puede abocar a muchas empresas al cierre", expuso.

"Un Sueldo Mínimo Vital"

El dirigente fue más allá y propuso "un Sueldo Mínimo Vital" -a imagen y semejanza del 'Ingreso Mínimo' pero centrado en "mantener el empleo"-. Abogó por implantarlo durante cuatro meses con el compromiso de que las empresas mantengan los puestos de trabajo otros cuatro, sumando un total de ocho. "Costaría el 2% del PIB", estimó.

Gerardo Pérez, en línea con sus antecesores, aseveró que "es imprescindible prorrogar los ERTE hasta diciembre". "Ha sido un hito para mantener los 161.000 empleos de los concesionarios, de los que se vieron afectados 151.000 trabajadores", indicó en su intervención el presidente de Faconauto, que puso en valor el empleo que genera el sector y los peligros sobre el mismo ante la "tentación" de los fabricantes de vender los vehículos de forma directa. "Si no reaccionamos podemos ir a modelos como Netflix, sin riqueza ni pago de impuestos en nuestro país. La digitalización tiene para España el peligro de la venta directa cuando no somos sede de ninguna gran compañía", alertó.

Pérez también defendió "mantener la reforma laboral sin complejos". "La reforma laboral no beneficia solo a la empresa, también beneficia mucho al trabajador. Una legislación más flexible permite que el talento se traslade de empresa a empresa y se valore", subrayó.

José Vicente de los Mozos, por su parte, abogó en representación de los fabricantes de Anfac por una "flexibilización y contención salarial" negociada con los agentes sociales para afrontar el escenario de cambio al que se enfrenta el automóvil. Alertó al respecto de que este año España puede fabricar 700.000 coches menos de lo previsto, y de que esta caída, extensible a otros grandes productores como Alemania y Francia en Europa, puede traducirse en una pugna entre factorías por atraer la fabricación de los modelos en la que España deberá ser "muy competitiva".

"Un país friendly"

El presidente de la patronal de fabricantes de automóviles Anfac, José Vicente de los Mozos, aplaudió en su intervención el plan de estímulo lanzado por el Gobierno de España para el sector por parte de un ejecutivo que accedió al poder con la proclama de que el diésel tenía "los días contados". "Le pedía el otro día a los políticos que cuenten hasta tres antes de hablar, porque es importante que no se vea a España como un país que ataca al automóvil. Tenemos que ser un país friendly", advirtió ante los posibles recortes productivos de las marcas por la caída mundial del sector.